Casa Lin, en Avilés
Casa Lin, en Avilés

Algunas de las mejores sidrerías de Asturias

Una guía para guardar con una selección de sidrerías del Principado elaborada por el crítico gastronómico de ABC

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La sidra es uno de los grandes productos de Asturias. Aunque se elabora en otras zonas, principalmente en el País Vasco, pero también en Galicia y en Cantabria, el Principado es la primera región española productora de esta bebida que procede de la manzana, con casi el 80% del total nacional. Nada menos que cuarenta millones de botellas se elaboran en los alrededor de ochenta lagares que existen, la mayoría de ellos en los concejos de Villaviciosa, Nava, Gijón y Siero. Casi tres cuartas partes de toda la que se produce se consume dentro de Asturias, lo que da un consumo medio por habitante de cincuenta litros al año. Hay catalogadas unas quinientas variedades de manzana, de las que 76 son aceptadas por la denominación de origen Sidra de Asturias. Son cifras que dan fe de la importancia que tiene esta bebida, que ha sido propuesta a la Unesco para que la declare patrimonio inmaterial de la humanidad.

Además de la alta producción, y de lo arraigada que está en la cultura local, la sidra asturiana tiene una característica que la diferencia de las del resto de España y del mundo: se escancia. Con un ritual peculiar, el escanciador deja caer desde lo alto la sidra en el vaso. Un vaso ancho específico, de cristal fino, en cuyo borde bate la bebida, oxigenándose. La tradición dice que no hay que servir cada vez más de un «culín», que es la cantidad que se bebe de un solo trago nada más ser escanciada.

Los establecimientos donde se sirve y se bebe la sidra se conocen en Asturias como chigres. Locales modestos donde esta bebida se acompaña con tortillas y diferentes pinchos como chorizos, bacalao, callos o algunos mariscos locales, entre ellos los percebes, las andaricas (nécoras) y los oricios o erizos de mar, aunque ahora su elevado precio y las escasas capturas hacen más difícil encontrarlos. Muchos de esos chigres o sidrerías populares han ido evolucionando en su oferta gastronómica, añadiendo platos más elaborados y productos de más calidad, pero siempre dentro de una línea tradicional, y cuidando sus instalaciones.

Gijón, ciudad sidrera

El Chaflán, en Gijón
El Chaflán, en Gijón

Aunque encontramos sidrerías repartidas por toda Asturias, es en la zona centro donde más abundan, especialmente en Gijón, ciudad sidrera por excelencia. La oferta gijonesa es amplísima y con un nivel medio muy aceptable. En la mayoría se cuida mucho la calidad de la sidra que se ofrece. Todos los años, a mitad de octubre, se celebran las jornadas Gijón de Sidra, que en 2018 alcanzaron su décima edición. Durante esos días la mayor parte de las sidrerías de la ciudad ofrecen una botella de sidra de un lagar específico y una cazuelita con un guiso. El premio a la mejor de esta edición fue para El Chaflán, que es precisamente una de mis favoritas en esta localidad. Junto a ella, y por citar sólo algunas, no les defraudarán El Cartero, que es una de las más populares entre los gijoneses, con una excelente oferta de mariscos y pescados, El Planeta, El Requexu, o Casa Trabanco. Esta última pertenece a uno de los más importantes lagares del Principado.

El bulevar de la sidra en Oviedo

En Oviedo el número de sidrerías es mucho más reducido, lo mismo que la calidad media. Existe en esta ciudad el llamado «bulevar de la sidra», en la céntrica calle Gascona, que agrupa a una buena cantidad de establecimientos donde les escanciarán unos culines, aunque en general con un nivel discreto. El que más me gusta esa ruta es La Pumarada. Sin embargo, la mejor sidrería de la capital es Casa Gervasio, lejos del centro y de las rutas turísticas. Frecuentada por los ovetenses con cierto nivel, se trata de un sitio muy sencillo y bullicioso, con su antiguo lagar incluido, donde se ofrece un excelente producto tratado con la máxima sencillez. Bocartes, fritos de pixín, tortilla de patata o unas adictivas patatas fritas a la inglesa de las que sirven fuentes y fuentes.

Avilés

En Avilés, la sidrería más destacada es Casa Lin, un establecimiento muy popular donde además de beber sidra bien escanciada podrán tomar unas andaricas (nécoras), bocartes, calamares y pixín fritos o un buen surtido de quesos asturianos.

Navia y Villaviciosa

En el Occidente de la región es más complicado encontrar buenas sidrerías. Me gusta por su regularidad La Villa, en el centro de Navia. Además, el propietario es distribuidor de pescado y marisco, lo que garantiza la calidad del producto. Por último, en Villaviciosa, una de las capitales de la sidra, apunten la clásica Bedriñana y Lena, abierta el pasado verano por Jaime Uz, cocinero con estrella Michelin en su restaurante Arbidel que apuesta por renovar el concepto de sidrería. Estos son tan solo unos apuntes, la lista sería interminable. Visiten Asturias y descúbranlas.