Los acantilados inmaculadamente blancos forman parte del Parque Nacional de Jasmund
Los acantilados inmaculadamente blancos forman parte del Parque Nacional de Jasmund - TMV_fotolia_Eichner

La isla con enormes acantilados blancos y hayedos de 700 años

El estado de Mecklemburgo-Pomerania, el más nororiental de Alemania, está lleno de playas de arena blanca, bosques y más de 2.000 lagos de aguas cristalinas

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En ningún otro lugar de Alemania brilla el sol tanto como en este estado, el más nororiental de Alemania, salpicado de playas de arena blanca, prados, bosques y más de 2.000 lagos de aguas cristalinas, conectados por ríos y canales que conforman la mayor red de aguas del continente. Una región moderna con decenas de resorts, hoteles, casas de huéspedes, campings, parques acuáticos de aventura, puertos de yates deportivos y estaciones balnearias del más alto nivel que siguieron el ejemplo de Heiligendamm, el balneario más antiguo de Europa continental. Pero además de sus paraísos naturales, Mecklemburgo-Pomerania presume de sus urbes medievales, como Stralsund y Wismar, ambas protegidas por la UNESCO, y de encantadores palacios y casas señoriales, en especial el Castillo de Schwerin, el «Neuschwanstein del Norte», en una pequeña isla en el lago Schwerin.

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El Castillo de Schwerin

Castillo de Schwerin
Castillo de Schwerin - TMV_Allrich

Uno de los edificios más importantes del historicismo de Europa en la isla del lago Schwerin. Fue levantado a mediados del siglo XIX por el Gran Duque Federico Francisco II con 653 estancias y jardines siguiendo sobre todo en sus torres el modelo de Chambord, el gran palacio construido por Francisco I en el valle francés del Loira. En 1920 abrió un interesante museo y desde 1990 es la sede del Parlamento de Mecklemburgo-Pomerania, a pesar de que se dice que este castillo de cuento oculta su propio fantasma al que llaman «Petermännchen», un enano saltarín vestido con ropa de época que vigila el edificio. Cada verano se puede disfrutar de la ópera bajo las estrellas en el Festival Schlossfest-Spiele de Schwerin, un festival de fama internacional.

Las rocas calcáreas de Rügen

En esta isla se conserva una naturaleza casi intacta rebosante de extensas playas y un ramillete de estaciones balnearias de lujo. No olvide visitar el Nationalpark-Zentrum Königstuhl (Parque Nacional de Jasmund). Es el parque nacional más pequeño de Alemania en la isla más grande del país. Entre sus atractivos, sus hayedos (Patrimonio de la Humanidad), de más de 700 años, y los acantilados cretácicos, de hasta 161 metros de altura.

El museo de Wismar

Ciudad de Wismar
Ciudad de Wismar - TMV_Grundner

Uno de los cascos viejos más hermosos de Alemania que permite descubrir la riqueza de la Liga Hanseática en el siglo XIV. Con sus iglesias levantadas en ladrillo rojo, y con sus tabernas y la antigua dársena del puerto, Wismar muestra un encanto incuestionable. Imprescindible es la visita a su Museo de la Historia de la Ciudad, renovado a finales de 2017.

Los veleros y el zoo de Rostock

Todos los años, durante el segundo fin de semana de agosto, se celebra el Hansesail, una fiesta del mar con 200 veleros tradicionales, bergantines y buques-escuela que embellecen las aguas del Báltico. Es una cita obligada en Rostock, seguida por un millón de personas, a la que habrá que añadir el nuevo hogar de los osos polares (Polarium) en el zoo de la ciudad, prevista para finales de verano, que ha costado doce millones de euros.

La isla de Hiddensee

Conocida como «la isla de los artistas», pues desde finales del siglo XIX un grupo de escritores, poetas, actores y pintores descubrieron su tranquilo y encantador paisaje. Hiddensee fue también refugio del algunos ilustres personajes como Albert Einstein o los escritores Stefan Zweig y Gerhard Hauptmann. Un destino para viajeros románticos con poco más de un millar de habitantes y miles de aves que anidan en este islote casi intacto.