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A los 2 años no se quedan quietos en ningún sitio. Se duermen la siesta en posturas imposibles, se despiertan sin avisar y, cuando juegan solos en su cuarto, el silencio dura lo justo para que te preguntes qué estarán tramando.
Para eso sirve una cámara de interior: para mirar sin abrir la puerta y sin despertar a nadie. Yo uso la Trust IPCAM-2700 para vigilar a mi hija desde hace más de un mes, y a estas alturas ya forma parte de la rutina de casa.
Te cuento qué me ha gustado, qué me ha chirriado y a quién se la recomendaría.
La Trust IPCAM-2700 se pone en marcha en nada
Lo primero que me sorprendió fue lo poco que tardé en tenerla funcionando. Se enchufa, se vincula con la app gratuita de la marca, Trust Wifi, y en nada de tiempo ya estás viendo la habitación en el móvil.
Con una niña pequeña en casa no queda tiempo para pelearse con un aparato: lo que no se monta a la primera acaba en un cajón, y con esta esa duda ni apareció.
La app funciona en Android y en iPhone, también en móviles con unos cuantos años encima. Y la cámara se conecta tanto a la red de 2,4 GHz como a la de 5 GHz, las que suele emitir el router de cualquier casa.
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¿De verdad ve toda la habitación?
Sí, y fue lo segundo que me sorprendió. La cámara gira entera, 360 grados, y también inclina el ángulo hacia arriba o hacia abajo, todo desde la app con el dedo.
Con 2 años esto tiene más sentido del que parece. A esa edad nadie juega mucho rato en el mismo rincón: ahora la alfombra, luego la estantería, después debajo de la mesa.
Con una cámara fija te quedarías mirando un rincón vacío. Con esta, giras la imagen y la vuelves a encontrar sin levantarte del sofá.
Lo que menos me ha gustado está justo ahí: la cámara gira, pero el cable no. Funciona enchufada, sin batería, así que necesitas un enchufe cerca, y en un cuarto infantil no siempre está donde te gustaría ponerla.
El giro compensa buena parte del problema, porque no hace falta colocarla en el sitio perfecto para verlo todo.
De noche se ve mejor de lo que esperaba
La visión nocturna también me ganó. Se activa sola cuando la habitación se queda a oscuras, con un alcance de hasta 8 metros según la ficha técnica del fabricante, así que no tienes que tocar nada al bajar la persiana para la siesta.
Verla mientras duerme, sin entrar al cuarto y sin el crujido de la puerta, es uno de esos gestos que acaban convirtiéndose en costumbre.
La imagen es de 3 megapíxeles, suficiente para ver de un vistazo si sigue dormida o se ha dado la vuelta hacia la pared.
La ficha técnica, sin adornos
- Resolución: 3 megapíxeles
- Giro: 360 grados en horizontal, con inclinación arriba y abajo desde la app
- Visión nocturna: automática
- Detección: de personas, que distingue de mascotas y objetos
- Audio: micrófono incorporado, para escuchar y hablar
- Sirena: integrada
- Wifi: 2,4 GHz y 5 GHz
- Grabación: ranura microSD de hasta 256 GB (tarjeta no incluida)
- Alimentación: por cable
- App: Trust Wifi, gratuita, para Android 6.0 o superior e iOS 11 o superior
- Uso: interior
Avisa cuando aparece una persona, no el gato
La cámara trae detección de personas: distingue a alguien que entra en la habitación de una mascota o de un objeto que se mueve. La idea es que el aviso al móvil salte por lo que de verdad importa, y en las reseñas se valora que esas alertas llegan con bastante rapidez.
Si en casa tienes perro o gato, es lo que evita que el teléfono vibre cada vez que cruza el salón. Y si la orientas hacia la puerta cuando no hay nadie, la cámara sirve para bastante más que el cuarto del peque.
Escuchar, hablar y, si hace falta, hacer ruido
También lleva micrófono y audio de ida y vuelta. Desde la app puedes escuchar lo que pasa en la habitación y hablar a través de la cámara, por ejemplo para decir algo desde la cocina sin dejar lo que tienes al fuego.
La sirena va en otra dirección. Es un recurso más de vigilancia que de cuarto infantil, pensado para cuando la casa se queda vacía y quieres que la cámara haga algo más que mirar.
¿Hace falta comprarle una tarjeta?
Yo no le he puesto tarjeta microSD. La uso para verla en directo, en el momento, y para eso no hace falta grabar nada.
Si quieres guardar grabaciones, admite tarjetas de hasta 256 GB. La propia ficha de Amazon avisa de que la tarjeta no viene incluida, así que esa compra va aparte.
Se la recomendaría a casi cualquier casa
Si alguien me pregunta, le digo que sí, y casi sin matices. Es la cámara que le pondría en las manos a cualquiera que quiera ver lo que pasa dentro de casa sin complicarse con instalaciones ni ajustes.
La única condición la marca el enchufe: antes de comprarla, piensa dónde va a ir y comprueba que el cable llega.
Y una cosa que conviene no perder de vista: una cámara no cuida de nadie. Lo que te da es poder mirar sin abrir la puerta, y con una niña de 2 años dormida al otro lado eso ya es mucho.
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