Diez de los parques más románticos de España

Zonas verdes para compartir conversación y confidencias por San Valentín

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Pasear por un parque es sano y barato pero si además se hace en pareja resulta un placer. Estos son diez lugares con un encanto especial por España para compartir conversación, confidencias y besos por San Valentín.

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  1. Parque de El Capricho (Madrid)

    El Parque de El Capricho, situado en el barrio de la Alameda de Osuna, Madrid, fue mandado construir por la condesa-duquesa de Benavente entre 1787 y 1839 y es el único jardín del Romanticismo existente en la capital. Considerado uno de los parques más bellos de la ciudad tiene una superficie de 14 hectáreas con rincones de cuento como el estanque, la plaza de los Emperadores, la fuente de los Delfines y de las Ranas, la «casa de la vieja», el fortín, la ermita, o el «abejero». El palacete, obra de Antonio y Martín López Aguado, albergó en su día numerosos cuadros de Goya.

    Tras décadas de relativo abandono, en 1974 fue comprado por el Ayuntamiento de Madrid, y en 1985 fue declarado Bien de Interés Cultural.

    Solo abre los fines de semana y festivos. Su entrada, que es gratuita, está controlada con tornos que limitan el aforo a 1.000 personas.

    Paseo Alameda de Osuna, 25

  2. Parque Güell, en Barcelona

    El Parque Güell, en Barcelona, considerado una de las obras más importantes del modernismo y declarado, junto a otras seis obras de Antoni Gaudí, Patrimonio Mundial por la Unesco, fue concebido como una ciudad residencial, inspirada en las ciudades jardín inglesas, aunque finalmente se quedó en parque público.

    Se construyó en la Montaña Pelada, unos terrenos cóncavos que parecen un anfiteatro con vistas a Barcelona y el mar. De la urbanización inicialmente prevista sólo se construyeron dos viviendas, una de ellas es la actual Casa Museo Gaudí y la otra la casa Trias.

    Actualmente el parque consta de dos áreas diferenciadas, la Zona Monumental, que requiere la compra de una entrada, y la zona de libre acceso, que está abierta a todos los visitantes de manera gratuita.

    Calle Olot 7 (Barcelona)

  3. Real Jardín Botánico (Madrid)

    El Real Jardín Botánico de Madrid, de trazado neoclásico y situado en el centro de la capital, es uno de los más antiguos de España y de los más singulares de toda Europa.

    Fundado en 1755 por Fernando VI y diseñado por Francisco Sabatini y Juan de Villanueva, los jardines exhiben un valioso muestrario de plantas con más de 5.000 especies diferentes. Destacan dos invernaderos, uno de exhibición, con tres ambientes -tropical, húmedo y desértico- y la estufa de las Palmas, construido en el siglo XIX. También cuenta con una importante colección de bonsáis.

    Plaza de Murillo, 2 (Madrid)

  4. Jardín Botánico de Málaga

    A orillas del río Guadalmedina, al norte de la ciudad de Málaga existían una serie de fincas que se unieron en el siglo XIX para formar la finca de La Concepción con la intención de crear un jardín histórico. Más tarde, ya en el siglo XX, el ayuntamiento de Málaga construyó alrededor del jardín histórico uno botánico.

    El primero de ellos fue reconocido en 1943 «jardín histórico-artístico» y ocupa 3’5 hectáreas. Su principal valor reside en su característica topografía, su intacto trazado y la colección de flora subtropical que alberga. Situado en la ladera de una pequeña montaña y con un diseño paisajista, se suceden las cascadas, riachuelos, fuentes, escalinatas, invernaderos, grandes árboles y ancianas palmeras, estas últimas constituyen una de las colecciones mejores existentes en Europa.

    Alrededor del jardín histórico se encuentra el jardín botánico, donde las colecciones de plantas están organizadas bajo un criterio científico. Así se puede ver cerca de la entrada una colección de plantas acuáticas, otra de «plantas prehistóricas», «la rocalla de la biodiversidad», un invernadero con insectívoras, bromelias y orquídeas o una colección de plantas africanas y otra de bambúes.

    Camino del Jardín Botánico, 3

  5. Parque de María Luisa, de Sevilla

    El Parque de María Luisa, de Sevilla está declarado Bien de Interés Cultural. Este parque es el más grande de la ciudad y formaba parte de los jardines privados del Palacio de San Telmo. Alberga hermosas plazas, fuentes, paseos con gran variedad de plantas y arboles.

    Fueron donados en 1893 por la infanta María Luisa Fernanda de Borbón, duquesa de Montpensier, a la ciudad y reformados, por el ingeniero francés Jean-Claude Nicolas Forestier, conservador del bosque de Boulogne en París, que le dio un toque romántico, inspirado en los jardines del Generalife, la Alhambra y los Alcázares de Sevilla. Se inauguró el 18 de abril de 1914 con el nombre de Parque Urbano Infanta María Luisa Fernanda.

    Posteriormente, con motivo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, se construyeron las Plaza de España y de América que constituyen unos de sus principales atractivos.

