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Me he pasado semanas cambiando de silla en la mesa donde trabajo, todas del montón económico, buscando una cosa muy concreta: en cuál dejaba de recolocarme la espalda cada dos por tres.
La que ganó no es la más vistosa ni la que más promete. Es la Dormidan SR-1, una silla de escritorio con pinta de asiento de coche de carreras que, quitándole el disfraz gaming, hace bien lo único que le pido a una silla de trabajo: sostener la zona lumbar hasta el final de la tarde.
Dormidan SR-1: dónde apoya la espalda cuando llevas una tarde entera sentado
El respaldo alto es lo primero que se nota y lo que más cambia respecto a una silla de comedor. Sube hasta la zona dorsal, así que la espalda baja deja de trabajar sola para mantenerte recto, y es justo ahí donde se acumula la carga de quien teletrabaja encorvado sobre el teclado.
La regulación de altura tampoco es relleno de ficha. Bien ajustada, deja los codos a la altura de la mesa y las muñecas rectas, que es lo que evita que el trabajo de la espalda acaben pagándolo el cuello y los hombros.
Los reposabrazos ayudan en la misma dirección: si el peso de los brazos descansa ahí en lugar de tirar de los hombros, las cervicales llegan mucho menos tensas a la reunión de las siete de la tarde.
Al girar y rodar no tienes que torcer el tronco cada vez que alcanzas el móvil o un papel. Parece una tontería hasta que sumas las veces que lo repites en una jornada. El asiento, además, es ancho y mullido, de los que no te aprietan a la media hora.
Se monta en un rato y sin peleas, en eso coinciden casi todos los que la han comprado, y el fabricante le da aguante hasta 120 kilos. El tapizado es de polipiel: se limpia con un paño en dos segundos, pero conviene saber que en pleno verano transpira poco y la espalda lo nota.
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Sostiene la postura de trabajo, no la siesta de después
Aquí va el pero importante: el respaldo no se reclina. No es una silla para echarte atrás a leer o descansar entre tareas, es una silla para estar sentado y recto trabajando, y en ese terreno cumple. Si lo que buscas es reclinarte, esto no te lo va a dar y toca mirar otra liga.
Pero si teletrabajas en la silla del comedor y terminas la tarde con la zona lumbar cargada, esta Dormidan es de las que más alivio dan por lo poco que piden a cambio. La probé para comparar y se quedó.
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