El gesto de belleza que cada vez más personas incorporan a su rutina: recargar en lugar de volver a comprar
L’Oréal Groupe vuelve a poner en marcha su campaña internacional #ÚneteAlMovimientoRefill, una iniciativa que aumenta la oferta de productos recargables y refuerza la apuesta de la compañía por avanzar hacia modelos de consumo más circulares y sostenibles.
¿Qué sucede cuando se acaba el bote de gel? Que compramos otro igual. Si terminamos nuestro perfume favorito, nos hacemos enseguida con otro frasco nuevo. Tiramos el envase de la crema corporal sin plantearnos si podría tener una segunda vida. Lo hacemos de manera automática, como gestos que repetimos casi sin pensar.
Sin embargo, al mismo tiempo buscamos prendas más duraderas, reducimos las bolsas de plástico o llevamos nuestra botella reutilizable al trabajo porque nos preocupa comprar de forma más sostenible. De hecho, asegura una encuesta internacional del Índice del Sector de Sostenibilidad de KANTAR, el 84% de los consumidores desea tomar decisiones más sostenibles. Sin embargo, la brecha entre la intención y la acción todavía es demasiado grande.
El movimiento de la belleza recargable
Ese es precisamente el cambio de actitud que impulsa #ÚneteAlMovimientoRefill, la iniciativa con la que L’Oréal Groupe quiere convertir un gesto cotidiano en un nuevo hábito y demostrar que la belleza del futuro también pasa por recargar.
Y es que seguir disfrutando de un producto que te encanta no tiene por qué significar empezar de cero cada vez que se termina: basta con recargarlo. Ese gesto, aparentemente pequeño, tiene un efecto mucho mayor de lo que imaginamos. Un ejemplo: al comprar una recarga de 100 ml de La Vie Est Belle Elixir en lugar de dos frascos de 50 ml, ayudas a ahorrar un 74% de vidrio/cristal, un 100% de metal, un 63% de plástico y un 61% de cartón.
#ÚneteAlMovimientoRefill es la primera campaña global multimarca lanzada por el Grupo en 2025 con motivo del Día Mundial del Refill (16 de junio). Su objetivo es fomentar el compromiso del consumidor en torno al uso del formato recargable, porque recargar un envase es un gesto cotidiano, pero tras él hay una transformación mucho más profunda que demuestra que la economía circular forma parte de la manera de entender la belleza.
L’Oréal Groupe ha reforzado su apuesta por una cadena de valor basada en cuatro principios: reducir, reutilizar, reemplazar y reciclar. Los avances ya son visibles: su objetivo es reducir a la mitad el uso de plástico virgen en los envases respecto a 2019, una meta de la que ya ha alcanzado un 37%; conseguir que la mitad de los materiales utilizados procedan de fuentes recicladas o de origen biológico, un porcentaje que ya se sitúa en el 44%; y disminuir un 20% la intensidad del envasado de sus productos, un objetivo del que ya ha logrado un 12%.
El impulso de la circularidad de L’Oréal Groupe
L'Oréal Groupe lleva años impulsando la economía circular a través de iniciativas que buscan reducir el uso de materiales, favorecer su recarga y apostar por nuevas soluciones de packaging. Una muestra de ello es L'AcceleratOR, su programa global de innovación abierta en sostenibilidad, donde casi la mitad de los proyectos seleccionados exploran materiales de nueva generación elaborados a partir de recursos como la madera, la caña de azúcar o incluso las algas.
La circularidad también se refleja en resultados tangibles: actualmente, el 76% de los residuos de sus fábricas se reutiliza o recicla, mientras que el 67% de los ingredientes de sus fórmulas es de origen natural o reciclado.
Y el refill sigue ganando protagonismo. Entre 2019 y 2024, la compañía ha multiplicado por 3,7 su oferta de productos recargables, incorporando este formato a algunas de sus fragancias más icónicas y reforzando su capacidad de producción con inversiones específicas en plantas dedicadas a fragancias, cuidado capilar y cuidado de la piel.
En perfumería, por ejemplo, elegir la recarga de Prada Paradigme EDP de 150 ml en lugar de comprar tres frascos de 50 ml permite ahorrar un 65% de vidrio, un 100% de metal, un 75% de plástico y un 50% de cartón. En el cuidado capilar, referencias como Kérastase Elixir Ultime o Chronologiste incorporan recargas fabricadas con un 95% de plástico reciclado (exceptuando el dosificador, la etiqueta y los aditivos colorantes), mientras que su frasco contiene un 30% de vidrio reciclado. Y en el cuidado de la piel, optar por la recarga del Aceite Limpiador Lipikar o del Effaclar Gel Moussant de La Roche-Posay supone un 73% menos de plástico frente a la compra de un nuevo envase de 400 ml.
Tres ejemplos que ilustran cómo la belleza circular ya es una realidad y que el cambio empieza con un gesto tan sencillo como recargar un envase en lugar de sustituirlo.