Aznar acusa a Zapatero de dejar la oposición a los sindicatos y le pide una actitud más seria y responsable

Madrid. Agencias
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El presidente del Gobierno, José María Aznar, acusó hoy al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, de dejar la labor de oposición a los sindicatos con su apoyo a la huelga general y su rechazo a los servicios mínimos propuestos desde el Ejecutivo.

Durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, Aznar afirmó, en tono irónico, que la actitud del secretario general del PSOE es toda una "garantía de credibilidad y confianza" para el futuro y le exigió que mantenga una postura "más seria y más responsable" en lugar de eludir sus funciones como líder de la oposición.

El jefe del Ejecutivo advirtió de que la postura del Partido Socialista puede suponer a la larga un "grave perjuicio" para los intereses de los trabajadores españoles. Rodríguez Zapatero pidió explicaciones a Aznar sobre las medidas que piensa llevar a cabo para lograr un consenso con los sindicatos. El presidente respondió con un dato, los trece

acuerdos sociales que ha obtenido hasta el momento y subrayó que

el Gobierno "ha mantenido el diálogo abierto, lo mantiene abierto

y lo mantendrá en el futuro".

Sin embargo, Zapatero criticó que, desde que el PP goza de mayoría absoluta, se ha dedicado principalmente a "liderar conflictos y provocar desencuentros". Le pidió que no atribuya a los demás responsabilidades que no tienen y que "no añada un elemento más a su larga lista de desencuentros con la sociedad española".

"Dialogue, escuche mañana lo que va a decir la sociedad, que su política conduce a que la gente viva más insegura y menos libre. No se trata de jorobarle a usted, señor Aznar, se trata de derechos de las personas, se trata de la dignidad de muchos ciudadanos, se trata de solidaridad con los más débiles", dijo.

Aznar aconsejó a Rodríguez Zapatero "no hablar en términos de dignidad" sobre cuestiones relativas al empleo porque, en tal caso, "este gobierno es bastante más digno que los gobiernos anteriores", en referencia a las cifras que alcanzó el paro con Felipe González.

Zapatero calificó de "lamentable" que el Gobierno fuese capaz de alcanzar acuerdos con los sindicatos cuando gobernaba en minoría y era una "necesidad" y no sea capaz ahora que sería "una virtud". A lo que Aznar respondió que no necesita que nadie le convenza de las "bondades" del diálogo porque "ya lo practicamos".

AZNAR, DEMAGOGO

   Por su parte, el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar

Llamazares, acusó al Ejecutivo de "investigar" a su partido por

los apoyos a la huelga. Llamó "demagogo" a Aznar y le exigió que

defienda el derecho al trabajo los 365 días del año, en lugar de

sólo el día de huelga.

Llamazares reprochó al presidente del Gobierno su talante

"conservador" y "autoritario" después de haber sido "centrista" y

"dialogante". Incluso, bromeó con su saludo en alemán el lunes

ante los miembros de la Junta Directiva Nacional del PP cuando

antes presumía de hablar catalán en la intimidad.

El líder de IU criticó la actitud de sus ministros frente a la

huelga y afirmó que están declarando el "estado de excepción" ante

el 20-J y el "estado de sitio" con las medidas de seguridad

adoptadas en Sevilla. Finalmente, auguró que "mañana habrá un paro

general, como Casillas, lo pararán todo y lo pararán

tranquilamente, mal que le pese".

Aznar defendió la tarea de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en la capital andaluza ante el Consejo Europeo de este fin de semana y recordó que los servicios mínimos son un "deber" de los sindicatos, no una "concesión".

Recordó que los servicios mínimos que ha fijado el Ejecutivo son similares a los de otras convocatorias de huelga y recriminó a UGT y Comisiones Obreras los intentos de "forzar las cosas para que haya más huelguistas".

"Esto lo tiene que entender y yo creo que lo entiende todo el mundo porque es de sentido común, tal vez no lo entienda su señoría que se dedica a llamar a desobediencia civil irresponsablemente estos días", concluyó entre los aplausos de los diputados populares.

Por último, Aznar afirmó en la respuesta al diputado del PP Pedro María Azpiazu que el Gobierno tiene la intención de seguir adelante con las reformas previstas en su programa electoral y auguró que la controversia sobre los recortes de la reforma del desempleo terminará como lo hizo en su día "la película de las pensiones", sobre las que el PSOE decía en 1995 que desaparecerían si el Partido Popular llegaba al poder.