El Concorde reanuda su carrera comercial con dos vuelos simultáneos desde París y Londres

Nueva York. Agencias
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El mítico avión supersónico Concorde reanudó hoy sus vuelos tras pasar dieciséis meses apartado de la aviación comercial, desde el accidente que se cobró la vida de 113 personas en julio del año pasado. Hoy, en un ambiente de gran expectación, dos aparatos despegaron de los aeropuertos de París y Londres, para aterrizar con una hora de diferencia en el JFK de Nueva York, donde fueron recibidos por el alcalde saliente, Rudolph Giuliani, en persona. 

El primero en despegar fue el Concorde de Air France. El vuelo AF002, con 80 personas a bordo entre pasajeros y tripulación, dejó poco antes de las once de la mañana el aeropuerto Roissy-Charles deGaulle, el mismo que fuera escenario de la tragedia hace más de un año. En el avión, como muestra de confianza en las reformas realizadas, se encontraban el presidente de la aerolínea, Jean-Cyril Spinetta, y el ministro de Transportes francés, Jean-Claude Gayssot. 

Una hora después despegaba en Heathrow el Concorde de British Airways, la otra compañía que cuenta con el avión supersónico en su flota. Su pasajero más destacado era el cantante Sting, usuario habitual del Concorde, en cuya opinión "éste es un momento emocionante después de tanto tiempo sin volar". "Ahora que la gente está asustada hay que animarla a que salga de casa y viaje de nuevo", añadió. 

Los dos vuelos se realizaron sin problemas, aunque el avión de British, con 90 pasajeros a bordo --entre ellos el ministro de Transportes, John Spellar--, despegó con trece minutos de retraso. En cuanto al Concorde parisiense, aunque 92 pasajeros había reservado plaza --todo el pasaje--, finalmente sólo se presentaron 71 personas. 

El vuelo de Air France aterrizó hacia las ocho y veinte de la mañana, hora de Nueva York, tras cuatro horas de vuelo sobre el Océano Atlántico a la velocidad punta de 2. 200 kilómetros por hora. En la pista se habían colocado tres vehículos de asistencia, que recibieron al avión con chorros de agua a modo de guardia de honor. Una hora después llegó el avión de British Airways. 

"Nueva York ha sido el hogar del Concorde durante más de veinte años, y es con gran orgullo como recibimos ahora de nuevo a este símbolo del comercio europeo y americano", declaró durante laceremonia de bienvenida en el aeropuerto el alcalde de la ciudad,  Rudolph Giuliani. El primer ministro británico, Tony Blair, utilizó el Concorde esta misma tarde para su visita oficial a Estados Unidos.

De esta forma, Air France reinicia con cinco vuelos semanales la nueva andadura de este mítico avión después de quince meses de inactividad del que era uno de los iconos del ´orgullo nacional´ galo. En cuanto a la aerolínea británica, tendrá seis vuelos por semana, y añadirá un servicio especial a Barbados a partir del próximo diciembre. 

Tras el accidente del 25 de julio de 2000 en París, tanto British Airways como Air France han intentado recuperar la confianza del público, principalmente mediante la realización de una serie de modificaciones de seguridad, lo que ha significado una inversión de unos 42 millones de dólares (unos 7. 500 millones de pesetas). Otro de los cambios es la utilización de cubiertos de plástico, al igual queen todos los aviones del mundo desde el pasado 11 de septiembre. 

El resultado más evidente de las modificaciones es la reducción del número de pasajeros, de los cien originales a 92, para compensar el aumento de peso que han supuesto el nuevo revestimiento dekevlar-mastic del depósito de combustible, los nuevos neumáticos ´super-resistentes´ NZG y el refuerzo de todo el paquete eléctrico. El precio del billete, sin embargo, seguirá siendo igual de elevado: 1, 3 millones de pesetas. 

Las autoridades francesas y británicas han insistido en todo momento en que, a pesar del accidente, el Concorde es una de las formas más seguras de viajar, además de rápida, ya que se puedellegar a Nueva York en tres horas y veinte minutos, menos de la mitad de tiempo que un vuelo regular entre los dos continentes. 

La recuperación del Concorde se produce en un momento especialmente delicado para las compañias aéreas, tras la crisis de los atentados del 11 de septiembre. Ayer, British Airways presentósus resultados económicos, que arrojan fuertes pérdidas desde los ataques, a pesar de lo cual tanto la empresa británica como Air France esperan que la vuelta del Concorde sirva para relanzar la confianza en las aerolíneas y para aumentar el número de viajeros.