Mejores plataformas de viajes todo incluido: qué entra en el precio y qué se paga en destino
Las cinco lo venden igual en la pantalla: lo que cambia es cuántos cargos del hotel te avisan por escrito antes de pagar
El viaje que pagas en la web lo vas a pagar tres veces. La primera, cuando confirmas la reserva. La segunda, en el aeropuerto, si la maleta no iba dentro. Y la tercera en la recepción del hotel, con la tarjeta otra vez en la mano.
Viajes El Corte Inglés, Vueling, Booking, Logitravel y eDreams venden ese mismo viaje en pantallas casi idénticas. Lo que cambia entre ellas es cuántos de esos tres mostradores te nombran por escrito antes de que pagues.
Ahí se decide si el todo incluido sale como esperabas. Si quieres presupuesto cerrado, te interesa la que mete traslados y maletas dentro. Si eliges el hotel por tu cuenta, la que te enseñe el cargo de la llegada antes de reservar.
Los tres mostradores de un viaje todo incluido
El primero es la web, el que miras con calma. Ahí eliges plataforma, hotel, fechas y régimen, y ves un importe grande que parece cerrado.
El segundo es el aeropuerto. La maleta facturada y el asiento salen de la tarifa del vuelo, no del paquete, y esa tarifa suele ser la más básica que había disponible.
El tercero es la recepción del hotel, y es el que nadie presupuesta. Allí se cobran la tasa turística del destino, los cargos propios del establecimiento y, a veces, una fianza que te retienen en la tarjeta hasta que te vas.
Las cinco plataformas dejan ese tercer mostrador fuera del precio. Es lo normal en el sector y no es letra pequeña de ninguna en particular.
Lo que sí distingue a una web de otra es cómo lo cuenta. Unas escriben «tasas turísticas» y «cargo del resort» con esas palabras. Otras lo reúnen en una frase general sobre impuestos a la llegada. Y Booking avisa del importe antes de confirmar cuando lo hay. Un cargo que no sabes cómo se llama es un cargo que no puedes buscar en la ficha.
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Viajes El Corte Inglés: el contrato que nombra los cargos del hotel uno a uno
El contrato de Viajes El Corte Inglés no se anda con rodeos. Dice que el precio del viaje combinado «no incluye Tasas, impuestos y /o cargos locales a pagar por el cliente en destino, tales como tasas turísticas, ecológicas, hoteleras».
Y añade la frase que más dinero explica de toda la letra pequeña. Tampoco entran «aquellos cargos adicionales que pueden ser cobrados por algunos alojamientos, directamente en destino, en concepto de servicios adicionales puestos a disposición del viajero, incluso aunque éste no haga uso de ellos».
Traducido: hay hoteles que cobran un suplemento fijo por tener piscina climatizada, gimnasio y tumbonas, y lo cobran igual si te pasas la semana en la habitación.
Su web también define el régimen. Describe el todo incluido como alojamiento, desayuno, comida, cena, snacks y bebidas, y en la mayoría de hoteles también espectáculos y programa infantil.
Pero avisa de dos límites. Que algunos establecimientos no incluyen bebidas alcohólicas y que las consumiciones sin coste pueden estar permitidas «únicamente dentro de una franja horaria concreta». Fuera quedan también los masajes, el spa y las comidas a la carta, más la lavandería, el parking y las propinas.
Se distingue además por algo muy físico: declara 786 oficinas, 627 de ellas en España. Y publica un teléfono de urgencias para el viaje combinado que atiende cuando tu agencia ya ha cerrado.
La pega está en los cambios. Sus gastos de gestión se aplican «con independencia del momento en que se solicite el cambio o la cancelación», así que cancelar dentro de plazo tampoco sale a cero.
Encaja si el viaje es caro, si vais varios o si prefieres leer el contrato con alguien delante en lugar de con un formulario.
Vueling: el impuesto de estancia se paga en el mostrador del hotel
Vueling dice en qué mostrador acaba la tasa turística con todas las letras. El precio del paquete «no incluye la tasa sobre estancia en establecimientos turísticos establecida en muchos destinos». Y esos impuestos «deberán ser abonados directamente por el cliente final al establecimiento hotelero al inicio de su estadía».
Al inicio, no al salir. En el mismo momento del check-in, cuando te piden el pasaporte. Tampoco entran los visados ni las tasas de salida de un territorio, que también se abonan allí. Sí van dentro las tasas de aeropuerto del billete.
Aquí hay que distinguir dos puertas con el mismo logo, porque cambia quién te cobra. En la web de la aerolínea el hotel lo pone otra empresa y rigen sus condiciones. En Vueling Holidays el paquete lo vende una agencia con licencia y lo organiza un mayorista.
