Diez de las mejores heladerías artesanales de España

El crítico gastronómico de ABC selecciona sus direcciones favoritas donde tomar helados naturales

Actualizado:12345678910
  1. Rocambolesc

    Uno de los helados de Rocambolesc
    Uno de los helados de Rocambolesc

    Verano, tiempo de helados. Un producto que apetece cuando aprieta el calor y que al mismo tiempo que refresca, alimenta. Por un lado, los helados cremosos, a base de leche con otros ingredientes. Por otro, los sorbetes, elaborados a partir de zumos naturales de frutas. Una buena parte de los que consumimos son industriales, pero por fortuna cada vez son más las heladerías artesanales que garantizan una alta calidad. Los hacen en sus propios obradores, a partir de recetas tradicionales y empleando productos frescos de temporada, siempre sin colorantes, conservantes ni saborizantes. Helados naturales, mucho más sanos y mucho más ricos, con sabores muy originales en algunos casos, y que lógicamente también cuestan un poco más que los industriales. Por toda la geografía española encontramos estas heladerías, muchas de ellas abiertas por inmigrantes italianos ya que Italia es el país con mayor tradición en la elaboración de este producto. Incluso destacados reposteros se han incorporado a este mundo abriendo sus propios establecimientos o incorporando los helados al resto de su oferta dulce. Hemos seleccionado diez de esas heladerías artesanales, aunque la relación podría ser muchísimo más extensa.

    Rocambolesc

    La sensación en el mundo de los helados la ha traído este establecimiento, abierto por Jordi Roca, uno de los hermanos propietarios de El Celler de Can Roca y a la vez unos de los mejores reposteros que hay en España. Helados hechos al momento y con los ingredientes más naturales, en oferta limitada para garantizar la máxima calidad. Entre sus especialidades, el helado lácteo, elaborado con leche de oveja, y el helado de manzana al horno. Tienen también puntos de venta en Madrid y Barcelona.

    Rocambolesc. Santa Clara, 50. Gerona.

  2. Della Sera

    Sorbete de remolacha, en Della Sera
    Sorbete de remolacha, en Della Sera

    Fernando Sáenz es uno de los más destacados heladeros españoles, profesor en una escuela heladera de Bolonia y propietario de un obrador en Logroño que abastece a importantes restaurantes. Su idea es elaborar helados saludables con sabores de La Rioja. En plena capital riojana tiene abierta esta pequeña heladería en la que pueden probarse helados clásicos y otros como el de sorbete de uva graciano, el de mazapán riojanito o la crema de limón al aceite de Alfaro.

    DELLA SERA. Portales, 28. Logroño.

  3. El Turronero

    El Turronero, en Menorca
    El Turronero, en Menorca

    Los mejores helados de las islas Baleares los sirven en este centenario establecimiento enclavado en el centro de Mahón. Son ya cuatro generaciones de heladeros artesanos. El clásico de turrón de Jijona que le da nombre es una de sus especialidades, pero conviene probar cualquiera de los otros 42 sabores que llegan a ofrecer en verano. Y no perderse la «pomada», ginebra de Menorca con los aromáticos limones de la isla.

    EL TURRONERO. Nou, 22. Mahón (Menorca).

  4. Brustolón

    Helados Italianos Brustolón
    Helados Italianos Brustolón

    Fundada en 1935 por unos inmigrantes italianos, esta heladería tradicional ofrece más de 60 tipos de helados artesanales, muchos de los cuales cambian en función de las estaciones del año. Destacan los refrescantes de frutas, de agua, sin nada de leche, como los de pomelo rosa, manzana verde, frágola, piña o mango. Y también los cremosos de leche, en especial el de pistacho de Sicilia.

    BRUSTOLÓN. Avenida Reino de Valencia, 10. Valencia.

  5. La Fiorentina

    Dulce de Piñonate, en La Fiorentina
    Dulce de Piñonate, en La Fiorentina

    Joaquín Liria, maestro heladero, abrió este establecimiento hace dos décadas con la idea de buscar helados artesanales con sabores autóctonos andaluces. Y lo ha logrado. Como muestra los de limón con hierbabuena, azahar con pestiño, torta de aceite de oliva o el muy peculiar de manzanilla de Sanlúcar. Una referencia en Sevilla.

    LA FIORENTINA. Zaragoza, 16. Sevilla.

  6. Oiartzun

    Heladería Oiartzun
    Heladería Oiartzun - NAGORE IRAOLA

    En realidad es una reconocida pastelería de la capital guipuzcoana, situada muy cerca de La Concha y del Ayuntamiento de la ciudad. Pero en el local de al lado tienen una heladería de moderno diseño en la que ofrecen buenos helados artesanales entre los que destacan los sorbetes de frutas naturales como el de manzana verde o el de frutas rojas del bosque.

    Oiartzun. Igentea, 2. San Sebastián.

  7. Sienna

    Sala de Sienna
    Sala de Sienna

    Una de las heladerías más tradicionales de Madrid. Cremosos helados artesanales italianos de fabricación propia con un amplio surtido de sabores, todos muy tradicionales. Los mejores, los cucuruchos de barquillo, que se ofrecen en seis tamaños diferentes.

    SIENNA. Narváez, 62. Madrid.

  8. Palazzo

    Uno de los helados de Palazzo
    Uno de los helados de Palazzo - Mitsuki Hayashi/Facebook

    Llevan más de tres décadas siendo una de las referencias para los aficionados a los buenos helados en Madrid. Los fabrican ellos, sin conservantes ni colorantes, y los venden en las once tiendas que tienen repartidas por la capital. El de chocolate es el más célebre, pero están muy bien otros como el de arroz con leche o el de café.

    PALAZZO. Puerta del Sol, 11 (y otras diez tiendas) Madrid.

  9. La Romana

    Procedente de Rímini, en Italia, La Romana es una heladería familiar que ofrece helados artesanales, elaborados con frutas de temporada que no tienen más de tres horas de vida y con tan solo un 7 por ciento de grasa lo que los hace ligeros y digestivos. Entre su amplia gama, sabores como el de mascarpone al café con chocolate belga, y una gama de polos crocantes con interior helado y diferentes coberturas.

    LA ROMANA. San Bernardo, 96, y Paseo de la Habana, 27. Madrid.

  10. Delacrem

    El italiano Massimo Pignata recupera en esta heladería barcelonesa la forma tradicional de elaboración en su país. Lleva seis años abierta y ya es una de las más populares de la Ciudad Condal, hasta el punto de que en verano llegan a elaborar 80 kilos al día. Pura artesanía, que implica elaboración diaria y una cuidada selección de los ingredientes, siempre naturales, sin colorantes ni aromas sintéticos. Helados sin gluten, aptos para celíacos, con muy bajo porcentaje de grasa, especialmente cremosos y que van cambiando según la temporada. El más popular es el de pistacho, aunque todos están buenos.

    DELACREM. Enric Granados, 15. Barcelona