Tres excursiones perfectas cerca de Madrid

Remansos de paz para recuperar la calma cualquier fin de semana

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  1. La Alcarria

    Hotel Spa Niwa
    Hotel Spa Niwa

    Comienza la nueva temporada y la balanza del bienestar se desnivela con el estrés, los horarios férreos y las tareas pendientes. Hay que recuperar el equilibrio antes de que cunda el desánimo. Y la mejor aliada en esta misión es la naturaleza. Paisajes reconfortantes a los que se suman hoteles con actividades e instalaciones que los convierten en verdaderos remansos de paz.

    El Jardín de la Alcarria

    La comarca que inmortalizó Camilo José Cela siguen cautivando, como bien decía el Nobel, por su paisaje y su paisanaje. Entre páramos y el fértil valle del río Tajuña se enclava Brihuega. Los encantos de esta localidad guadalajareña, considerada «El jardín de La Alcarria», no han pasado desapercibidos ni por Oriente ni por Occidente. Niwa (Paseo Jesús Ruiz Pastor, 16. 949 28 12 99. Brihuega. Guadalajara) significa jardín en japonés y así es como se denomina el hotel spa que aglutina los tratamientos y terapias orientales que devuelven la paz perdida al instante. Para ello proponen cuatro escapadas: «Detox Expres», «Día detox», «Porque yo lo valgo» y «Mens sana in corpore sano» (desde 80 euros).

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  2. Monasterio de Piedra

    Una de las cascadas del monasterio de Piedra
    Una de las cascadas del monasterio de Piedra

    Este parque natural, situado en la localidad zaragozana de Nuévalos, es otro oasis en el que la desconexión está asegurada. Basta perderse por unas horas en las cascadas y grutas que forma a su paso el río Piedra. La impactante Cola de Caballo, donde el agua cae desde cincuenta metros de altura, o el bucólico Lago del Espejo son buenos ejemplos de ello. Un buen refugio se puede encontrar también en el monasterio cisterciense que da nombre al parque. Siglos de recogimiento rezuman entre sus muros, parte de los cuales están ocupados por un hotel (Afueras, s/n. 976 87 07 00. Nuévalos Zaragoza) con vistas al parque. Además, bajo las bóvedas medievales se tiene acceso a 500 metros cuadrados de spa, con circuito hidrotermal, duchas cromáticas de agua nebulizada, hamman o sauna finlandesa, que se combinan con los más diversos masajes y tratamientos («Escapada Relax» desde 132 euros).

  3. Lagunas de Ruidera

    Lagunas de Ruidera
    Lagunas de Ruidera - EFE/Aníbal de la Beldad

    Entre las provincias de Albacete y Ciudad Real se halla este humedal, en el que poder disfrutar de uno de los atardeceres más bellos de nuestro país. Sus más de 3.000 hectáreas de extensión están salpicadas por lagunas que se comunican unas con otras a través de una compleja red fluvial de arroyos y cascadas. Sus aguas ofrecen la posibilidad de practicar todo tipo de deportes acuáticos, incluido el paddel surf, y sus parajes se pueden recorrer andando, en bicicleta o en vehículos todoterreno con un guía especializado. En pleno corazón del parque natural se enclava el hotel Albamanjón (Laguna de San Pedro, 16. 926 699048. Ossa de Montiel. Albacete), a tan solo doce metros de la Laguna de San Pedro. Con indudables evocaciones quijotescas (estamos en los Campos de Montiel), desde muchas de sus habitaciones se obtienen buenas panorámicas del valle. Entre los servicios a sus huéspedes, destacan los hidropedales para descubrir la laguna, así como bicicletas eléctricas y de montaña para explorar el entorno (desde 120 euros).