En el aeropuerto manda la tarifa. La más barata de la aerolínea, Fly Light, lleva garantizada solo la pieza pequeña que va debajo del asiento delantero. La maleta facturada de 25 kilos y la elección de asiento figuran como no incluidas.
Un cargo fácil de evitar: comprar el billete en la oficina del aeropuerto suma un cargo de gestión por reserva. Comprándolo antes en la web, no.
Al teléfono de la aerolínea se puede llamar a cualquier hora, todos los días, con atención personalizada en franja de mañana y tarde. El servicio de Vueling Holidays tiene horario publicado y cierra domingos y festivos nacionales, así que las gestiones del paquete se hacen en días laborables.
Booking: la etiqueta la pone el hotel, y el cargo de la llegada también
Aquí toca una aclaración que cambia la comparación entera. En Booking el todo incluido no es un paquete: es una categoría de alojamiento. Lo que entra lo decide el hotel, y la plataforma te remite a su página y al correo de confirmación para comprobarlo.
Eso tiene una consecuencia buena y otra menos. La buena, que eliges hotel dentro de un catálogo enorme sin pasar por el escaparate de una agencia. La otra, que el vuelo se compra aparte, así que la cuenta del viaje se monta en dos pagos distintos.
En el precio, su ventaja es concreta y está escrita: «Booking.com no realiza cargos de gestión» en alojamiento. En vuelos sí puede aplicar un cargo por servicio por usar su plataforma.
Y lo advierte antes de pagar, con el importe delante: «A veces, hay que pagar impuestos y cargos a la llegada. Si este es el caso, podrás ver el importe antes de reservar y en el e-mail de confirmación». Mejor aún es la otra mitad de la frase: «Si no se indica ninguna cantidad, significa que no tienes que pagar nada a tu llegada».
Quedan extras que se pagan en el hotel: el depósito por daños y los costes por cada niño, cunas y camas supletorias. Por lo general no van en el precio, y los cobra el alojamiento, no la plataforma.
Un último dato que ellos mismos publican. En el orden por defecto de los resultados influyen, entre otras cosas, la comisión que paga cada alojamiento y si está en sus programas de destacados. Es un escaparate, no un ranking. Al teléfono se puede llamar las 24 horas si algo es urgente.
Logitravel: traslados y maletas dentro, la ecotasa fuera
Es la que más partidas mete dentro del número que ves en pantalla, y ese es su argumento real. Su escaparate de paquetes anuncia traslados al hotel, maletas y tasas aéreas incluidas.
Suma un seguro de asistencia de serie, con cobertura de equipaje, pérdida de conexiones y gastos médicos en el extranjero. Para la semana de playa eso simplifica la cuenta: lo que en otras webs se va sumando en el último paso, aquí ya está dentro del importe inicial.
En los todo incluido de larga distancia el seguro que publica va más lejos y añade repatriación. Ojo con leerlo como un seguro de cancelación general, porque no lo es: su propia ayuda recomienda contratar aparte uno que cubra los gastos de anular.
Entonces, qué queda fuera. Lo dicen sin rodeos: «En el precio de las reservas efectuadas a través de nuestra web no están incluidas las tasas locales ni ecotasas». Se pagan en el hotel.
En la ficha de uno de sus hoteles aparece, además, un «Suplemento turístico» a abonar en el establecimiento. Y en sus circuitos la exclusión se escribe con nombre y apellido: «City tax y todo aquello no indicado en el 'viaje incluye'». El city tax es la tasa municipal que cobra la ciudad que visitas.
Del régimen, un ejemplo en uno de sus hoteles de Ibiza. Incluye todas las comidas, snacks y bebidas no alcohólicas, y «Las bebidas alcohólicas tendrán un coste adicional». Cada establecimiento fija el suyo, así que esto se mira hotel por hotel.
En atención tiene dos relojes y merece la pena no mezclarlos. Para incidencias y emergencias en destino publica asistencia 24 horas los 365 días, con teléfono y WhatsApp propios. El teléfono comercial tiene horario de mañana y tarde y no atiende en festivos nacionales.
Es la que elegiría alguien que quiere pagar una vez y no volver a abrir la calculadora, con la ecotasa apuntada aparte.
eDreams: el precio de tocar la reserva, en una tarifa fija
Sus paquetes se llaman vuelo y hotel, y tren y hotel. Dentro de ellos, el todo incluido es una categoría de alojamiento que eliges: un resort con comidas, bebidas y ocio.
El régimen viene del hotel, así que sus servicios concretos se confirman con el hotel. Lo dice la propia web: la vía más rápida para confirmar piscina, wifi, desayuno o aparcamiento es preguntar directamente al alojamiento.
En el tercer mostrador su aviso es claro. «Pueden existir impuestos adicionales o tasas turísticas locales en el lugar de destino, que gravan al turista directamente», y que puede que tengas que pagar allí.
