Un grupo de excursionistas en la Gran Senda de Málaga, en las proximidades de Alfarnate
Un grupo de excursionistas en la Gran Senda de Málaga, en las proximidades de Alfarnate

Gran Senda, la aventura de MálagaCómo descubrir algunos de los pueblos pequeños más bonitos de Málaga

El turismo interior es la joya menos conocida de la provincia de Málaga. La Gran Senda de Málaga une docenas de pequeños municipios que sorprenderán por su patrimonio, gastronomía y turismo activo

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Aunque al pensar en la provincia de Málaga y el turismo lo primero que se viene a la mente seguramente sean sus magníficas playas (y los museos de la capital), en ella hay muchísimo que ver y que hacer más allá de la costa. El interior de Málaga, por ejemplo, ofrece grandes ocasiones para hacer turismo activo, conocer preciosos parajes naturales, visitar bonitos pueblos y probar su gastronomía.

Señalización de la Gran Senda de Málaga
Señalización de la Gran Senda de Málaga

La Gran Senda de Málaga es la gran aventura del interior de la provincia impulsada por la Diputación de Málaga y consta de 35 etapas que recorren 660 kilómetros, cubriendo las nueve comarcas y 51 municipios, muchos de esos municipios son menores de 20.000 habitantes que sorprenderán al viajero por su patrimonio, historia, y gastronomía. La Gran Senda es, sin duda, una forma perfecta para descubrir de forma activa el interior malagueño, ya que se divide en atapas y se puede recorrer de diversas formas.

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  1. Comarca de la Axarquía

    Una calle de Frigiliana
    Una calle de Frigiliana - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL

    Podemos empezar, por ejemplo, cerca aún de la costa. Si desde Torrox nos lanzamos a recorrer el cauce del río de mismo nombre, nos adentraremos en la comarca de la Axarquía por la parte malagueña del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Tierras donde los pinos se alternan con los olivos y los cursos de los ríos sirven para marcar el camino por el que adentrarse hacia el interior: el Torrox, el Chillar, el Higuerón, el Frío… Ellos nos acercarán hasta Frigiliana y Cómpeta, territorio de pinos resineros y -antaño- de arrieros que recorrían el camino de Granada atravesando los agrestes valles. Desde ahí se sigue la sierra de Tejeda hacia Canillas de Albaida, Salares, Sedella y Canillas de Aceituno. Por allí se puede realizar barranquismo en el río Almanchares, con ocho rápeles de dificultad media, o el senderismo por las pistas de tierra de la sierra. Saliendo del parque natural hacia campos de cultivo de secano, con viñedos y olivares, nos encontramos con Alcaucín y el río homónimo, que sigue hasta Periana. Una zona ideal para contemplar la Axarquía desde sus balcones naturales antes de adentrarse en las sierras del Arco Calizo Central de Málaga, entre pintorescas aldeas y cortijadas pertenecientes al municipio de Alfarnatejo. Por allí se pueden seguir las vías que aprovechan el trazado de antiguas líneas ferroviarias. Desde Alfarnatejo hasta Alfarnate encontramos varios tajos muy populares entre los senderistas y montañeros, como el de Gomer, el de Doña Ana, el del Fraile o el de Malinfierno.

  2. Comarca Noroccidental

    Vista de Archidona
    Vista de Archidona - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL

    A partir de allí ya salimos de la Axarquía para entrar en la Comarca Noroccidental, camino de Villanueva del Rosario por las sierras del Jobo y San Jorge. Allí pasaremos junto a montes como el Chamizo (1.641 metros) o el Quejigo (1.385 metros), ya que se trata de un paisaje kárstico ideal para practicar la escalada. Dirigiéndonos hacia Archidona podemos cruzar el río Guadalhorce cerca de su nacimiento, cuando aún no es más que un arroyo. Cerca está la Hoz del Arroyo de Marín, declarada por la diputación como Espacio Sobresaliente protegido. En estos parajes de la Comarca Noroccidental también podemos ver por qué se la llama (junto a la Vega de Antequera, siguiente comarca por la que pasa la senda) el «granero de Málaga»: los alrededores de Archidona, Villanueva de Tapia, Villanueva de Algaidas, Villanueva del Trabuco, Cuevas de San Marcos y Cuevas Bajas -a un paso ya de la provincia de Córdoba- están dominados por un mar de olivos (del que proviene uno de los mejores aceites de Andalucía), interrumpido ocasionalmente por dehesas de encinas y por la Sierra del Pedroso.

  3. Comarca de Antequera

    Laguna de Fuente de Piedra
    Laguna de Fuente de Piedra - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL

    Como decíamos, tras la Comarca Noroccidental pasamos a la de Antequera, entrando por Alameda y Fuente de Piedra, municipios que se encuentran aún en pleno mar de olivos, entre cortijos y lagunas que atraen a un buen número de aves. En esta zona también encontramos los bosques de las sierras de la Camorra, del Humilladero y de Mollina, principalmente de pinos carrascos. Pasados estos, se llega a la laguna de Fuente de Piedra, la más importante de Málaga y declarada Reserva Natural. Empieza allí la principal zona lacustre de la provincia, que se extiende ya hacia el valle del Guadalhorce. Aunque muy alterada históricamente por la acción del hombre, que cuidó poco estas lagunas, hoy en día se está trabajando en recuperarlas como recursos de gran importancia ecológica, en los que se van recuperando los carrizos y el matorral mediterráneo original de la zona y se pueden contemplar asiduamente flamencos, garzas, patos o limícolas.

