Palabras con Salud

Aborto espontáneo, por qué ocurre: la matrona Celia Padilla y el duelo del que nadie habla

La fundadora de Oh Mama Matrona explica en Palabras con Salud qué hay detrás de una pérdida gestacional, desde el error genético aleatorio que, según los datos que maneja, causa hasta el 60% de los casos, hasta las trombofilias o los déficits nutricionales, cuándo conviene empezar a buscar respuestas y por qué la culpa que sienten casi todas las mujeres carece de fundamento.

La matrona Celia Padilla, fundadora de Oh Mama Matrona, en el plató de Palabras con Salud.

Marina Montiel

Hay una pregunta que se repite en la consulta de toda matrona y que casi nunca obtiene una respuesta satisfactoria: por qué. Por qué se detuvo ese embarazo. Qué hice mal. Celia Padilla, matrona, divulgadora y fundadora de Oh Mama Matrona, se sentó en Palabras con Salud con la periodista Marina Montiel para responderla con datos, y para explicar por qué la pérdida gestacional sigue siendo uno de los duelos más silenciados de nuestra sociedad.

Mucho más frecuente de lo que se cree

Las cifras que maneja la matrona son, en sus palabras, «nada despreciables pero muy desconocidas». Según las estadísticas que citó durante la entrevista, entre un 20% y un 30% de los embarazos no sale adelante en sus primeras semanas. Si se incluyen los fallos de implantación -gestaciones que la mujer nunca llega a saber que existieron, porque simplemente le baja la regla-, la proporción se acerca al 40%.

La mayoría de esas pérdidas se concentran antes de la semana 10. Y ahí está, explicó, la raíz del silencio: en ese momento muchas mujeres todavía no han contado que estaban embarazadas. «Si nadie sabe que ni siquiera estabas embarazada, ¿de qué manera puedes sentirte sostenida en esto?».

La causa más frecuente es la que nadie puede evitar

En las primeras semanas se produce una multiplicación celular enorme: de unas pocas células a millones. En ese proceso puede colarse un error genético aleatorio que, según la invitada, está detrás de hasta el 60% de los abortos espontáneos. «Un 60% de abortos suceden aunque tú no hagas nada, pase lo que pase», afirmó. El cuerpo, describió, detiene una gestación que no podía seguir adelante.

Existen otras causas posibles, y aquí sí hay margen de actuación en algunos casos: alteraciones anatómicas del útero -úteros septos o bicornes-, problemas de coagulación como las trombofilias, déficits nutricionales, entre ellos el de vitamina D, alteraciones hormonales y procesos inflamatorios o infecciosos, como una endometritis crónica que convierte el endometrio en un entorno hostil para la implantación.

Algunas de esas situaciones son tratables una vez diagnosticadas, siempre bajo indicación del profesional sanitario de referencia. Pero el cuadro suele ser multifactorial y, en muchas ocasiones, no se llega a saber qué ocurrió. De ahí el mensaje que Padilla repitió a lo largo de toda la conversación: «La mayoría de las veces no hay una explicación y tú no podías haber cambiado nada».

Porque cuando falta la explicación, aparece el inventario: cuánto café, cuánto deporte, cuántos disgustos, si comí algo en mal estado. «El principal mito es pensar que tú podías haber hecho algo por prevenirlo», resumió. Y ese mito es, precisamente, la principal fábrica de culpa.

Dos pérdidas, no tres

La matrona actualizó también un criterio clínico que muchas mujeres desconocen: una sola pérdida no indica que algo vaya mal, pero a partir de la segunda conviene consultar y valorar un estudio más avanzado. «Antiguamente las guías nos decían que hay tres pérdidas», señaló, pero la evidencia actual ha adelantado ese umbral. Y recordó algo que rara vez se nombra: el factor masculino, que en su valoración pesa un 50%. «El embarazo es cosa de dos».

Sobre la búsqueda de embarazo, distinguió entre esperar «a que venga» y una búsqueda activa, con conocimiento del ciclo menstrual y de los días fértiles. Con menos de 35 años recomienda consultar si el embarazo no llega en doce meses; por encima de esa edad, a los seis. Y reivindicó una herramienta que considera infrautilizada: la consulta preconcepcional, una visita a la matrona o al ginecólogo antes de buscar el embarazo, en la que se adaptan las recomendaciones al estilo de vida de cada mujer.

«No intentes arreglar nada, solo acompaña»

La parte más dura de la entrevista no fue clínica. Padilla habló también desde su propia experiencia «yo he tenido un aborto recientemente», contó, tras un primer hijo sano- para describir lo que ocurre el día del test positivo: la fecha probable de parto, la ropa que ya no servirá, la imagen del hermano mayor jugando con el pequeño. Y lo que ocurre después, cuando el entorno no sabe sostener eso.

«Ya tendrás otro», «eres muy joven», «por algo será», «mejor ahora que más adelante». Frases que, insistió, nadie pronuncia con intención de herir, sino desde el puro desconocimiento de cómo acompañar una muerte. Su propuesta es sencilla y exigente a la vez: «No intentes arreglar nada, solo acompaña. No hay nada que arreglar».

También apuntó al sistema sanitario. Reclamó más formación en acompañamiento emocional para ginecólogos y matronas «los profesionales que más estamos en contacto con estas pérdidas» y un apoyo psicológico estructural para estos duelos. Porque el seguimiento físico existe, pero, describió, se agota en preguntas sobre restos, sangrado y fiebre. «Eran unas células a nivel biológico, pero a nivel emocional para mí era una criatura, un bebé, una familia».

A quienes acaban de recibir la noticia les dejó dos frases: que no ha sido su culpa, y que se permitan llorarlo.

Un proyecto para acompañar toda la etapa

Ese vacío es, en buena medida, el origen de Oh Mama Matrona, el proyecto que Padilla fundó y dirige. Un equipo de matronas colegiadas y profesionales de la maternidad que atiende a domicilio en Madrid, Barcelona y Valencia y online en el resto del territorio, con consultas de asesoría preconcepcional, seguimiento del embarazo, lactancia, sueño infantil, suelo pélvico, nutrición y psicología perinatal, área que cubre Alicia Martos, la profesional que la propia Padilla propuso como futura invitada del formato. A ello suma una escuela online con cursos de preparación al parto, alimentación complementaria, masaje perineal o destete respetuoso.

Su lema, información científica contrastada y acompañamiento respetuoso, resume bien lo que dejó esta conversación: que a una pérdida gestacional no le falta explicación médica, le falta compañía.

Puedes escuchar la entrevista completa con Celia Padilla en Palabras con Salud, donde seguimos acercando la salud con rigor, humanidad y cercanía.

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Palabras con Salud. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.