El traslado al hotel lo excluye dos veces, en sus condiciones y en su centro de ayuda: la reserva de vuelo y hotel «no incluye automáticamente el servicio de traslado». Se compra aparte, como el coche o el seguro.
Y hay un gasto de calendario que pilla a mucha gente. Si tu vuelo llega de madrugada y quieres entrar en la habitación por la mañana, tienes que reservar ya la noche anterior. Esa noche se paga entera.
Su punto fuerte es poco habitual: lo que cuesta cambiar de idea está tarifado de antemano. Cobra una cantidad fija por pasajero, la misma por cambiar que por cancelar, salvo que compres uno de sus servicios de soporte de pago al reservar.
Ahí está también el matiz. Con el nivel de soporte más básico no recibes avisos de retraso ni de cambio de puerta de embarque. El teléfono atiende todos los días en franja de mañana y tarde, y su asistencia continua es la online, desde la aplicación y el área de soporte.
¿Qué te van a pedir al llegar a la recepción?
Tres cosas, y ninguna aparece en el importe que pagaste en la web.
La primera es la tasa turística del destino, que se liquida en el propio hotel. La segunda, el cargo fijo del establecimiento. Las condiciones de Viajes El Corte Inglés lo describen como un cargo por servicios puestos a tu disposición «incluso aunque éste no haga uso de ellos».
La tercera solo aparece en algunos alojamientos: una fianza. En apartamentos, un depósito en garantía que se pide al entrar y se devuelve al salir. En hotel, un depósito por daños que suele quedarse retenido en la tarjeta.
Comprobarlo antes de pagar lleva un minuto. En la ficha del alojamiento busca el bloque de información importante o de condiciones, que es donde se listan los cargos a la llegada. Y si reservas paquete, la pregunta a la agencia es esta: qué cargos cobra este hotel en recepción.
Lleva además una tarjeta con margen. Una fianza retenida no se gasta, pero mientras está retenida no la puedes usar.
La tasa turística es una línea del presupuesto, no una nota al pie
Las cinco plataformas la dejan fuera del precio, y ninguna lo esconde. Está escrita en sus condiciones con nombres distintos: tasas turísticas, ecológicas y hoteleras en unas, tasa sobre estancia en otras, impuestos y cargos a la llegada en la que más resume.
Rara vez se cuenta como una línea más del viaje. Y crece con el grupo y con los días, porque se calcula sobre la estancia de cada viajero.
El importe tampoco es el mismo en todas partes: varía según el destino y según la categoría del establecimiento, así que dos hoteles de la misma isla no cobran lo mismo.
Cómo se presupuesta sin volverse loco. Pregunta el importe por noche y por persona antes de reservar. Multiplícalo por las noches y por los viajeros, y súmalo al total de la web. Ese es el número con el que comparas una plataforma con otra.
¿Qué significa «todo incluido» en la ficha del hotel?
No es lo mismo en dos hoteles vecinos, y ahí se llevan casi todos los disgustos.
El mínimo común es desayuno, comida y cena, con bebidas y snacks según la operativa de cada alojamiento. Viajes El Corte Inglés añade lo que suele venir en la mayoría de hoteles, espectáculos en vivo y programa infantil.
Los tres límites que hay que buscar en la ficha son siempre los mismos. Primero, el alcohol: puede no entrar, y en el hotel de Ibiza que Logitravel publica con ese régimen las bebidas alcohólicas tienen coste adicional.
Segundo, el horario. Las consumiciones sin coste pueden estar permitidas solo dentro de una franja concreta, según las condiciones de Viajes El Corte Inglés. Si llegas a las once de la noche, eso importa.
Tercero, la carta y el spa, que normalmente no entran en el régimen aunque el restaurante esté dentro del hotel.
La regla para no equivocarse es la que repite Viajes El Corte Inglés en su contrato: lo incluido es lo que consta por escrito en el programa contratado. Si no está en el papel, se paga.
El aeropuerto, el mostrador del que nadie se acuerda
Aquí solo hay dos partidas, pero son grandes: la maleta facturada y el traslado desde el aeropuerto hasta el hotel.
Con la maleta, la regla general es que el paquete hereda la tarifa del vuelo, y esa tarifa suele ser la más barata. En Vueling, la Fly Light lleva solo la pieza que cabe debajo del asiento, y en eDreams las tarifas más restrictivas no suelen permitir facturar sin pagar. La excepción es Logitravel, que anuncia las maletas dentro del precio de sus paquetes.
Con el traslado, cada una lo trata distinto. Logitravel lo incluye en sus paquetes vacacionales. Las condiciones de eDreams lo dejan fuera salvo que la oferta concreta diga otra cosa. Y en Viajes El Corte Inglés entra cuando el nombre del producto lo nombra, como en sus paquetes de vuelo, traslados y hotel.
