Entrada del «SoldatenKaffe», cuyo dueño ha recibido amenazas de muerte
Entrada del «SoldatenKaffe», cuyo dueño ha recibido amenazas de muerte - DAILY MAIL

La polémica cafetería ambientada en la época nazi que indigna a Indonesia

El «SoldatenKaffe» cuenta con una decoración que abarca desde banderas con la esvástica, hasta uniformes de las SS

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Desde banderas con la esvástica nazi, hasta uniformes y cascos de los infames soldados de las SS. Todo eso -y mucho más- es lo que se puede encontrar colgado de las paredes del «SoldatenKaffe», un restaurante ambientado en la Alemania dominada por Adolf Hitler que está causando una gran controversia en Indonesia. De hecho, y según afirma la versión digital del diario «Daily Mail», sus dueños ya han recibido decenas de críticas anónimas y multitud de amenazas de muerte.

El polémico «SoldatenKaffe» abrió sus puertas en 2011 de manos de Henry Mulyana. Al parecer, su idea era recrear un bar que había sido inaugurado durante la Segunda Guerra Mundial en París expresamente para los soldados alemanes. Con este objetivo, adquirió todo tipo de recuerdos de la época de Adolf Hitler (entre ellos pósters, banderas, dibujos y uniformes) y decidió ambientar su carta en la misma época. Todo ello en la tercera ciudad más grande de Indonesia

El café (que tuvo curiosamente bastante éxito entre los lugareños y los turistas) empezó a recibir quejas de la comunidad judía cuando fue dado a conocer por los medios de comunicación en 2013. En principio, Mulyana no se sintió intimidado, pero eso cambió cuando la primera amenaza de muerte llegó hasta su puerta.

Fue entonces cuando su dueño clausuró momentáneamente el establecimiento hasta que las cosas se calmaran y con la promesa de quitar de sus paredes todos aquellos objetos. No obstante, reabrió en junio de 2014 con, todavía, más recuerdos nazis en su interior y mediante una curiosa fiesta de inauguración en la que los camareros lucieron uniformes de la «Wehrmacht».

Desde ese momento, el restaurante ha sido acusado de glorificar al partido nazi y a Adolf Hitler, algo que no comparte su dueño. Y es que, Mulyana solo ve en su restaurante un negocio que va viento en popa. «Tengo derecho a diseñar mi restaurante como quiera e introducir en él cualquier cosa que haga que la gente venga a él. Estoy seguro de que no estoy violando ninguna ley», determina el dueño en declaraciones recogidas por el «Daily Mail».

A su vez, Mulyana arguye que su café cuenta en la actualidad con una puntuación altísima en Facebook (cuatro estrellas y media sobre cinco) y que recibe cientos de clientes al día, por lo que no piensa ceder a las presiones. Así pues, todos aquellos que deseen tomarse un té en una taza con un símbolo de las SS no tienen más que hacer un viaje a Indonesia, pues no es muy probable que el establecimiento no cierre.