El día O Algún día los Oscar se llamarán los Meryl

POR ROSA BELMONTEIgual que Jaime Baily asociaba el cine español con Luis Tosar (vale, hace unos años), la ceremonia de los Oscar algunos la asociamos con Meryl Streep. Quizá un día los Premios de la

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POR ROSA BELMONTE

Igual que Jaime Baily asociaba el cine español con Luis Tosar (vale, hace unos años), la ceremonia de los Oscar algunos la asociamos con Meryl Streep. Quizá un día los Premios de la Academia acaben llamándose los Meryl, igual que se hace con los aeropuertos o los estadios de fútbol. Podrán cambiar los presentadores y las estrellas del momento, pero allí está siempre ella. Esto pasa desde «El cazador», en 1978. Quince veces ha estado nominada, aunque sólo ha ganado dos veces, cuando ha abandonado a sus hijos. O con el marido («Kramer contra Kramer», mejor actriz secundaria) o con los nazis («La decisión de Sophie», mejor actriz). Cuando se ha supuesto que los había matado no ha colado («Un grito en la oscuridad»). Según la teoría de la mala madre, este año no toca ya que forma parte de la hermandad de las monjas (como Viola Davis, rival de Pe). Una de las dudas de la noche es si Meryl ganará por «Doubt».

Quizá ella no se lo lleve pero sí lo hará otro muchacho de Nueva Jersey (en Nueva Jersey está lo mejor, desde El vengador Tóxico a Tony Soprano pasando por Frank Sinatra, Bruce Springsteen o Meryl). El muchacho es Jerry Lewis que recibirá el Jean Hersholt humanitario por colaborar contra la distrofia muscular.

Si hay dudas en los premios, la Academia ha decidido acabar con las discusiones acerca de a quién pertenecería la estatuilla, todavía no llamada Meryl, si fuese a parar a Heath Ledger (el candidato muerto). La Academia ha designado propietaria de un Oscar potencial por «El caballero oscuro» a Matilda Ledger, la única hija del actor y de Michelle Wiliams. Al parecer, hay una tradición que dice que las estatuillas póstumas van a parar al cónyuge y, si éste no vive, al hijo mayor. Está todo pensado. Incluso lo obvio.

También lo está revitalizar la audiencia de televisión, que los últimos años estaba por los suelos. Los que se han llamado los Oscar del renacimiento tienen muchas balas en la canana. Una es el buenorro Hugh Jackman, que a ver si no les sale koala. Otra es la posibilidad de que la rapera MIA (reciente mamá y que ya actuó embarazadísima en los Grammy) cante el tema nominado de «Slumdog Millonaire» en la cama. Una cosa taaaan Joan Crawford... Aunque también se habla de que cante mediante holograma, como ya hizo la CNN en las elecciones presidenciales. Jessica Yellin, la enviada especial en Chicago, apareció (su imagen) en el paltó de Wolf Blitzer. Esto sería muy princesa Leia, muy «Stars war».

La otra baza son los «High School Musical», que ni están nominados ni se les espera. Según E!, Zac Efron y Vanessa Hudgens estarán entre los cantantes que actúen durante la noche. Todo para aligerar un poco el año en que previsiblemente ganará «Slumdog Millionaire», que, entre otras, tiene esa bonita y emocionante escena de la letrina.

Otra pareja mona, tampoco nominada, será la formada por Jennifer Anniston y John Mayer (al menos en la alfombra roja, quizá en el escenario) para dar en los morros a Angelina Jolie y Brad Pitt, que sí son candidatos. El que se presume irá sin pareja (o irá con su agente) es Mickey Rourke, ese actor que no ha necesitado mucho maquillaje en su papel de luchador y que parece haber vuelto al mundo de los actores vivos para ganar el Oscar. Se ha muerto su perro, que ha sido su pareja en los festivales de cine (el de Venecia incluido) por donde ha ido presentando «The Wrestler». Loki, su querido chihuahua murió el lunes por la noche. Un chihuahua (menos) en Beverly Hills, o donde demonios viva Mickey Rourke, que no será ahí. Como que se lleve el Oscar parece bastante previsible (otra cosa, pese a Sean Penn,sería una sorpresa), ahora habrá que ver si se lo dedica a su perro. Si no gana Mickey lo sentiré por perderme el discurso de alguien a quien daban por muerto.