Joulupukki vs los Reyes Magos
A los niños daneses les trae los regalos Julemand desde la ciudad de Nuuk, en Groenlandia - Foto: FLICKR / NIELS LINNEBERG
UN VIAJE POR EL MUNDO TRAS LOS 'REPARTIDORES DE REGALOS' DE NAVIDAD

Joulupukki vs los Reyes Magos

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España en territorio acotado para los Tres Reyes Magos. La noche del cinco al seis de enero visitan cada hogar para servir regalos a los que se han portado bien durante el año. Los que hayan estado mal deberán conformarse con carbón. Los asiduos a Melchor, Gaspar y Baltasar deben pasar todo la época navideña sin obsequios que llevarse a la boca. Esta tradición también se encuentra en países como México, con sus Tres Santos Reyes. Los madrugadores que deseen estrenar sus regalos antes, en la noche del 24 al 25, tienen diferentes opciones.

También en España existe la tradición del Tío de Nadal o Cagatió catalán, una criatura que defeca golosinas y dulces. En Galicia tenemos el Apalpador o Pandigueiro: se trata de un carbonero, gigante por más señas, que gusta de tocar las barrigas de los niños y ofrecerles castañas en función de cómo las encuentre de llenas o vacías. En el País Vasco y Navarra funciona el Olentzero, también un carbonero que en esta ocasión baja del monte cargado de regalos.

Si atravesamos los Pirineos, Papá Noel o su alter ego Santa Claus son los que mandan aunque eso sí, existen diferentes formatos. En Finlandia, donde supuestamente se encuentra la casa de este barbudo (que viste de rojo porque así lo decidió una campaña publicitaria de la firma Coca Cola) se estila la figura del Joulupukki, un término que en realidad significa cabra de Navidad y que supone el motivo por el que este animal simboliza esta época del año en Escandinavia. La conocida estampa de un trineo tirado por renos supuestamente tiene aquí su lugar natural. Igualmente de aquí proceden los bendegums, los duendes que ayudan en el reparto de regalos.

En Dinamarca el personaje se le conoce como Julemand, en Noruega como Julenissen, en Suecia está el Jultomtem o gnomo de Navidad. Un poco más al este, en Rusia y en el universo eslavo, hay que hablar del entrañable Abuelo del Invierno o Ded Moroz. La tradición rusa señala que este viejete habita en la ciudad de Veliky Ustyug.

Más cosas: en Holanda los regalos madrugan y muchos los reciben la noche del cinco de diciembre, que es la fecha indicada para la visita del anciano San Nicolás, que es conocido en el país como Sinterklaas. Curiosamente la tradición señala que viene desde Madrid cargado de presentes. También en Bélgica, Alemania, Polonia o República Checa la misma noche del cinco se suelen repartir frutos secos, pan de especias y caramelos. En Italia es la bruja Befana la encargada de dibujar una sonrisa a los más pequeños a base de regalos. La leyenda cuenta que fue una anciana que se negó a acompañar a los Reyes Magos al portal de Belén y que luego arrepentida fue pasando casa por casa repartiendo caramelos.

Si nos marchamos a América, el que manda es Santa Claus, gracias a la insistencia de la industria cinematográfica, aunque posee diferentes acepciones, como Colocho en Costa Rica. Chile mantiene su idiosincrasia con el Viejito Pascuero. En Asia, África y Oceanía copian algunas de estas tradiciones, sobre todo en las regiones de tradición cristiana.