La evolución premium del SUV más original
El nuevo Mazda CX-5 mantiene el diseño y la conducción como valores distintivos, pero ahora suma un tamaño superior que le convierte en un familiar XL, mayor tecnología y equipamientos y un refinamiento de marcha notable que equipara su confort a los modelos exclusivos. Motor con etiqueta Eco y lo último en digitalización
Una evolución perfeccionista. El nuevo Mazda CX-5 mantiene el diseño y la conducción como valores distintivos, al igual que sus antecesores. Pero ahora es un coche mucho más completo que suma atributos adicionales, porque gana tamaño, amplitud y sentido práctico como familiar, presenta mayor refinamiento general y añade además esa rodadura suave, refinada y especialmente agradable que suele diferenciar a los modelos exclusivos de los normales.
El salto hacia el universo premium se aprecia también en la presencia del nuevo Mazda CX-5, que mantiene el estilo pero crece en volumen, empaque y sofisticación; en la atmósfera cuidada del interior y en los equipamientos digitales, porque recoge una nueva instrumentación y pantalla central más grandes y avanzadas, con el ecosistema Google integrado, desde los mapas y apps hasta el asistente integrado en el control por voz, que simplifica la interacción con el vehículo.
Viene ya completo de serie y puede incluir elementos de gama alta como tapicería de cuero real, techo solar panorámico, equipo de sonido del especialista BOSE y asientos delanteros ergonómicos con ajuste eléctrico, calefacción y ventilación. La evolución del nuevo Mazda CX-5 puede equipararse a la de esos jóvenes que maduran y, sin perder su espíritu, ganan aplomo físico y racionalidad y cambian sus camisetas y zapatillas por camisas y zapatos.
Un diseño seductor
El nuevo modelo, que supone la tercera entrega del CX-5, recoge el lenguaje estético más actual de Mazda y presenta una planta que combina elegancia y poderío. Destaca el frontal, de mirada penetrante; el lateral, con una línea estilizada, y la anchura de la zona posterior, que reafirma su mayor envergadura. Es uno de los SUV con mayor personalidad estética y sobresale en la masa de modelos que inunda el mercado, postulándose así como una propuesta especialmente original.
El interior, por su parte, luce una presentación moderna y ofrece un ambiente acogedor. La instrumentación digital y la pantalla central son nuevas, como se citaba, al igual que el volante, que luce un diseño cuidado e incluye mandos hápticos en la zona posterior. El salpicadero, la consola, los asientos y el resto de componentes también son nuevos. La calidad de acabados y materiales se sitúa, una vez más, por encima de la media y cerca de los modelos de prestigio.
Más espacio y utilidad
Con una longitud de 4,69 metros, el nuevo SUV medio de Mazda es 11,5 centímetros más largo y crece también en anchura y altura. Y el resultado es doble, porque las dimensiones superiores potencian la imagen y amplían al mismo tiempo el espacio disponible y la funcionalidad de uso. Ahora incluye cinco plazas muy desahogadas, capaces de acomodar sin apreturas incluso a los más altos y corpulentos, y un maletero más que generoso de 583 litros, 61 más que antes.
La mayor habitabilidad se completa con soluciones prácticas que refuerzan la utilidad familiar. Para empezar, las puertas abren casi a 90 grados y facilitan el acceso; el portón del maletero puede ser eléctrico y manos libres (se activa con el pie, para cuando se llega al coche con las manos ocupadas) y el piso de carga está más cerca del suelo para ayudar a cargar el equipaje. Ademas, la banqueta trasera se divide en tres partes (40/20/40), en lugar de las dos habituales (60/40), una configuración que permite cargar bultos en el centro y mantener las dos plazas laterales.
Motor Micro-Híbrido y sello Eco
El nuevo Mazda CX-5 está disponible por el momento con el motor 2.5 e-Skyactiv-G de 141 CV, que incluye Micro hibridación, denominada Mazda M Hybrid, y recibe por tanto la etiqueta Eco. Equipa cambio automático de seis marchas, tiene buenas prestaciones y presenta consumos desde sólo 7 litros cada 100 km, un registro muy meritorio para un SUV de casi 4,7 metros.
Su funcionamiento suave casa a la perfección con el del resto del coche, magnificando la sensación de confort y refinamiento. Y puede pedirse con tracción delantera y también con 4x4, una alternativa que mejora la versatilidad de uso sin afectar apenas al consumo (7,4 litros de media).
Una de las claves de la suavidad del motor reside en su cilindrada de 2.500cc y en su funcionamiento atmosférico, sin turbo, que aporta una respuesta más lineal y progresiva que los motores sobrealimentados, sumando además un consumo más estable, menos sensible al tipo de conducción, y una mayor durabilidad. Aspectos todos ellos cada vez más valorados por quienes buscan una experiencia de conducción natural y un coste de propiedad contenido a largo plazo.
Más adelante se ofrecerá otro motor, el e-Skyactiv-Z, que será un híbrido completo con mayor potencia.
Conducción asistida
Con 15 sistemas de ayuda a la conducción incluidos de serie, el SUV medio de Mazda ofrece la máxima protección a los ocupantes en todo momento. Destacan algunos como la frenada automática de emergencia, el detector de fatiga del conductor (con cámara) y el control de crucero inteligente, que frena y acelera para seguir el ritmo del tráfico y mantiene siempre la distancia de seguridad.
Pero el sistema PDA o Proactive Driver Assist merece un capítulo aparte, porque va controlando el movimiento del coche para ayudar al conductor a circular con el máximo confort y seguridad. Entre el tráfico, por ejemplo, inicia frenadas con antelación, de forma muy sutil, para salvaguardar la distancia mínima, prevenir al conductor y evitar percances.
Cuatro acabados
Los equipamientos del nuevo Mazda CX-5 se estructuran en cuatro niveles. El primero o Prime-Line cuenta con los elementos mencionados al comienzo, como las llantas de aleación de 17”, los faros LED, la instrumentación digital de 10,25” y la pantalla central 12,9”. Le sigue el acabado Centre-Line, que suma llantas de 19”, sistema HUD de proyección en el cristal, asiento del conductor eléctrico y con calefacción, tapicería mixta en tela y piel sintética, portón eléctrico y conectividad Apple Car Play y Android Auto sin cable (con cable en el inicial).
El siguiente nivel es el Exclusive-Line, con asiento del copiloto eléctrico y calefactable, plazas traseras con calefacción y puertos USB-C, cámara de 360º y el equipo de música BOSE. Por último, la terminación superior Homura incluye llantas oscuras de 19”, tapicería de cuero real, asientos delanteros con ventilación y una pantalla central mayor, de 15,6”. Y, para los más exigentes, los dos acabados pueden integrar techo solar panorámico.
El nuevo Mazda CX-5 está disponible desde 29.995 euros, una tarifa de promoción de lanzamiento que resulta especialmente competitiva. Es, además, el SUV de su clase que mantiene el mayor valor residual y puede pedirse con una extensión de garantía de hasta 10 años.