Nuestros redactores recomiendan productos para ayudarte a ahorrar. Cuando compras con nuestros enlaces, ABC recibe una comisión.
En verano, la mitad de los aparatos que se venden como climatizadores o aires portátiles son ventiladores con mejor foto de portada. La otra mitad usa el agua del depósito para bajar un par de grados el aire que empuja hacia ti. Son cosas distintas, y vale la pena saber en cuál de las dos filas está lo que estás mirando.
Este aparato es de los segundos: un evaporativo de sobremesa que enfría el aire por contacto con el agua del depósito y, de paso, lo humidifica. No reemplaza a un split ni pretende hacerlo. Lo que sí hace, en una habitación con calor seco y sin aire acondicionado, es marcar una diferencia notable en el metro y medio que tienes delante de la pantalla.
El ventilador de mesa que ha crecido un poco
El tamaño es el primer argumento. Cabe en cualquier mesa de trabajo sin desplazar el monitor ni el teclado, pesa lo suficiente para no moverse solo y lo suficiente poco para llevarlo al dormitorio cuando termina la jornada. Eso ya lo diferencia de los evaporativos de pie, que ocupan un rincón y se quedan ahí toda la temporada.
Tiene seis velocidades, lo que permite ajustar bastante bien el nivel de ruido. A velocidades bajas aguanta una videollamada sin protagonizar la conversación; a pleno rendimiento hace lo suyo pero ya no pasa desapercibido. La luz LED nocturna sirve en un dormitorio oscuro o, simplemente, se ignora.
Una pega real: el depósito de agua no es translúcido, así que no se puede ver el nivel desde fuera. Hay que acordarse de llenarlo o el aparato sigue funcionando como ventilador normal, sin el efecto de enfriamiento.
Newsletter
El caso de uso donde encaja de verdad
El escenario que mejor describe quién saca partido de esto: una persona que teletrabaja en una habitación sin split, o que pasa el verano en una segunda residencia donde no tiene climatización. También quien duerme con calor seco y quiere algo más que un ventilador pero no puede o no quiere instalar nada.
La función de humidificación suma en interiores del interior peninsular o en casas con suelo radiante que reseca el ambiente en invierno y lo deja preparado para el calor del verano. No es un humidificador de alta capacidad, pero para una mesa o una mesita de noche llega.
Lo que no encaja: que el objetivo sea refrescar una sala de estar de veinte metros, o sustituir el aire acondicionado en un piso urbano en agosto. Para eso hay otra categoría de producto, a otro precio.
El veredicto
Ahora mismo lo tienen rebajado, lo que lo sitúa por debajo de lo que suelen pedir por ventiladores de sobremesa con alguna prestación diferencial. Para el tamaño que ocupa y las tres funciones que mete, la ecuación sale bien.
La imagen de uso más honesta: son las cuatro de la tarde, la pantalla lleva encendida seis horas y el piso tiene esa temperatura de horno lento que nadie programa. Con este aparato en la mesa y el depósito lleno, el aire que llega a la cara sale más fresco y menos seco. No es magia. Pero en esa situación concreta, es exactamente lo que hace falta.
Noticias relacionadas
-
Alejandra Santisteban Guiu
-
Alejandra Santisteban Guiu
En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.
Accede sin límite a todo el contenido
¿Ya eres suscriptor ? Inicia sesión