Saltar al contenido

Accede sin límites

Suscribete a ABC

Nuestros redactores recomiendan productos para ayudarte a ahorrar. Cuando compras con nuestros enlaces, ABC recibe una comisión.

Si hubiera tenido un NAS de Synology como estos, no habría perdido diez años de fotos

El aparato, los discos que van dentro y una caja vacía para quien prefiera montárselo a mano

Tenía diez años de fotos en un disco externo de esos que se enchufan por USB y viven en un cajón. Un día cualquiera dejó de girar. Sin ruido raro previo, sin aviso, sin nada: enchufado y en silencio.

Lo que aprendí ese día es que una copia no es una copia mientras viva en un solo sitio.

Y que la alternativa doméstica a dejar tus recuerdos durmiendo en el servidor de otro lleva años teniendo nombre propio: Synology, la marca que popularizó esas cajas del tamaño de una tostadora donde los discos trabajan de dos en dos.

Por qué Synology sigue siendo la puerta de entrada más razonable al NAS de casa

Un NAS es un disco duro con red propia: se queda encendido en una estantería, conectado al router, y desde el móvil o el portátil entras a él como entrarías a una carpeta compartida.

La diferencia con el disco del cajón es que dentro caben dos unidades, y se pueden configurar para que la segunda guarde exactamente lo mismo que la primera.

Synology lleva años ocupando el escalón de entrada de ese mercado con el formato de dos bahías, que es el que cubre a la mayoría de la gente. Tanto se ha metido en su terreno que vende hasta los discos que van dentro.

Estas tres piezas cuentan bien el recorrido: el aparato, la vía rápida para comprarlo, el disco que le falta y el camino largo para quien disfrute con el destornillador.

Newsletter

Dos bahías y un Celeron dentro

El Synology DS225+ es la caja de la que hablamos: dos bahías para discos de 3,5 o de 2,5 pulgadas, un Intel Celeron J4125 de cuatro núcleos y 2 GB de RAM DDR4 SODIMM ampliables a 6. Por detrás, puertos RJ-45 y USB, y poco más que aprender.

Esos 2 GB llegan de sobra para lo que casi todo el mundo va a pedirle: volcar el carrete del móvil cada noche y tener la biblioteca accesible desde el salón.

La ampliación a 6 GB es la casilla que marcas si en casa sois cuatro tirando del aparato a la vez o si vas a dejarle servicios corriendo de fondo. Funciona de manera estable y confiable, y la instalación es sencilla e intuitiva.

Con discos dentro o a piezas

El mismo DS225+ aparece con otro planteamiento de compra: en lugar de llevártelo pelado, eliges la configuración con las unidades ya dentro, de 1 TB a 8 TB.

Es la vía llave en mano frente a la de comprar la caja por un lado y los discos por otro. Te ahorras elegir modelo de disco, y a cambio pierdes la libertad de decidir qué unidades quieres girando ahí dentro los próximos años.

El disco no viene en la caja

Aquí es donde mucha gente se lleva la sorpresa. El NAS llega vacío, y el disco es una decisión aparte: si quieres que la segunda unidad replique a la primera, tienen que ser dos, y a poder ser iguales.

Ahí entra el Synology HAT5300 de 4 TB: 3,5 pulgadas, SATA III y serie Enterprise, la gama que la marca reserva para sus propios NAS y servidores en lugar de para un ordenador de escritorio.

La ventaja de quedarse dentro de la marca es no tener que investigar compatibilidades antes de abrir la bahía. La contrapartida, también conocida: en las bahías del DS225+ caben otros discos, así que la marca es la opción cómoda, no la obligatoria.

El orden en que se compran las piezas

Si nunca has tenido un NAS, el orden es aburrido y funciona: primero decides si quieres el aparato cerrado o la caja para montar, después compras dos discos iguales, y solo entonces empiezas a volcar el carrete.

Y el motivo sigue siendo el mismo: diez años de fotos caben en un cacharro del tamaño de una tostadora que vive en tu casa, y el disco del cajón no avisa antes de dejar de girar.

En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Accede sin límite a todo el contenido

ABC te recomienda