Una niña hace un muñeco de nieve en el mirador del Castillo de Burgos
Una niña hace un muñeco de nieve en el mirador del Castillo de Burgos - félix ordóñez

Los diez lugares más fríos de España

Los termómetros son excusa de conversación y de curiosidad viajera. Destinos españoles para ir abrigados

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Con la llegada del frío muchos pueblos de España se cubren de nieve y las escenas de chimeneas encendidas y aroma a leña invitan a abrigarse de día y refugiarse de noche. Algunas localidades han entrado en la historia por el intenso frío invernal. En España, consultando las estadísticas de las temperaturas mínimas registradas en las estaciones principales de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), las temperaturas más bajas se han registrado en ambas mesetas, principalmente en Castilla y León y Aragón.

1 Torre de Cabdella (Lérida)

La temperatura más baja registrada en España fue en el invierno de 1956. El 2 de febrero, la estación situada en el Lago Estangento (Lérida), perteneciente al municipio de Torre de Cabdella, registró -32 ºC.

El municipio de La Torre de Capdella está formado por 19 pueblos -la Pobleta de Bellveí, Estavill, Envall, Antist, Castell-Estaó, Beranui, la Plana de Mont-Ros, Astell, Oveix, Aguirre, Paüls , Pobellà, Mont-rós, Molinos, La Torre de Capdella, Aiguabella, Espui y la Central de Capdella y Capdella-.

Destaca Estavill, el pueblo que mejor conserva la estructura medieval; Antist, situado en lo alto de una colina lo que permite tener una buena perspectiva, no sólo de la Vall Fosca, sino también sobre los municipios vecinos y la comarca o La Torre de Capdella donde encontramos la ermita románica de Sant Martí.

2Calamocha (Teruel)

Cuando llega el invierno los habitantes de la bella localidad de Calamocha en Teruel se enfundan guantes, gorro y buenas prendas de abrigo para hacer frente al intenso frío. Su récord fue un 17 de diciembre de 1963: el mercurio cayó hasta -30 grados. Calamocha dispone de un gran legado histórico, artístico y cultural, en un entorno natural de gran belleza. Pasear por esta importante villa aragonesa siempre es un auténtico placer. El casco histórico de la villa se encuentran importantes palacios de estilo aragonés, la Iglesia Arciprestal de Santa María La Mayor que se edificó sobre el antiguo castillo fortificado de la villa, del siglo XIV, del cual se conservan algunos restos y aparece en el escudo de la localidad. Destaca también en el conjunto histórico de la localidad el Convento Franciscano Concepcionista de San Miguel Arcángel, edificio barroco del siglo XVII y el Puente romano de Calamocha sobre el río Jiloca.

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3 Molina de Aragón (Guadalajara)

En Castilla-La Mancha en la provincia de Guadalajara encontramos una de las localidades más frías de España. Molina de Aragón registra en los inviernos temperaturas bajas que tocaron su punto más extermo el 28 de enero de 1952, con -28,2º C.

Molina de Aragón tiene importantes monumentos como el Castillo-Alcázar, uno de los más grandes de España; el Puente románico, llamado Puente Viejo, o importantes iglesias como la del convento de San Francisco, coronada por el Giraldo, Santa Clara o la iglesia de Santa María de San Gil.

En su ruta turística encontramos también los restos de su muralla, el barrio moro y el barrio de la judería.

4 Reinosa (Cantabria)

En el interior de Cantabria nos espera una de las localidades con más encanto de la comunidad. Reinosa invita a recorrer sus calles y plazas y contemplar las fachadas de edificios, como el de «La Casona», o el templo parroquial de San Sebastián, bienes de interés cultural, dentro de la categoría de monumento.

Otros lugares de interés son la zona neoclásica del Cementerio de Reinosa; el convento de San Francisco y la Capilla de San Roque, además del Ayuntamiento, del puente de Carlos III, de la fuente de la Aurora y de los edificios (siglos XIV a XX) de los torreones de Navamuel y Manrique y Navamuel y Calderón.

El 4 de enero de 1971 el mercurio bajó en Reinosa hasta los -24,6 grados centígrados.

