Alemania, Austria y Suiza, tres grandes destinos consolidados en Europa

Alemania, Austria y Suiza, tres grandes destinos consolidados en Europa

EP
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El gran interés de Alemania, Austria y Suiza como un destino turístico conjunto viene marcado porque, además de que los tres tienen el alemán como idioma oficial, su especial cercanía geográfica -también comparten fronteras-- permite que los turistas se desplacen a sus anchas a través de sus redes de comunicaciones.

Alemania, nación de grandes talentos musicales, posee una riqueza cultural y gastronómica que hace de ella un destino tradicional ya consolidado en el Viejo Continente. Por su parte, Austria y Suiza, muy solicitadas tanto por su cultura como por su belleza natural, refuerzan este año su atractivo con la Eurocopa de fútbol. Esta gran fiesta del deporte es una oportunidad inmejorable para conocer aquellas ciudades donde juegan las 16 selecciones europeas.

Alemania

Su música y gastronomía son conocidas en todo el mundo. Patria de grandes maestros como Bach, Beethoven o Wagner, el turista puede disfrutar de sus más de cien salas clásicas, en especial de la sede de la famosa orquesta Filarmónica de Berlín, o de sus festivales de pop, rock o tecno para los más jóvenes.

La Puerta de Brandeburgo y el Reichstag en la capital alemana, la Catedral de Colonia, los palacios y jardines de Postdam, pasando por el Puerto de Hamburgo, el Castillo de Heidelberg o la ciudad de Bamberg, declarada Patrimonio de la Humanidad, son grandes joyas universales de obligada visita.

Después de tanto ajetreo, lo mejor es relajarse en alguna de las playas del país o en uno de los más de 350 balnearios y baños termales en Baviera o la Baja Sajonia. Por supuesto, el turista no puede marcharse sin antes degustar la gastronomía típica con sus 5.000 variedades diferentes de cerveza y sus tradicionales salchichas cocidas, secas o fritas.

Austria

Pared con pared, Austria tiene mucho en común con sus vecinos alemanes. Grandes músicos, como Mozart,Schubert o Haydn, también recorrieron las calles austríacas, de ahí los ya conocidos festivales de Salzburgo, Viena, Bregenz, Innsbruck o Mörbisch. Después de disfrutar de la música es recomendable hacer una visita a los Palacios de Belvedere y Hellbrunn o estirar las piernas por los jardines de Schönbrun.

Los más activos pueden recorrer en bicicleta alguna de las numerosas rutas de este pequeño corazón de Europa, entre las que destaca la del Danubio por sus maravillosas vistas. Y para reponer fuerzas, nada mejor que degustar platos típicos como el tafelspitz (un guiso de ternera), el wiener schnitzel (escalope vienés) o el pastel Sacher. Todo ello acompañado con un buen champán y un exquisito café vienés.

Salzburgo, Innsbruck, Klagenfurt y Viena son las cuatro sedes donde se disputan los partidos de la Eurocopa. Salzburgo es la ciudad natal de Mozart y Patrimonio de la Humanidad, mientras que Innsbruck, situada en el centro de la preciosa región del Tirol, ha sido hasta en dos ocasiones sede de los Juegos Olímpicos de Invierno. La legendaria Klagenfurt está repleta de castillos medievales y la multicultural Viena, gran escenario de la final del campeonato, es la gran capital cultural de Austria.

Suiza

El principal atractivo del país de los relojes y el chocolate son sus paisajes alpinos de ensueño con cascadas, acantilados, valles o glaciares, como el impresionante Aletsch, el más largo de Europa. Y es que la especial topografía helvética permite practicar senderismo por la orilla del Rhin o el Ródano, esquiar en la estación Verbier-4 Valléss o escalar el Monte Cervino, de 4.478 metros de altitud y levantado entre los Alpes como una enorme pirámide.

Pero Suiza no es sólo idílico paisaje. Un centenar de museos espera a los que buscan un turismo más cultural y sosegado; entre ellos, el Museo Nacional en Zúrich, el Foro de Historia en Schwyz o el Château de Prangins en el País de Vaud. Lucerna, Lausana o Locarno son otras ciudades interesantes dentro del crisol de culturas e idiomas de este país.

Si Viena acoge la final de la Eurocopa, Basilea se ha encargado de la ceremonia de inauguración. Esta ciudad bañada por el Rhin fue capital Europea de la Cultura en 1997 y acoge importantes ferias desde la época medieval, mientras que Berna fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Otra de las anfitrionas del Campeonato es Ginebra, sede a su vez de numerosas organizaciones internacionales y la segunda ciudad más grande del país, ránking que lidera la hermosa Zurich, capital financiera y económica de Suiza.