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Cámaras de seguridad interior y exterior sin cuota mensual y que graban en su propia tarjeta

El acierto no está en comprar la mejor cámara, sino en saber qué esquina de tu casa no está mirando nadie

El viernes cierras la puerta con la bolsa en la mano y tu casa se queda haciendo su vida sin ti. Vuelves el domingo por la noche, está todo en su sitio y no tienes ni idea de qué ha pasado ahí dentro durante 48 horas.

Una cámara no impide nada de eso: lo que hace es enseñártelo después. Por eso la pregunta útil no es cuál de estas ocho es la mejor, sino qué punto de tu casa se queda ciego cuando no hay nadie.

Lo que se queda a oscuras cuando no hay nadie en casa

Casi todo el mundo pone la primera cámara mirando al salón, que es justo la habitación en la que ya pasa poco. Los puntos que de verdad se quedan ciegos son otros: la entrada, el pasillo que reparte a las habitaciones, el trastero, la fachada por la que se ve quién llega.

Estas ocho comparten lo básico: visión nocturna, detección de movimiento y giro motorizado. Lo que las separa es dónde pueden vivir y de qué dependen.

Y hay una parte que conviene tener clara desde el principio: varias de ellas guardan el vídeo en una tarjeta que va dentro de la propia cámara. En las que ofrecen nube, esa suscripción figura como extra de pago, no como peaje para poder mirar tu casa.

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La que gira sola detrás de quien pasa

El seguimiento automático es lo que separa a esta cámara de interior de un plano fijo cualquiera. Detecta el movimiento y gira la lente para mantener dentro del encuadre a quien cruza la habitación, con 1620P y 360 grados de recorrido.

En un pasillo largo eso es la diferencia entre grabar una espalda que se va y grabar el recorrido entero. En un dormitorio con un bebé o con el perro también encaja. Si lo que querías era un plano quieto de la puerta de entrada, el seguimiento te sobra.

Boykeep 2K: metal, domo y poco cable

La Boykeep es la entrada del lote y no lo disimula, aunque su carcasa metálica tipo domo envejece mejor que el plástico brillante de la mayoría. Graba en 2K, gira 360 grados y se conecta a las redes de 2,4 GHz y de 5 GHz, la que salva la señal en pisos con muchos vecinos.

El límite es el cable: ronda el metro. La cámara acaba viviendo donde hay enchufe, no donde a ti te venía bien, algo que conviene medir antes de decidir la estantería.

MOES avisa aunque no lleve tarjeta

La MOES se integra en Tuya Smart y responde a Alexa, con 4 MP, patrulla panorámica automática y visión nocturna por infrarrojos. También detecta sonido, que en una casa vacía suele saltar antes que el movimiento.

Este es el modelo que mejor enseña cómo funciona el almacenamiento. El aviso llega al móvil aunque no lleve tarjeta: la tarjeta guarda el vídeo para verlo después, y aquí la nube figura como opción de pago, no como obligación.

En la caja viene el cable USB-C, no el cargador: conviene mirar si tienes uno libre.

Baseus mini: zoom para mirar de cerca

De las de interior, la mini de Baseus es la que menos se nota y la que mejor se acerca a un punto concreto: 5 MP con zoom digital de 8 aumentos, para vigilar la cuna, la jaula o el mueble donde guardas las llaves sin poner la cámara encima.

Que sea zoom digital importa. Recorta la imagen, no añade detalle: sirve para acotar la escena, no para leer una etiqueta al fondo del salón.

La que se enrosca en un portalámparas

Este es el hallazgo raro del lote. Casquillo E27, la enroscas donde había una bombilla y ya tiene corriente para siempre. Cero instalación, cero cables, cero taladros.

Gira 360 grados, hace zoom de 4 aumentos y su visión nocturna es a todo color, que en un trastero o un garaje sirve para recordar un color de chaqueta en vez de una silueta gris. El techo evidente es que ocupa el sitio de la luz: donde ese portalámparas era la única bombilla, toca elegir.

Lenovo: dos lentes y frío de verdad

La Lenovo de exterior monta dos lentes. Una abre el plano general y la otra sigue al objeto que se mueve, de manera que ves a la vez el contexto y el detalle sin tener que elegir. El sensor es Sony y baja hasta 0,001 lux, que es el dato que decide si de noche distingues una figura o una mancha.

Es IP66 y sigue dando imagen con nieve y 10 grados bajo cero. Eso sí, es también la que más papeletas tiene de darte guerra el primer día: pruébala entera desde el móvil antes de subirte a la escalera a fijarla en la fachada.

Baseus solar: donde no llega ningún enchufe

El problema del exterior casi nunca es la cámara, es la corriente. La esquina desde la que se ve el coche o la puerta del jardín no tienen enchufe cerca, y tirar cable por una fachada se lleva un domingo entero.

La Security S1 Lite se alimenta de su propio panel solar. La fijas, la orientas y deja de pedirte cosas: 2K, 135 grados de ángulo, visión nocturna en color e IP67, el grado que aguanta polvo e incluso una inmersión breve.

En una pared con sol se mantiene sola. En sombra permanente, no: con activaciones frecuentes y sin luz directa, en cuatro días la batería se queda a la mitad. Tampoco admite RTSP, de modo que si tu idea era volcarla a un grabador propio, esta no es.

iCsee: color a 30 metros de noche

Ver de noche en blanco y negro sirve para saber que ha pasado algo. Verlo en color sirve para saber quién. La PTZ de iCsee mantiene el color hasta 30 metros, que es distancia de portal, de rampa de garaje o de camino de entrada entero.

Los 8 MP que anuncia son lo de menos: en una cámara de exterior lo que decide es ese color a distancia, no el recuento de píxeles.

Comprime en H.265, que ocupa menos que el formato anterior: en la misma tarjeta caben más días antes de que empiece a borrar lo viejo. Y su app junta varias cámaras en una sola pantalla, que es la razón por la que las vas a mirar de verdad si acabas poniendo dos o tres.

El reparto que tiene sentido en una casa normal

Con ocho cámaras sobre la mesa, la tentación es elegir la mejor. En una casa real se elige el punto: entrada, pasillo y fachada. Dos bien colocadas cubren más que cuatro mirando el mismo sofá.

Fuera, si hay enchufe cerca, la iCsee resuelve el acceso en color. Si no lo hay, la Baseus solar es la única del lote que quita el problema de raíz.

Dentro, la MOES es la más redonda para el pasillo, y la bombilla E27 se queda con el trastero y el garaje sin tocar un cable.

Y queda la parte que no viene en ninguna caja. Si el router se reinicia o alguien lo desenchufa, la cámara deja de avisar. Por eso la mejor de estas ocho sigue siendo la que se combina con un vecino que tenga tu teléfono.

En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.

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