Guerra de abuelas Tormenta en «Ambiciones»

POR BEATRIZ CORTÁZARPoco ha durado la calma en «Ambiciones», la sede oficial de los Janeiro. De nuevo la familia de Jesulín de Ubrique reaparece en el centro de la polémica con Belén Esteban y los

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POR BEATRIZ CORTÁZAR

Poco ha durado la calma en «Ambiciones», la sede oficial de los Janeiro. De nuevo la familia de Jesulín de Ubrique reaparece en el centro de la polémica con Belén Esteban y los suyos enfrente y sin que se avecine un final feliz a este nuevo desencuentro que es un suma y sigue de una historia que no parece tener tregua. La llama la encendió la matriarca de los Janeiro, Carmen Bazán, tras la entrevista que dio en el programa «Dónde estás corazón» previo pago de su importe, que apuntan ascendió a 60.000 euros, una cifra que en plena crisis no está nada mal.

Lo que se ha bautizado como «la guerra de las abuelas» sucedió sin previo aviso y mientras Bazán hablaba y no callaba sobre cómo son las cosas dentro de casa y en concreto sobre su nieta Andrea. Fue en ese instante cuando la abuela materna de la niña y madre por tanto de Belén Esteban llamó por teléfono al programa y tuvo más de una palabra con la otra abuela a la que acusó de estar mintiendo.

Sobra decir que tras el enfrentamiento televisado salió a la palestra Belén Esteban para aplaudir a su madre y comentar los mensajes que Víctor Janeiro le enviaba esa noche por teléfono, las supuestaS amenazas, las mentiras que se dijeron...

Visto lo cual esta semana la cosa ha ido a más y las respuestas se han buscado por todas partes. Dado que aquí el único que calla es el torero Jesulín, en el fondo tiene que tener la autoestima por las nubes al ver cómo su ex mujer (Belén Esteban), la actual (María José Campanario), su madre y su ex suegra andan enzarzadas en una polémica que levanta pasiones entre la audiencia y en la que él siempre está como el hombre a quien amaron todas y que no contesta a nada.

En plena guerra televisada Jesulín y Campanario viajaron a Madrid para recoger un trofeo en la discoteca Gabanna por las faenas del diestro en la feria de San Isidro 2007. Días antes, justo después del famoso programa de la discordia, el matrimonio acudió con su hija Julia a la finca de un ganadero donde su hermano Víctor toreó unas vaquillas y allí fue la propia Campanario quien comentó con algunos de los asistentes la sorpresa que se habían llevado al ver a su suegra en el plató, puesto que apenas les avisó unas horas antes. Comentó el disgusto que tenían y me aseguran que aprovechó para aclarar algunos episodios de esa entrevista, como cuando Bazán reconoció que a quien su hijo Jesús llamó cuando estaba tan grave por el accidente de tráfico que casi le cuesta la vida fue a Belén Esteban. Según me dicen, la versión que Campanario dio fue que su marido temía morir y pidió ver a su hija Andrea, de ahí que llamara a Belén, pero únicamente para que le llevara a la niña.

Está visto que aquí hasta que no explique Jesulín cómo son las cosas lo único que se van a vivir son más capítulos de enfrentamientos entre dos madres, ahora también las abuelas, que amaron al mismo hombre y corrieron distinta suerte. Por cierto, Esteban aclara siempre que está muy feliz con su marido Fran y que sueñan con tener un bebé. En cuanto a Campanario, sólo hay que ver el radical cambio de imagen que está realizándose en los últimos meses. Tras varias liposucciones, nuevo peinado, muchos kilos de menos y hasta retoques estéticos como operarse las bolas de Bichat (eso se cuenta) su mejoría salta a la vista. Otra cosa es la que le viene encima en cuanto empiece el juicio por la Operación Carlos, de estafa a la Seguridad Social, investigación por la que fue conducida a la comisaría para prestar declaración al aparecer su madre entre los supuestos implicados en el caso.