La imagen más común de los «skywalkers» es la de sus pies asomando al vacío, como en esta tomada en Hong Kong
La imagen más común de los «skywalkers» es la de sus pies asomando al vacío, como en esta tomada en Hong Kong - vadim makhorov

Los fotógrafos más temerarios del mundo que triunfan en internet

Veinteañeros con muchos seguidores en las redes sociales. Les llaman «fotógrafos locos». Estos son sus nombres y sus «hazañas»

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¿Por qué mirar los rascacielos desde el suelo cuando puedes mirar el suelo desde los rascacielos? Puede parecer una pregunta extraña, pero un joven ruso se la hizo un día y decidió escalar un edificio alto, cualquiera. Y hacerse una foto. Y subirla a Instagram, Twitter o Facebook. No se sabe quién es ese chico, ni cuál el edificio, pero desde ese momento había nacido una nueva tribu urbana: los «Skywalkers» o «outlaw Instagrammers».

Una actividad que consiste en escalar edificios altos, y en muchas ocasiones emblemáticos, sin arneses ni seguridad de ningún tipo, para una vez en la cima hacerse «selfies» o fotografiar sus piernas en el vacío y colgar las imágenes en internet.

Casi todos los que practican este tipo de escalada, conocida también como «roofing», son jóvenes rusos que se encuentran entre los 18 y los 25 años, aunque su base suele estar en Moscú o San Petersburgo, también viajan a Dubái, Francia, India, HongKong, Toronto... De hecho, el edificio más popular para los «skywalkers», su particular Everst, está en Nueva York: el puente de Brooklyn.

Aunque hay otros tantos rascacielos y monumentos que todo «skywalker» sueña con subir, sino lo ha hecho ya: la Torre de la Princesa, en Dubái, con sus 416 metros de altura o la Sagrada Familia de Barcelona, que mide «solo» 170 metros.

Esta actividad les ha reportado una gran fama en Instagram a muchos de ellos, los que más se arriesgan o mejores fotos sacan, ya que muchos se describen como fotógrafos profesionales, mezclando en sus perfiles en las redes sociales sus fotografías en la tierra y en el cielo.

Eso sí, a pesar de su fama cibernética y de que casi todos ofrecen un mail e incluso un teléfono de contacto, sus vidas son un misterio. De pocos se sabe con exactitud su edad o si se dedican a algo más que a buscar la adrenalina y las mejores vistas del mundo.

1 Vitaliy Raskalov

Este joven ruso de 21 años ha recorrido, junto con su amigo Vadim Makhorov, medio mundo. Ha estado en Hong Kong, en Dubái, en Abu Dhabi o en Nueva York. Con casi 125.500 seguidores en Instagram, él y Makhorov han creado On the Roofs, una página web en la que cuentan sus andanzas y cuelgan sus fotos más espectaculares. Su éxito es tal que marcas como The North Face o Vans se encuentran entre sus anunciantes. Entre las fotos de Vitaliy Raskalov, esta sobre un tejado mientras habla por teléfono en Benidorm (Alicante) llegó a ser elegida por él mismo como foto de portada en su Facebook.

2 Vadim Makhorov

La otra mitad de On the Roofs. A diferencia de su amigo Vitaliy Raskalov, Vadim Makhorov ni siquiera informa a sus seguidores de cuál es su edad, aunque posiblemente tenga los mismos años que su compañero. Lo que sí tiene es menos seguidores en Instagram, casi 52.000, y no será porque sus fotos sean menos espectaculares, como esta subido a una grúa sobre la Sagrada Familia, en Barcelona.

3 Alexander Remnev

Con 19 años y casi 71.000 seguidores en Instagram, es normal que Alexander Remnev imite a Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en la famosa escena de Titanic, solo que esta vez sobre los tejados de Kiev. Y es que este joven ruso sí puede gritar eso de «soy el rey del mundo», especialmente tras su famosa fotografía en la Torre de la Princesa (Dubái).

4 Humza Deas

Sin duda Nueva York es un lugar en el que el «roofing» tenía que triunfar. Uno de los habituales en la escalada de los rascacielos es Humza Deas, un joven neoyorkino con 53.000 seguidores en Instagram, que explica que para llegar a la cima «utilizo palancas y llaves para forzar la puerta de las azoteas». Como sus compañeros, Deas es consciente de que sus actos pueden ser ilegales, por lo que en ocasiones la fotografía es colgada meses después de haber sido tomada.

5 Last Suspect

Además de tomar imágenes impresionantes como esta de la noche de San Francisco, Last Suspected se empeña en ocultar su identidad al máximo. De hecho, ofrece un contacto en su página de Instagram, pero siempre bajo el nombre del personaje de ficción Jason Bourne, el agente de la CIA creado por Robert Ludlum que lucha por recuperar su identidad y por la supervivencia ante los intentos de asesinato por parte de asesinos, mercenarios y ex compañeros. Sin duda, una historia muy misteriosa que ha enganchado a sus 58.500 seguidores de Instagram.

6 Mustang Wanted

Otro que oculta su verdadero nombre, quizá para evitar las multas de hasta 30.000 euros por subirse a monumentos y edificios privados, es Mustang Wanted. En esta fotografía aparece posando placidamente en una de las cúpulas de la catedral de Viena, pero este acróbata pone los pelos de punta a sus casi 47.000 seguidores a diario con los vídeos de sus acrobacias en el vacío, sin la menor medida de seguridad.

7 Tom Ryaboi

Con Toronto a sus pies. Así se muestra Tom Ryaboi, un fotógrafo canadiense que asegura que le gusta «viajar y ver el mundo, aprender cosas nuevas y olvidar otras, y mientras tanto hacer fotografías». Ryaboi se defiende de los que los llaman locos, asegurando que «esto nada tiene que ver con quien hace el tonto y arriesga su vida por hacerse un selfie, esto es arte».

8 Angela Nikolau

Posiblemente, Angela Nikolau y sus poco más de 2.000 seguidores están muy de acuerdo con su compañero Tom Ryaboi. Y es que los chicos, aunque son mayoría, no son los únicos que se suben a los tejados para mostrarle al mundo como es todo desde arriba.

De hecho, y a pesar de quemuchos invitan a modelos en sus aventuras para hacer fotografías realmente increíbles, también las chicas son «skywalkers» sin temor a las alturas y con ganas de hacer sus propias fotografías. Nikolau, quien por cierto entró en la tribu de la mano de Alexander Remnev, es una de ellas, y en su Instagram se puede ver como las «roofers» femeninas aprovechan su actividad para algo más que descargar adrenalina y desafiar al vértigo, sino que muchas se han convertido también en auténticas «bloggers» de moda, y no dudan en hacerse las fotos en lugares espectaculares para lucir sus modelitos.