Aznar pide a los sindicatos que cumplan los servicios mínimos debidos

Madrid. Agencias
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El presidente del Gobierno, José María Aznar, reclamó hoy a los sindicatos que cumplan el "deber" de los servicios mínimos fijados para la huelga general de mañana "por respeto a las leyes de nuestra democracia y al Estado de Derecho". Aznar hizo este llamamiento durante la sesión de control que celebró el pleno del Congreso, en respuesta a una pregunta del coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, quien le acusó de montar un "estado de excepción y sitio" para hacer frente a la huelga y le auguró el éxito del "paro general" de mañana.

El jefe del Ejecutivo aseguró que los servicios mínimos "no son una concesión, una donación o un regalo que hace ningún piquete sindical a los ciudadanos", sino "un derecho de los ciudadanos y un deber de los sindicatos" cuyo cumplimiento reclamó. "Eso lo tiene que entender todo el mundo porque es de sentido común, tal vez no lo entienda su señoría que se dedica a llamar a la desobediencia civil irresponsablemente estos días", añadió.

Al formular su pregunta sobre las medidas que el Gobierno ha adoptado para garantizar el ejercicio del derecho a la huelga, Llamazares tachó al presidente de "demagogo", le emplazó a defender el derecho al trabajo "365 días al año y no únicamente el día de la huelga" y le recordó que "la democracia no se celebra, se ejerce".

Tras aseverar que el presidente había montado un "estado de excepción y sitio", el dirigente de IU reprobó la actitud de los ministros del Gobierno, como Josep Piqué, por "calumniar a los sindicatos diciendo que realizan sabotajes", o Alvarez Cascos, por decretar "servicios máximos, como si de guardias y retenes se tratara, volviendo de la reserva como todo un general".

"En estas condiciones tiene usted todos los números para perder la batalla", aseguró al presidente, al que advirtió que se quedará "solo y entristecido" y anunció que "mañana habrá un paro general" en el que los trabajadores "como Casillas, lo pararán todo, y lo pararán tranquilamente, mal que le pese".

En su respuesta, el jefe del Ejecutivo aclaró que el Gobierno ampara el derecho a la huelga "como ampara derecho a trabajar de todos los ciudadanos" y subrayó que la huelga "es un derecho, no es un deber, aunque algunos, a falta de convencidos, quieran forzar las cosas para que haya más huelguistas".

"Eso, forzar las cosas -prosiguió- en ningún caso lo puede aceptar ningún gobierno democrático en ningún sentido, ni para aquellos que quieran trabajar ni para aquellos que quieran ejercitar el derecho de huelga".

José María Aznar señaló que para preservar estas garantías están las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuya tarea agradeció

porque "es un ejercicio de garantía del ejercicio de las libertades

públicas por todos los ciudadanos".

Además, el presidente hizo hincapié en que "también para garantizar eso está la ley, y la ley hay que cumplirla, y están los servicios mínimos que se han fijado con arreglo a legalidad vigente". En este sentido recordó que "en muchos de los sectores" estos servicios "son exactamente los mismos" fijados para la huelga general de 1994, y que entonces fueron aceptados por los sindicatos.

A continuación explicó que los servicios mínimos "no son una concesión, una donación o un regalo que hace ningún piquete sindical a los ciudadanos" sino "un derecho de ciudadanos y un deber de los

sindicatos".

"Yo reclamo el cumplimiento de ese deber de los sindicatos, por respeto a las leyes de nuestra democracia y al Estado de Derecho", concluyó el presidente del Gobierno.