  4. Comarca del valle del Guadalhorce y el Guadalteba

    Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes
    Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL

    La siguiente comarca por la que pasa la Gran Senda es la formada por el valle del Guadalhorce y el Guadalteba. El primero de estos ríos -el más importante de la provincia-, por el que ya pasamos cerca de su nacimiento, se ha convertido a estas alturas en una caudalosa vía de agua en la que se crearon, cerca del municipio de Campillos, los embalses de Guadalhorce, Guadalteba, Conde de Guadalhorce, Gaitanejo y varios otros. Zona, de nuevo, en la que se camina entre pinos y matorral mediterráneo. El siguiente punto de interés en la ruta es el Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes, famoso hoy en día por el espectacular Caminito del Rey que da acceso a sus gargantas, pero del que esta senda permite descubrir otros rincones, marcados por los embalses ya mencionados y sus respectivos saltos de agua. Son los alrededores de la sierra del Huma, donde -subiendo hacia la antigua estación de tren de El Chorro, muy cerca de Álora- se pueden contemplar imponentes vistas de toda la región desde varios miradores y que es también un lugar privilegiado para la práctica de la escalada. Bajando desde ahí hacia Carratraca y Ardales puede uno perder el aliento al asomarse (con precaución) al vacío desde la tubería forzada que une el contraembalse del Tajo de la Encantada con la presa de Villaverde.

  5. Comarcas de la Sierra de las Nieves y de la Serranía de Ronda

    Benalauría, en el Valle del Genal
    Benalauría, en el Valle del Genal - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL

    A continuación nos encontramos ya en las comarcas de la Sierra de las Nieves y de la Serranía de Ronda. A la primera se llega siguiendo el río Turón, que recorre el Parque Natural Sierra de las Nieves, una gran meseta en altitud con importantes sistemas de simas que aún están siendo explorados. El primer municipio de nota en esta comarca es El Burgo, en cuyos alrededores hay muy buenos recorridos para bicicletas de montaña. Desde ahí la Gran Senda atraviesa la Sierra de las Nieves entre pinos y encinas por el puerto de Lifa y se adentra en la Serranía de Ronda. Recorrerá esta a través del valle del río Guadiaro, zona que comienza en La Hoya -al pie del famoso Tajo de Ronda- y que cuenta con importantes cuevas kársticas como la del Gato. Este recorrido también linda con el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de la Sierra de Grazalema, entre Cádiz y Málaga. En esta zona se puede escalar o aprovechar las ferratas instaladas en las inmediaciones de la estación de Benaoján o en las del peñón de Benadalid y el Tajo de los Aviones (junto a Benalauría) y hacer senderismo por los bien acondicionados caminos en dirección a Jimera de Líbar a través de las Angosturas del Guadiaro. Aquí se vuelve a ver la alternancia de bosques, dehesas y tierras de cultivo mientras nos dirigimos hacia el valle del Genal, el otro río importante de la Serranía de Ronda. Este valle está marcado por pueblos blancos como el ya mencionado Benalauría, Jubrique, Genalaucil, o Cortes de la Frontera, municipios de gran tradición agrícola y ganadera que están recuperando sus antiguos meandros, sotos, vegas y caminos tradicionales y en torno a los cuales pueden encontrarse antiguos molinos fluviales.

  6. Costa del Sol Occidental

    Vista de Casares
    Vista de Casares - PATRONATO DE TURISMO DE LA COSTA DEL SOL

    Finalmente, la Gran Senda vuelve a bajar hacia la costa. Específicamente, hacia la Costa del Sol Occidental. Allí, entre las localidades más conocidas por los turistas, nos encontramos con hermosos pueblos, como Casares, Monda u Ojén. Comarca de sierras que bajan suavemente hacia la costa, cubiertas de pinos y matorral y en las que aún pueden verse cabras montesas y aves rapaces. Cerca de Casares todavía se conservan alcornocales como el de La Acedía, entre los cultivos de árboles subtropicales. Y merece la pena contemplar Sierra Bermeja desde algún mirador, camino ya de Ojén. Pese a que esta comarca aún se está recuperando del gran incendio que sufrió en 2012, ya se pueden apreciar los esfuerzos hechos en materia de repoblación forestal, además de haber en ella algún muy buen punto para la observación de aves migratorias. También resulta curioso ver las huellas dejadas en el paisaje por la explotación de los recursos geológicos de la zona: antiguas minas de hierro y canteras de mármol, mica o talco. Ojén y Monda se encuentran en la Sierra Blanca, una zona cada vez más puesta en valor gracias al gran trabajo de asociaciones locales dedicadas a recuperar sus senderos y su historia. La Red de Senderos de la Sierra Blanca supone una invitación maravillosa a perderse en la soledad de unos montes que parece casi impensable que estén a sólo unos kilómetros de las zonas más concurridas de la Costa del Sol.