5 Albacete

Albacete, en plena llanura manchega, es una ciudad moderna, dinámica, bulliciosa y salpicada de zonas verdes. La ciudad acoge al visitante dispuesto a pasear por sus calles y visitar la Catedral de San Juan Baustista, de concepción gótica con detalles de transición al barroco; el Antiguo Convento de la Encarnación, convertido en centro cultural de La Asunción, la Posada del Rosario que alberga la oficina de turismo, o la Plaza de Toros que sirvió de modelo para la construcción de la de Madrid.

Además, Albacete se sitúa como punto de partida de muy diferentes rutas: las sierras de Alcaraz y del Segura, el valle del Júcar y de Cabriel, los castillos de Chinchilla, Almansa, Yeste, los llanos cubiertos de extensos viñedos o la visita a los campos de Hellín.

El aeropuerto de Los Llanos registró en enero de 1971 una mínima de -24 grados.

6 Burgos

A orillas del río Arlanzón se alza la ciudad de Burgos, una de las más bellas y frías de España. Toda la ciudad tiene rincones, plazas y callejuelas de gran belleza pero sin duda la joya de la corana es su catedral gótica dedicada a Santa María la Mayor, declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La ciudad es perfecta para recorrerla a pie. Su conjunto monumental se completa con las típicas edificaciones de los siglos XIX y XX en el que las blancas galerías acristaladas de sus casas le dan un carácter propio. El cerro del Castillo, los formidables paseos de los márgenes del río Arlanzón e incluso las riberas del mismo enmarcan la imponente monumentalidad de la ciudad.

En Burgos, concretamente en el barrio de Villafría, se registró en 1971 una temperatura de -22 grados centígrados.

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7 Teruel

Con la llegada del invierno, la ciudad de Teruel se abriga para continuar su día a día y ofrecer a los turistas una importante arquitectura mudéjar en las Torres y la techumbre de la Catedral, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Teruel además es conocida por el famoso Mausoleo de los Amantes, Diego e Isabel, protagonistas de una bella historia de amor. No podemos dejar de lado a sus habitantes más conocidos, los dinosaurios. En el parque Dinópolis (cerrado en diciembre, enero y febrero) pequeños y mayores pueden descubrir cómo era el mundo animal en Teruel hace 150 millones de años y ver a tamaño natural los dinosaurios que poblaban la provincia.

En enero de 1945 Teruel tuvo una temperatura mínima registrada de - 22 grados centígrados.

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8 Vitoria (Álava)

Quien visite Vitoria en invierno puede dar fe del intenso frío al que los vecinos ya están acostumbrados. Guantes, bufanda, gorro y un buen abrigo ayudarán a recorrer su casco histórico, de origen medieval, así como sus edificios emblemáticos, como iglesias, museos y palacios. La Plaza de la Virgen Blanca, construida en el siglo XVII, es el punto neurálgico de la ciudad y en ella se encuentran la Iglesia de San Miguel, donde se venera la patrona de la ciudad, la Virgen Blanca. Caminando dos minutos llegamos hasta la Plaza de España, donde está el ayuntamiento.

El 25 de diciembre de 1962 la ciudad alcanzó la histórica temperatura de -21 grados centígrados.

9 Burgos

La ciudad de Burgos volvió a registrar en enero de 1885 una mínima histórica de -21 grados centígrados.

10 Salamanca

Salamanca es una de las ciudades más bonitas de España, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1988. La ciudad de Castilla y León destaca por sus monumentos y por su Universidad -de fachada plateresca-, la más antigua del país por fecha de fundación, a comienzos del siglo XIII.

Aunque lo inviernos son fríos no se puede dejar de pasear por su Plaza Mayor construida en estilo barroco durante el s. XVIII; la Casa de las Conchas, de finales del s. XV, y el monumento más representativo del arte civil de la época de los Reyes Católicos o sus catedrales, la Vieja iniciada en el s. XII y la Nueva iniciada principios del siglo XVI aunque no fue terminada hasta 1733.

La temperatura más baja registrada en Salamanca fue -20 grados centígrados en febrero de 1963.