Si no va dentro, cuéntalo igual. Un taxi a la salida del aeropuerto con maletas y niños a las dos de la mañana es una partida, no un detalle.
Los gastos de gestión aparecen en el último paso
Son el cargo que más cambia la comparación entre webs y el que se ve más tarde: cuando ya has elegido y estás a un clic de pagar.
El mapa, en corto. Booking dice por escrito que no realiza cargos de gestión en alojamiento, aunque en vuelos puede aplicar un cargo por servicio. eDreams publica una cantidad fija por pasajero para cambiar o cancelar. Logitravel avisa de que los de una reserva de vuelo no son reembolsables en ningún caso.
Y Viajes El Corte Inglés hace algo que ayuda: publica su tarifario de cambios y cancelaciones, con la advertencia de que esos gastos se aplican «con independencia del momento» en que los pidas.
Esa advertencia es la que más gente pasa por alto. Estar dentro del plazo sin penalización no significa que cancelar salga gratis, porque los gastos de la agencia van aparte.
Antes de reservar, localiza en la web dos números: lo que cuesta cambiar y lo que cuesta cancelar. Si no los encuentras, pregúntalos por teléfono y anótalos. Y revisa el seguro antes de pagarlo, porque si tu tarjeta ya cubre el viaje estarías comprando dos veces lo mismo.
Preguntas frecuentes sobre lo que entra y lo que no en un todo incluido
¿Qué entra exactamente en el precio? El alojamiento y el régimen de comidas que hayas contratado, más lo que la oferta enumere: vuelo, tasas de aeropuerto y, según la plataforma, traslados, maletas o un seguro de asistencia. La regla que vale para las cinco es la que escribe Viajes El Corte Inglés en su contrato: incluido es lo que consta por escrito en el programa contratado.
¿Qué se paga aparte cuando ya estás allí? La tasa turística del destino, los cargos fijos que cobre el hotel por sus instalaciones, la fianza si el alojamiento la pide, el alcohol cuando el régimen no lo cubre, los restaurantes a la carta, el spa, la lavandería, el parking y las excursiones que no contrataste antes de salir. Las propinas tampoco van dentro.
¿Las tasas turísticas están incluidas en el todo incluido? No. Las cinco plataformas las dejan fuera del precio y se abonan en el propio hotel, casi siempre al hacer el check-in. Su importe cambia según el destino y la categoría del establecimiento, así que se pregunta antes de reservar.
¿Hay que dejar propina en un hotel todo incluido? Depende del país y de la costumbre del destino. Pero cuenta con que ese dinero sale de tu bolsillo: las condiciones de Viajes El Corte Inglés excluyen las propinas del precio del viaje combinado. Si viajas al Caribe o a Estados Unidos, lleva efectivo pequeño desde casa.
¿El todo incluido incluye el vuelo y los traslados al hotel? El vuelo, cuando compras un paquete que lo lleve en el nombre. El traslado, casi nunca por defecto. Logitravel lo anuncia dentro de sus paquetes vacacionales; las condiciones de eDreams lo excluyen salvo que la oferta diga otra cosa.
¿Merece la pena el todo incluido o sale mejor reservarlo por separado? Compensa cuando vas a hacer vida en el hotel y cuando quieres saber de antemano lo que te vas a gastar. Sale peor si tenías pensado comer fuera casi todos los días o moverte por varios sitios, porque pagas por adelantado un servicio que no vas a usar.
Las tres preguntas que valen más que media hora comparando precios
Cuando dudes entre dos webs con precios parecidos, hazle a cada una las mismas tres preguntas, una por mostrador. Qué cargos cobra este hotel en recepción. Qué va dentro del régimen y en qué horario. Y cuánto cuesta cambiar la fecha o cancelar.
Con esas tres respuestas la elección se ordena sola. Para la semana de playa con presupuesto cerrado nos quedamos con Logitravel, que ya trae traslados, maletas y un seguro de asistencia dentro del importe inicial.
Para el viaje caro o el que quieres cerrar hablando con alguien, Viajes El Corte Inglés. Tiene 627 oficinas en España, urgencias fuera del horario de la agencia y el contrato que nombra los cargos del hotel uno a uno.
Y si el hotel lo eliges tú, Booking, porque te enseña el cargo de la llegada antes de que pagues. eDreams entra en la conversación cuando te encajan su catálogo o su tarifa fija de cambios, y Vueling cuando el vuelo ya lo tenías decidido con ellos.
Dedica cinco minutos a esas tres preguntas antes de confirmar. Es lo que separa unas vacaciones con el presupuesto hecho de unas vacaciones sumando cargos en la recepción, con la maleta a los pies.
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