Por qué la sidra de Asturias destaca sobre la de otras regiones

Tiene menos acidez y es más suave y equilibrada que las de otras regiones. Tiene su propia Denominación de Origen

Actualizado:

Empezamos hoy una serie de artículos que nos llevarán a 28 provincias españolas con su producto más representativo, o al menos alguno de ellos. Y para comenzar nos vamos a Asturias, donde existe una amplia y variada gama de productos representativos, desde pescados y mariscos hasta los distintos quesos que lo convierten en la mayor mancha quesera de Europa. De entre todos elegimos la sidra, la bebida asturiana por excelencia. Aunque se elabora también en otras regiones del norte de España, la asturiana tiene menos acidez y es más suave y equilibrada. Además, cuenta con su propia Denominación de Origen. Bebida alcohólica de baja graduación, entre 4 y 6 grados, que se obtiene del zumo fermentado de la manzana y resulta muy agradable por su frescura.

En Asturias se recogen cada año entre 35.000 y 45.000 toneladas de manzana y se sacan al mercado más de 40 millones de botellas de sidra. Se calcula que cada asturiano consume algo más de 40 litros al año, cuando la media nacional es de sólo dos litros. A diferencia de otras sidras, la asturiana se escancia directamente de la botella al vaso. Al batir en el vaso, que debe ser ancho y de cristal fino, la sidra «rompe» al oxigenarse y gana en sabor. Hay una gran diferencia entre sidra escanciada o no. Se sirve sólo la cantidad que se pueda beber de un trago, lo que en Asturias se llama «un culín». Y no hay que dejarla reposar, se bebe inmediatamente después de ser escanciada. La tradición hace que todo un grupo de amigos comparta el mismo vaso. Por eso se deja un poco, que se tira por la parte donde se bebió para limpiarlo. La mitología asturiana dice que se tira el poso para devolver a la tierra lo que ella nos da.

Dónde beberla

La sidra siempre se relaciona popularmente con fiesta y diversión. Se consume en los llamados chigres y sidrerías, y en todas las fiestas y romerías populares que se celebran durante el verano en Asturias. Acompañada con tortillas de patata, chorizos, lacón, empanadas, mariscos y pescados como las parrochas, los bocartes o los fritos de pixín.