Junior, asediado «Hay una cruzada contra mí»

POR BEATRIZ CORTÁZARIntenta estar tranquilo, su abogado así se lo recomienda, pero lo cierto es que las cosas cada día se están poniendo más feas para Antonio Morales Junior. Viudo y distanciado de

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POR BEATRIZ CORTÁZAR

Intenta estar tranquilo, su abogado así se lo recomienda, pero lo cierto es que las cosas cada día se están poniendo más feas para Antonio Morales Junior. Viudo y distanciado de sus dos hijos mayores tras la muerte de Rocío Dúrcal, el cantante se refugia en su madre, de 94 años, con quien pasa la mayor parte del tiempo ya en su casa de Torrelodones ya en la de Madrid. Madre e hijo han perdido en muy poco tiempo a sus respectivos y de ahí que se necesiten más que nunca, incluso más que en la infancia, años en los que Junior estuvo muy unido a su abuela a la que quería como una madre y cuya pérdida sintió y siente cada día de su vida.

Pero como está visto que un problema siempre viene acompañado de otro, aparte de los dilemas legales que mantiene con sus dos mayores por la herencia y los bienes que le reclaman y que sitúan fuera de nuestras fronteras (México, Miami e Islas Caimán) ahora aparece el cantante Enrique Guzmán en un canal de televisión mexicano y suelta perlas tan explosivas como que no sabe si Junior es homosexual o que Rocío Dúrcal le fue infiel a su marido varias veces para acabar siempre volviendo a su lado. Con sorpresas como ésta son con las que uno no cuenta cuando encima está saliendo de una depresión fortísima a base de medicación y pocos disgustos. Hablo con Junior para saber qué piensa sobre lo que dice Guzmán, artista con el que Dúrcal cantaba siempre el tema «Acompáñame» y con quien rodó una película, y su sorpresa es de órdago al comentarle las cosas que cuenta Guzmán. «No entiendo nada. Siempre hemos tenido muy buena relación con Enrique. Es más, al morir Marieta dio un concierto y al interpretar «Acompáñame» lo hizo en homenaje a mi mujer, a quien simbolizó en una rosa roja. Todo lo que me está pasando parece una cruzada contra mí, no entiendo nada. He hablado con mi abogado para que tome las medidas que sean necesarias», responde.

Otra guerra es la que mantienen los Rivera Ordóñez contra cuantos critican que a Francisco le hayan concedido la Medalla al Mérito de las Bellas Artes. Esa polémica está en algunos foros pero lo que está en todas las mesas son los besos de Cayetano Rivera y Eva González que esta semana publica «Hola» y que son la comidilla de todas las tertulias. Aparecen tan guapos, tan enamorados, tan confiados, tan divertidos que en seguida ya hay quien mal piensa que se trata de un «posado robado» con el que los protagonistas hasta se han lucrado. Nada más lejos de la realidad. Me consta y de ahí que lo pueda rubricar que ni Eva ni Cayetano imaginaban que un sagaz paparazzi estaba haciendo su particular agosto con esa escapada a Roma que comenzó en vuelos diferentes y horarios distintos y que culminó en unos paseos por las plazas más emblemáticas para vivir su particular historia de amor con el Vaticano como testigo. Me cuentan que el diestro se percató de que había fotógrafos, que hablaban en italiano y que incluso quiso que esas fotos no vieran la luz. Al final su escapada en días laborables por la capital italiana ya no es un secreto de una pareja ni un plan perfecto para que no les pillen sino la envidia sana de cuantos quisieran estar en sus cuerpos y vivir lo que ellos están viviendo.

Noche de premios fue la que celebró la revista de decoración AD en el Casino de Madrid. Recibiendo a sus invitados estuvo la directora de esta publicación Montse Cuesta quien eligió un vestido de Ángel Schlesser negro y con un hombro al descubierto de esos con los que una siempre está perfecta. José Bono, Adriana Abascal, Bibiana Fernández, David Delfín, Roberto Torreta, Emiliano Suárez, Luis Galliusi, Bimba Bosé (su hermano Olfo es uno de los participantes en «La isla de los famosos» de Telecinco), los premiados Tomás Alía, Héctor Serrano, Mansilla y Tuñon así como la arquitecta Zaha Hadid y los diseñadores Fernando y Humberto Campana se dieron cita en esta velada, una de las más comentadas en el mundo del interiorismo, y donde se aparcó la crisis en la calle aunque sólo fuera por unas horas.