Hotel Real desde la bahía de Santander
Hotel Real desde la bahía de Santander

La «dama blanca» que soñó Alfonso XIII en la «bahía más bella del mundo»

Con 101 años de existencia, el Hotel Eurostars Real de Santander ha sido reinaugurado tras una profunda reforma

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Con 101 años de existencia, el Hotel Eurostars Real de Santander ha sido reinaugurado tras una profunda reforma que lo ha modernizado sin perder un ápice del regio estilo de principios del siglo XX. El «alma» del establecimiento de 5 estrellas gran lujo rezuma por todas las estancias por voluntad de Amancio López Seijas, presidente de Grupo Hotusa, y de la familia Botín, propietaria del edificio, que ha renovado el aspecto del hotel manteniendo intacto el porte y esencia de la «corona blanca» de la bahía de Santander.

Amanecer desde el Real
Amanecer desde el Real

A la fiesta de reinauguración asistieron trescientos invitados, entre los que se encontraban los nietos del banquero Emilio Botín López a quien el Rey Alfonso XIII encargó que construyera un hotel para acoger al séquito real y a los miembros del Gobierno durante las estancias del monarca en el Palacio de la Magdalena, ambos edificios obra de Javier González de Riancho. Javier Botín O’Shea, presidente de la sociedad Hotel Real S.A., propietaria del inmueble, encargó la gestión del singular establecimiento a otra empresa familiar, Grupo Hotusa, presidida por Amancio López Seijas y fundada hace 40 años por este hijo de Chantada (Lugo) que se instaló en Barcelona, ciudad desde la que ha construido un emporio con más de 200 hoteles en 20 países. Amancio López confiesa que le resulta mucho más fácil entenderse con una «family office» que con fondos de inversión, por la mirada a más largo plazo de los primeros frente al interés cortoplacista de los segundos.

Fachada Este del hotel
Fachada Este del hotel

La reforma «ha querido ser fiel al estilo del hotel, alejándolo de las improntas temporales que, a menudo, distorsionan el pasado», subraya López Seijas. Así, la remodelación ha sido más profunda en lo que no se ve que en el aspecto exterior, que mantiene el aire de los años 20 del pasado siglo, empezando por los muebles históricos de las habitaciones que le da el toque de «palace» de sus orígenes. Entre lo que no se ve destaca la mejora del aislamiento de sus 123 habitaciones, la reforma de todos los cuartos de baño, el cambio de la instalación eléctrica y la iluminación por LED, aunque conservando las lámparas holandesas y las arañas de cristal, así como la modernización de los sistemas de acondicionamiento del aire y la sustitución de llaves por tarjetas magnéticas.

Ubicado en el lugar más alto de Santander, sus vistas son impresionantes, como las que divisó Plinio, que llegó por mar y dejó escrito que entraba «en la bahía más bella del mundo», ahora coronada por la «dama blanca», como también se conoce entre los santanderinos el Hotel Real. El suelo de mármol en damero en blanco y negro de los salones de la plana baja y del hall, así como el dominio del color blanco resalta el nuevo tapizado de los sillones y el mobiliario histórico. El establecimiento completa sus servicios con un centro de talasoterapia que incluye todo tipo de tratamientos. Para que se pueda gozar de los beneficios del mar Cantábrico en cualquier estación del año.