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PRIMERA EXPERIENCIA PROFESIONAL

Un programa de inserción laboral que cambia la autoestima de los jóvenes

Muchos jóvenes no encuentran hueco en el mercado laboral. Pese a que unos 481.500 jóvenes de entre 16 y 24 años están en disposición de trabajar y que también hay muchas empresas que no encuentran trabajadores

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El Programa ofrece oportunidades laborales reales a jóvenes de entre 18 y 29 años que han abandonado de forma temprana los estudios o no tienen formación

Casi la mitad de los jóvenes españoles de entre 25 y 34 años cuenta con títulos universitarios o de Formación Profesional en grado superior. Una cifra que pone a España por encima de la media europea. Sin embargo, la tasa de abandono escolar temprano es también la segunda más alta de Unión Europea, con casi un 14% de los jóvenes que no terminan la ESO o no siguen estudiando después de superar la etapa obligatoria.

Ante esta situación, el programa Primera Experiencia Profesional (PEP) apuesta por una fórmula de colaboración público-privada eficaz y sostenible que ofrezca oportunidades laborales reales a jóvenes de entre 18 y 29 años que han abandonado de forma temprana los estudios o no tienen formación. PEP es un proyecto de Pinardi y la Comunidad de Madrid, financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Unión Europea-Next Generation a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que está dando muy buenos resultados.

“PEP recupera la figura del aprendiz de la pedagogía salesiana en el que un joven se vincula a un referente profesional de una empresa para aprender los elementos profesionales necesarios para desarrollar su trabajo”, explica Javier Doval, Director de Pinardi.

El programa se desarrolla en alianza con 14 grandes empresas referentes en sus sectores, como la restauración, el comercio, la atención al público, el sector hotelero o la logística. Las empresas son el corazón de la metodología de PEP, ya que se implican y comprometen en el diseño y actualización del programa formativo según las necesidades del sector, en el desarrollo del talento joven y en la evaluación de la metodología para vincular el proyecto social con el empresarial, buscando tener un impacto en la comunidad.

“Tenía experiencia profesional, pero no tenía unos estudios que me garantizaran que iba a tener un trabajo”, comienza Lucía, una joven de 23 años que dejó los estudios de forma temprana. “En estas circunstancias, poco futuro veía. Sin embargo, cuando conocí Pinardi, entendí que este proyecto tenía un montón de fases y que funcionaba para jóvenes de mi perfil, que había evolución y oportunidad para jóvenes como yo a los que no nos dan oportunidades de trabajo”, concluye.

La empleabilidad y la autoestima en los jóvenes, una relación muy estrecha

Cada vez son más los jóvenes que luchan por hacerse un hueco en el complicado mercado laboral español. Independizarse y comenzar su propio proyecto de vida es el objetivo de la mayoría, pero no es fácil. Los jóvenes españoles tardan más en emanciparse que en otros países del centro o el norte de Europa. En España, se independizan, de media, a los 30 años.

La inactividad de quienes no encuentran trabajo y se refugian en casa, en el ocio, videojuegos y redes sociales es todo un reto para su salud mental. Quienes conocen Primera Experiencia Profesional saben que sirve de revulsivo a esta sensación de soledad. Según los datos de evaluación del programa, el 50,9% de las personas participantes aumentan su nivel de autoestima; el 43,8% mejora su capacidad de autonomía en el trabajo y el 31,7% ve sus perspectivas de futuro mejoradas. Como consecuencia de todo lo anterior, el 58,4% se sienten más empoderadas al terminar el programa.

“Lo que más me ha aportado PEP ha sido mejorar mi autoestima”, comenta Rebeca, una joven de 24 años que gracias a este innovador programa se ha hecho un hueco en una conocida empresa del sector de la restauración. “La verdad es que los educadores son muy cercanos, muy amables y te ayudan en todo lo que pueden, tanto personal como profesionalmente”, continúa.

“Tras el paso por el programa, ellos identifican que el cambio ha sido muy grande. De una situación en la que no tenían objetivos y no veían claro hacia donde caminar, este programa les pone en camino a seguir dando pasos y empiezan a ver horizonte y futuro”, cuenta Carlota Rada, educadora del programa.

Y es que, tal como explica Alicia Villaverde, del equipo de coordinación de PEP, estos jóvenes necesitan, entre otras cosas, seguridad. “Yo creo que el vínculo es la parte más importante del proyecto. Ese vínculo que hacen los equipos educativos con los jóvenes y que se empieza a forjar desde el mismo momento en el que entran en el proyecto. Es un vínculo basado en la confianza”, enuncia.

“Desde el primer momento que llegué me sentí súper arropada, súper acompañada y no me he perdido en ningún momento. Sabes que pase lo que pase van a estar para ayudarte, tanto si no es lo que tú esperabas, si tienes algún problema o como si te encanta y te quieres quedar, ellos van a luchar por ti, explica Miriam, participante de PEP en un hotel que, a sus 28 años, vuelve a ilusionarse con conseguir un puesto para evolucionar laboral y personalmente.

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Contenido para PRIMERA EXPERIENCIA PROFESIONAL editado por Content Local. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.