Un pesquero en la zona de bateas de la ría de Arosa
Un pesquero en la zona de bateas de la ría de Arosa

El reino de la buena vida entre la ría de Arosa y la de Pontevedra

Viaje a El Salnés, la comarca costera gallega entre el mar y la montaña, donde el turista encuentra el sosiego y la calidad de vida

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El Salnés es una comarca en la que muchos han estado, pero que pocos han oído hablar de ella. Me explico: el turismo crece día a día entre la ría de Arosa y la de Pontevedra, y a todos nos suena que eso son las Rías Baixas, pero muy pocos saben que es también el Salnés.

Su nombre deriva de las numerosas salinas que ya había en tiempos romanos en la ría de Arosa. Con un clima gallego, atlántico, pero con un microclima que le otorga veranos mediterráneos, Sanxenxo, El Grove, Arosa... son el destino de muchos veraneantes del interior. Antiguo pueblo de pescadores, que se desarrolló turísticamente a finales de los 70, Sanxenxo posee hoy 13 playas con bandera azul, la población con más certificaciones de este tipo de toda España.

La de Arosa es la más extensa de las rías de Galicia. Aquí se concentra la mayor cantidad de bateas, plataformas flotantes de las que cuelgan ristras de mejillones y otros moluscos. En las zonas menos profundas, las mariscadoras recogen almejas y berberechos aprovechando la bajamar.

Torres del Oeste de Catoira, junto al río Ulla
Torres del Oeste de Catoira, junto al río Ulla - Pilar Arcos

Ostras, vieiras, almejas, mejillones, langostas, langostinos, cigalas, bueyes, centollos... En el paraíso del marisco podemos hacer un recorrido por varias bateas en barcos turísticos en los que se realiza a bordo una degustación de mejillones y albariño.

Costa a veces bravía, a veces mansa. Acantilados en los que nacen y mueren los percebes, y playas de finas arenas, como la de La Lanzada, un «puente de arena modelado por el viento», como aparece en la guía «Lo mejor de Galicia» de Lonely Planet. Otra «bandera azul» entre Sanxenxo y O Grove, muy frecuentada por los practicantes del surf.

Mar, mucho mar, pero también montaña. Y sobre todo sosiego y calidad de vida. Las dos palabras que más se repiten por estos lares son «tranquilidade» y «calidade».

Por el Salnés también pasa el Camino de Santiago. Concretamente la «Variante Espiritual» que une el Camino Portugués y la «Ruta del Mar». Resulta muy interesante seguir la ruta que conmemora la creencia de que en el año 44 dC. surcó la ría de Arosa el barco que traía el cuerpo de Santiago Apóstol desde Jaffa, en Palestina, tras su martirio en Jerusalén. Parte de este recorrido, que se conoce como Traslatio, se puede hacer en barco remontando el río Ulla, cuyas orillas están jalonadas por varios cruceros.

Playa de Silgar en Sanxenxo
Playa de Silgar en Sanxenxo - Pilar Arcos

La arquitectura civil más característica de El Salnés son los pazos, casas solariegas a caballo entre el palacio y el castillo. Hay decenas, pero destaca entre ellos el de Rubianes, en Villagarcía de Arosa, visitable su interior, su excepcional jardín cuajado de espléndidas camelias, y su bodega en la que dijo Stephen Hawking, cuando estuvo en 2015, que allí se hacía el «albariño de las camelias».

El de Fefiñanes, más que un simple pazo, es un conjunto de arquitectura urbana del s. XVII compuesto por una plaza, la iglesia de San Benito y un castillo renacentista que también alberga una bodega famosa por sus albariños.

Dormir. La Quinta de San Amaro (www.quintadesanamaro.com) es un pequeño hotel (catorce habitaciones) con encanto de verdad. Está en la localidad de Meaño, en pleno valle de El Salnés. Abrió sus puertas como hotel en 2007, pero sus tres edificios de piedra tienen una historia de más de cien años.