Hoteles en castillos para disfrutar de una escapada con historia

Alojamientos en emblemáticos edificios repartidos por la geografía española

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Dormir entre los muros de un castillo y pasear por antiguos patios de armar permite conocer historias y leyendas mientras se desconecta de la rutina del día a día. Estos son cinco castillos con mucha historia repartidos por la geografía española.

1. Castillo de Monda (Málaga)

En la Comarca de la Sierra de las Nieves de Málaga, más concretamente en Monda, se encuentra este alojamiento cuyos cimientos se remontan al siglo IX. El Castillo de Monda se construyó sobre una fortaleza árabe y hoy es un hotel que conserva aún una de sus torres originales y partes de los muros interiores. Con unas impresionantes vistas, las habitaciones tienen influencia del estilo mozárabe y mudéjar que impregnó toda Andalucía durante la Edad Media. Monda es, además, un pueblo cargado de historia, ya que los textos romanos la ubican en el mapa ya en el año 45 a.C. Además, muchos expertos sitúan aquí la célebre batalla entre Julio César y los hermanos Pompeyo.

2. Hotel Gran Claustre (Tarragona)

Las paredes centenarias de este hotel han acogido la antigua residencia de las monjas Teresianas del siglo XVIII. Hoy es un edificio declarado Bien de Interés Cultural situado junto Castillo de los Marqueses de Tamarit en el municipio Altafulla (Tarragona).

La zona de solárium del complejo se encuentra justo en el antiguo claustro. Además, su enclave privilegiado ofrece unas vistas espectaculares al pueblo medieval amurallado. Siempre es una buena excusa escaparse un fin de semana hasta aquí, aunque noviembre puede ser el mejor mes, ya que Altafulla celebra su fiesta mayor coincidiendo con la festividad de Sant Martí, con castellers, correfocs y diablos.

3. Hotel Izán Trujillo (Cáceres)

El edificio del Hotel Izán Trujillo tiene cinco siglos de historia. Construido en el antiguo Convento de San Antonio, y a cinco minutos andando del casco histórico de Trujillo (Cáceres), se halla este alojamiento de cuatro estrellas del siglo XVI. Su estilo es barroco clasicista y su restauración ha respetado totalmente la arquitectura original, entre la que destaca su claustro o patio central.

Además, sus amplias habitaciones tienen un aire palaciego y son perfectas para disfrutar de un fin de semana de relax. En esta zona no te faltarán lugares por visitar, como por ejemplo, el Monasterio de Guadalupe, el Parque Natural de Monfragüe o la propia de ciudad de Cáceres, declarada Patrimonio de la Humanidad.

4. Parador de Alcañiz (Teruel)

En Teruel está el impresionante castillo-convento de Alcañiz que data de los siglos XII y XIII. Convertido en Parador Nacional este castillo-convento conserva la torre del homenaje, el campanario, la sacristía y la parte reconvertida en palacio aragonés. En Alcañiz, no olvides visitar sus subterráneos medievales. Se accede por la Oficina de Turismo. En cuanto al Parador, está excelentemente situado cerca de la plaza del pueblo y de su ayuntamiento. Merece la pena destacar sus vistas y su patio interior, habitualmente un remanso de paz.

5. Parador de Oropesa (Toledo)

El castillo-palacio situado en Oropesa, Toledo, fue en tiempos la Casa solariega de los Álvarez de Toledo, Condes de Oropesa, y sirvió de refugio a soldados, religiosos y nobles en otras épocas. En 1930 se convierte en el primer Parador monumento, levantado en un edificio declarado histórico-artístico de la cadena. El castillo original data de los siglos XII y XIII. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico en el año 1923 y Monumento Nacional en 1926. Sus vistas sobre la Sierra de Gredos son imprescindibles.