St. Peter-Ording, un enorme arenal de doce kilómetros de largo, entre dunas, el Mar del Norte y bosques de pinares
St. Peter-Ording, un enorme arenal de doce kilómetros de largo, entre dunas, el Mar del Norte y bosques de pinares - TASH
Schleswig-Holstein

El paraíso más virgen e inexplorado de Alemania

La costa que baña el Mar del Norte es la zona menos conocida de Alemania. Y sin embargo es un paraíso natural, Patrimonio Mundial de la Unesco

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Schleswig-Holstein es el estado federal más septentrional de Alemania y los germanos lo consideran «la tierra entre los mares» porque se encuentra entre el Mar del Norte y el Mar Báltico. En el área del «Nordsee» la costa se ve afectada por las mareas entre los diques que la protegen, las playas de arena blanca y las marismas por donde se puede caminar de una isla a otra sintiendo el barro entre los pies. Sylt es su isla más famosa y St. Peter-Ording, el arenal más extenso, ya en la península de Eiderstedt al sur de Husum, un lugar perfecto para practicar el «kitesurf».

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Sylt, la isla elitista

Costa de Sylt
Costa de Sylt - Tobias Helbig

Una isla especial, mítica, legendaria, de culto… Eso es Sylt para los alemanes, la isla exclusiva, la de más ambiente y estilo, en este punto septentrional de Schleswig-Holstein que roza las vecinas tierras danesas. Solo se puede llegar por barco o por tren, gracias al dique de Hindenburg que enlazó la isla con el continente el 1 de junio de 1927. En el norte de Sylt resulta obligatoria la visita a Kampen, la ciudad de los escritores y de los clubes y tiendas de lujo más exclusivas, aunque su acantilado «rojo», bellísimo durante la puesta de sol, sigue siendo su postal más clásica.

El reino del «wattwurm»

Un faro en Westerhever, junto a la Costa Norte de Alemania
Un faro en Westerhever, junto a la Costa Norte de Alemania- Westend61 / Ega Birk

La costa que baña el Mar del Norte es, sin duda, la zona más inexplorada de Alemania con 4.430 kilómetros cuadrados muy pocos conocidos desde la desembocadura del Elba hasta la frontera con Dinamarca. Destacan en este área las marismas que bañan el Parque Nacional del Mar de Frisia de Schleswig-Holstein que conforman un paraíso ornitológico que llevó a la UNESCO a incluirle en su Patrimonio Mundial en 2009. En esta zona la marea alta y la marea baja se alternan en ciclos de seis horas, de ahí que se origine una zona húmeda única en el mundo con una flora y una fauna excepcionales. Es un hábitat donde viven ejemplares grandes (focas comunes o grises y marsopas), y también animales más diminutos enterrados en los fangos como el wattwurm (arenícola marina), el gusano que se esconde bajo la tierra creando curiosas formaciones.

El Museo Storm

Theodor Storm, escritor e hijo predilecto de Husum, cuenta en este destino con un museo que analiza la dura lucha de sus habitantes contra las mareas y las inundaciones, resaltando este bello escenario donde generaciones de hombres se han esforzado por ganar palmo a palmo territorios al mar.

El globo terráqueo del Castillo de Gottorf

La residencia principal de los Duques de Schleswig muestra en su interior la GlobusHaus, un globo terráqueo de tres metros de diámetro que descubre cómo era el mundo en el siglo XVII. Se puede entrar en su interior donde hay un planetario repleto de estrellas, según se entendían en la época.

La huella vikinga de Schlei

En Hedeby, a 4 kilómetros de Schleswig, los vikingos levantaron un emplazamiento que llegó a ser el más importante de este clan nórdico en la península de Jutlandia. Hoy este emblemático lugar lo ocupa el Museo Haithabu, donde puedes descubrir un poblado auténtico de este pueblo guerrero y comercial.

Kiel, la capital mundial de la vela

La capital de Schleswig-Holstein es una ciudad muy estudiantil que presume de su pasado marinero, visible en las típicas grúas de sus astilleros. Tiene fama su Semana de Kiel, clásico de la vela, donde compiten más de 2.000 barcos de todas las clases olímpicas.