alemania

Crece la moda de las «casas del árbol»

La búsqueda de alojamientos originales empuja a muchos turistas hacia estos hoteles construidos en árboles

corresponsal en berlín Actualizado:

No es el primer hotel en el árbol del mundo. Pero sí el primero en Alemania: se trata de una cadena hoteles-árbol. Los turistas pueden elegir entre 8 cabañas ubicadas a diez metros de altura del suelo. Cada cabaña tiene su identidad: mística, fantasmal o romántica. Especialmente concebida para escapar del estrés en plena crisis económica, el hotel está ubicado en Zentendorf, un pequeño pueblo en la frontera con Polonia. Hasta aquí llegaron hace tres años una grúa de 220 toneladas y 70 metros de altura con el objetivo de lograr el sueño de tantos niños.

En cada cabaña pueden pernoctar entre 3 y 6 personas, y claramente no está indicado para quienes sufren de vértigo. Se ha de subir por una escalera de madera y se llega hasta la cabaña sobre pilares de gruesos troncos de acacias. Entre las cabañas se extienden puentes angostos. Todo está construido de madera y huele a astillas. Las casas tienen balcón además del rincón para dormir en cómodas literas, la esquina para sentarse, un inodoro de emergencia y luz eléctrica. Para ducharse, se ha construido especialmente una plataforma con una hermosa vista a las copas de los árboles y al parque de Neisse hasta el límite con Polonia.

El creador ha sido Jürgen Bergmann, jefe de una empresa fundada en 1990 y dedicada a realizaciones en madera de, por ejemplo, seres fantásticos, paisajes para jugar y casas para los árboles. Según Bergmann, «cosas alocadas y grandes de madera». El taller Bergmann ideó el hotel en los árboles en principio para albergar a los turistas de un parque de juegos de aventura cercano.

Hoy en día vienen sólo porque son casas en el árbol. Una noche para dos adultos y dos niños cuesta a partir de 300 euros (dependiendo del árbol).