Poza cercana al nacedero del Urederra, Navarra - Barasoaindarra
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Nacedero del Urederra, naturaleza bucólica e idílica

Esta reserva de Navarra está llena de cascadas, agua turquesa y toda una gama cromática en las hojas de los árboles. Imprescindible para los amantes de los parajes naturales

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Todo aquel que se precie de ser amante de la naturaleza, de los ambientes oníricos y del folklore popular está obligado a visitar el Nacedero del Urederra, Reserva Natural ubicada en el Parque Natural de Urbasa-Andía, una zona de transición entre la Montaña y la Zona Media de Navarra.

El sendero de acceso hasta las cascadas del manantial del Urederra («agua hermosa» en euskera) es la llamada ruta «De las Cascadas de Baquedano» y que parte del aparcamiento de Baquedano. En aproximadamente 2 horas y media, se pueden recorrer fácilmente los seis kilómetros del sendero que discurren junto al río. En Baquedano es común encontrar en las puertas de las casas un eguzkilore (flor del sol o «espantabrujas»), muy ligado a la mitología vasca y que presagia la magia de la ruta por hacer.

Colores en estado puro

El otoño es sin duda la mejor estación para visitar el Urederra. El contraste de colores presente a lo largo de todo el recorrido convierte a este rincón navarro en uno de los lugares más mágicos que se pueden encontrar sin necesidad de salir de España. Las hojas rojizas y anaranjadas de las hayas, el verde del musgo que todo lo cubre, agua azul turquesa que hipnotiza a quien la contempla, remansos, cascadas, pozas, el olor a madera húmeda,… ¡«Amalur» en estado puro!

Hubo presencia humana hace más de 100.000 años

El nacimiento del Urederra evidencia la naturaleza kárstica del macizo en el que se encuentra. La roca caliza, tan presente en el curso del río, está formada por restos de corales, crustáceos y peces que vivieron en el mar hace millones de años y que se compactaron en el fondo marino por la presión del agua. La zona es una auténtica esponja conformada por cuevas, simas y lagunas interiores que convierten al Parque Natural de Urbasa-Andía en uno de los enclaves favoritos para la práctica de la espeleología.

Cerca del nacedero, dirección Alsasua, se llega a una altiplanicie en la que se encuentra una gran extensión de pastizales (conocidos como «rasos»), consecuencia de la ganadería desde hace miles de años. En esta zona es frecuente encontrar restos megalíticos prehistóricos. Dólmenes, túmulos y menhires, que confirman que hubo presencia humana hace más de 100.000 años. Desde aquí se puede acceder al Balcón de Pilatos, un impresionante mirador natural del circo del nacedero del Urederra.