    Avenida de la Palmera s/n

  6. Jardines de Monforte (Valencia)

    En la ciudad de Valencia existe un refugio para todo aquel que desea disfrutar de la tranquilidad. El jardín de Monforte, trazado en el siglo XIX en corte neoclásico cuenta con abundantes estatuas de mármol; estanques y surtidores, detalles arquitectónicos y un pabellón de descanso.

    Se diferencian tres zonas, el Parterre Viejo, con setos de evónimo recortados y estatuas sobre pedestales; el Parterre Nuevo, con setos de ciprés y mirto dibujando los cuadrantes en torno al patio de los surtidores; y el Bosquete, de carácter naturalista. El conjunto lo completan una rosaleda y una galería de trepadoras. Además, el esmerado cuidado de sus abundantes estatuas, fuentes y otros motivos de interés lo convierten en uno de los jardines más bellos de Valencia.

    Plaza de la Legión Española, s/n.

  7. Parque madrileño de El Retiro

    No hay nada más romántico que perderse en las 118 hectáreas del Parque madrileño de El Retiro y dejarse llevar sin rumbo fijo. Decenas de paseos se abren paso para que el visitante disfrute de momentos de intimidad.

    Para aquellos que prefieran ir con rumbo fijo la Puerta de España, levantada en 1893 y entrada al parque desde la calle Alfonso XII, conduce por el Paseo de la Argentina, conocido popularmente como Paseo de las Estatuas, hasta el estanque y el Palacio de Cristal, centro neurálgico del lugar.

    Es precisamente este último el edificio más sobresaliente de los jardines. El Palacio de Cristal, junto con el lago artificial, fue levantado en 1887. Ambos nacen con vocación internacional, con motivo de la Exposición de las Islas Filipinas, donde se dieron a conocer flores diversas de ese lugar. En el lago, a los pies del Palacio de Cristal se pueden encontrar varios ejemplares del ciprés de los pantanos con la particularidad que tienen sus raíces y parte del tronco sumergido. El edificio está rodeado de castaños de Indias que acrecientan esa atmósfera de romanticismo de principios de siglo.

    Para aquellos que aún tengan ganas de pasear debería acercarse hasta la fuente del Ángel Caído, en la plaza del mismo nombre, una escultura realizada por el madrileño Ricardo Bellver en 1877 y que es uno de los tres de este tipo que existen en el mundo.

  8. Parque Cristina Enea en San Sebastián

    Merece la pena alejarse un poco de la espectacular bahía de La Concha y descubrir otros entornos naturales de la capital guipuzcoana. Porque cuando descubramos este parque, a más de uno le va a costar volver a la arena. No es para menos, ya que está considerado uno de los parques urbanos más frondosos de España. Además, está situado en un pequeño montículo en uno de los meandros formados por el Urumea. Casi podría asemejarse a una mini-selva en mitad de la ciudad, lo que lo convierte en una de las zonas más especiales para preparar una comida o una merienda y sorprender a nuestra pareja.

  9. Parque-Jardín Histórico del Monasterio de Piedra

    Ubicado en la ciudad zaragozana de Nuévalos, el Parque-Jardín Histórico del Monasterio de Piedra forma parte del conjunto histórico-artístico de un antiguo monasterio con más de ocho siglos de historia. Este jardín histórico adquirió el aspecto que tiene hoy en día hacia 1870, después de un proceso de remodelación.

    El recorrido por el Parque del Monasterio de Piedra está repleto de sorpresas y maravillosos rincones con encanto repletos de atributos estéticos y paisajistas sorprendentes. Un lugar donde perderte con tu pareja y disfrutar de la belleza de una naturaleza en bruto, pero a la vez cuidada. El río que lo atraviesa deja a su paso el bullicio y frescor de unas cascadas que se reparten a lo largo de todo el recorrido. La apacible quietud de sus lagos y el cantar de las aves que lo pueblan son un deleite para todos aquellos que lo visitan. El lugar perfecto para sorprender a tu pareja en un día como San Valentín. Quien lo visita, no queda indiferente.

  10. Jardines del Alcázar de Córdoba

    La construcción de los jardines del Alcázar de Córdoba tienen su origen en época de Abd al-Rahmen II en el año 822 pero no será hasta la llegada de los Reyes Católicos cuando los Jardines del Alcázar consigan su verdadero el esplendor.

    El jardín está formado por tres terrazas claramente diferenciadas que se estructuran en una primera superior con dos grandes albercas que recogen el agua proveniente de la sierra y la canalizan hacia la terraza inferior, a la que se accede por medio de unas grandes escalinatas. En esta terraza se suceden tres grandes estanques dispuestos según un único eje y rodeados perimetralmente por plantaciones de color variadas y setos de ciprés, puesto que en uno de sus lados, el más cercano a la antigua muralla, se encuentran unos jardincillos de parterres ortogonales de boj que enmarcan plantaciones de rosales.La segunda terraza es nuevamente un jardín de crucero con setos de boj y plantaciones de cítricos con una fuente en su centro.

    En estos jardines se encuentran diversas estatuas que rivalizan en sobriedad con los fustes de los cipreses podados. Entre ellas destacan las que representan a Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, puesto que fue aquí donde éstos dieron audiencia a Cristóbal Colón para su proyecto del nuevo camino hacia las Indias.

    Calle de las Caballerizas Reales, s/n