La cena de los últimos premios Nobel
La cena de los últimos premios Nobel

Los premios Nobel ponen de moda los vinos de Málaga

La crítica especializada, con Robert Parker a la cabeza, coincide en que los caldos de Málaga vuelven a estar de moda

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La presencia de un vino malagueño en el banquete de los últimos Premios Nobel ha relanzado el prestigio de los caldos dulces de esta provincia, que históricamente gozaron de gran renombre y estuvieron entre los favoritos de la antigua realeza hasta la irrupción de la filoxera a finales del XIX.

La crítica especializada, con Robert Parker, el catador estadounidense más influyente, a la cabeza coincide en que los caldos de Málaga vuelven a estar de moda y recuperando su prestigio, y atribuye esta circunstancia, principalmente, a la labor de la bodega Jorge Ordóñez & Co., productora del vino elegido para la cena de los Nobel el pasado diciembre.

Su directora, Victoria Ordóñez, ha explicado que, desde que en 2004 se puso en marcha la bodega, gracias a la alianza entre la familia Ordóñez de Málaga y la familia Kracher de Austria, el objetivo fue "recuperar el prestigio de los vinos malagueños, que se vino abajo por la plaga de filoxera y el declive de la calidad en los sistemas de recogida de uva y producción".

La bodega estableció sus viñedos en Almáchar, en la Axarquía malagueña, donde trabaja con las cepas más viejas de la variedad moscatel de Alejandría, y ha recuperado los sistemas más naturales y tradicionales de elaboración de vino dulce, que se empleaban hace siglos, cuando estos caldos tenían un enorme prestigio internacional.

La historia de los vinos de Málaga se puede seguir hasta el 600 antes de Cristo

"Los vinos de Málaga se empezaron a exportar a mediados del siglo XVII y se vendían desde China a Argentina", ha precisado Ordóñez, quien ha relatado que una prueba de su fama entre la realeza se produjo en 1791, cuando la emperatriz Catalina II de Rusia fue obsequiada con una caja de estos caldos y quedó tan satisfecha que decidió quitarles los impuestos de exportación.

A raíz de una reciente cata de las últimas añadas de Jorge Ordóñez, Robert Parker ha indicado que la historia de los vinos de Málaga se puede seguir hasta el 600 antes de Cristo, en la época griega, y que en el siglo XV figuraban entre los favoritos de los Reyes Católicos.

"A finales del siglo XIX perdieron ese favor para recuperarlo ahora gracias a un grupo de productores liderados por Jorge Ordóñez", ha manifestado el crítico, que por primera vez se ha referido a la Denominación de Origen de Málaga y Sierras de Málaga.

Para el secretario general de la Denominación, José Manuel Moreno Ferreiro, "que el catador más influyente" del mundo ensalce el trabajo de estos viticultores y bodegueros "seguirá aumentado el interés y el prestigio internacional" de esos vinos, facilitando también su exportación.

Jorge Ordóñez & Co. ha instaurado nuevamente el sistema de producción de vinos naturalmente dulce, consistente en no añadir alcohol, y apuesta por técnicas de concentración de azúcar innovadoras en la zona, el secado a la sombra y vendimias tardías para conseguir vinos como el Nº 2 Victoria 2010, protagonista en el banquete de los Premios Nobel.