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Teatro Eslava

El otoño del Eslava: nueve conciertos para volver a Madrid

Del vallenato de Felipe Peláez a la psicodelia electrónica de Temples, el Teatro Eslava encadena de septiembre a diciembre, en el centro de Madrid, una programación que se resiste a caber en un solo género

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Hay algo que pasa en Madrid a mediados de septiembre. La ciudad vuelve del verano con el paso cambiado, las agendas medio vacías y una necesidad rara de que ocurran cosas. Suele resolverse igual: entrando a una sala, esperando a que se apaguen las luces y dejando que alguien toque.

En el Teatro Eslava, en el número 11 de la calle Arenal, esa vuelta tiene fechas concretas. Nueve, hasta marzo. Y muy poco en común entre ellas, que es exactamente el punto.

Septiembre: el vallenato entra por la puerta grande

El 10 de septiembre llega Felipe Peláez con su gira ‘De otra manera’. El colombiano lleva dos décadas siendo uno de los nombres centrales del vallenato contemporáneo —Grammy Latino al Mejor Álbum de Cumbia/Vallenato en 2013 por Diferente— y su directo funciona menos como repaso de éxitos que como conversación. Canciones que en Colombia se cantan enteras y que en Madrid han ido encontrando su propio público, generación a generación. Un arranque de temporada que no pide permiso.

Octubre: tres noches que no se parecen en nada

El 10 de octubre suben al escenario Sobrezero, cinco amigos de Madrid que empezaron en plena pandemia y han acabado publicando su debut, ‘Hasta que el mundo estalle’, con Warner Music. Su fórmula mezcla pop-rock clásico con indie de los dos mil, y su directo se ha ganado la reputación antes que los discos: agotaron Villanos, agotaron Moby Dick, se ganaron una parroquia que va de naranja y se lo sabe todo. Es una de esas bandas a las que conviene ver ahora, mientras todavía caben.

El 21 de octubre aterrizan Yard Act. Los de Leeds llevan desde ‘The Overload’ (2022) esquivando la etiqueta de post-punk que les colgaron el primer día. ‘You’re Gonna Need a Little Music’, publicado este julio y grabado entre Leeds y Los Ángeles con Justin Meldal-Johnsen, es su tercer disco y el primero compuesto de verdad entre los cuatro. James Smith sigue siendo un cronista afiladísimo, pero ahora la banda ya no gira solo alrededor de su voz. En directo eso se nota: hay más groove, más aire, más ganas de bailar.

El 26 de octubre, los hermanos Brian y Michael D’Addario cierran en Madrid su gira española. The Lemon Twigs presentan ‘Look For Your Mind! (Captured Tracks)’, un disco de armonías vocales imposibles y guitarras brillantes que se apoya en los Beach Boys, Big Star o Todd Rundgren sin quedarse en el homenaje. Quien los haya visto sabe que su directo tiene algo de anacronismo feliz: dos hermanos tocándolo absolutamente todo, cambiándose de instrumento a media canción, sin red.

Noviembre: el mes más denso

El 13 de noviembre llega Gilipojazz con su gira ‘Progresa Adecuadamente’. El trío madrileño —Ángel Cáceres, Iker García y Pablo Levin— ha construido algo genuinamente raro: jazz de virtuosismo real cruzado con funk, metal, punk y una vocación cómica que no rebaja ni una nota. Vienen de tocar en el Montreux Jazz Festival y en el Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz, de girar por México, Alemania o Dinamarca, y de llenar salas donde nadie esperaba que cupiera el jazz. Ver a tres músicos así de buenos negándose a tomarse en serio a sí mismos es un espectáculo en sí.

El 17 de noviembre, dentro del ciclo ‘Momentos Alhambra’, actúan Temples. Los de Kettering llegan con ‘BLISS’ (V2 Records), su quinto álbum y el más aventurado hasta la fecha: producido por ellos mismos, se apoya en la música de baile de finales de los noventa —Faithless, Underworld, Massive Attack— para reinterpretar su propia psicodelia. Ellos lo llaman «euforia melancólica». Es una descripción bastante exacta de lo que pasa cuando ‘Jet Stream Heart’ suena a todo volumen en una sala a oscuras.

Y el 28 de noviembre, uno de los regresos más esperados del año. Los Romeos vuelven con su formación original —Pat Escoín al frente, junto a Juan Carlos Tomás, José Ángel Leiros, Daniel Silvestre y Julián Nemesio— para celebrar los 35 años de su debut. ‘Muérdeme’, ‘Mi vida rosa’, ‘Un poquito de amor’: pop-punk melódico de principios de los noventa que sobrevivió a la disolución del grupo en radios, karaokes y playlists. Casi tres décadas después, vuelven de la mano de Subterfuge.

Y después…

El 26 de diciembre, Alchemy Project rinde homenaje a Dire Straits, para quienes las Navidades se llevan mejor con ‘Sultans of Swing’ sonando fuerte. Y ya en 2027, el 23 de marzo, Blanco White trae su folk de raíz andaluza y latinoamericana a la sala.

Nueve conciertos, ocho estilos, un mismo escenario. La coherencia no está en el género: está en el criterio.

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Contenido para Teatro Eslava editado por Content Local. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.