Aída: las risas más longevas de nuestra televisión
Imagen promocional de la serie, con buena parte del elenco de las primeras temporadas - abc

Aída: las risas más longevas de nuestra televisión

La serie española supera los 200 capítulos, convirtiéndose en la comedia más veterana de la pequeña pantalla

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Más de 200 capítulos en antena han convertido a «Aída» (Telecinco) en la comedia más longeva de la televisión española. Lo que nació como un «spin off» de otra ficción mítica como «7 Vidas», ha acabado por superar a su antecesora. «Al final, '7 Vidas' ha sido la precuela de 'Aída' porque a mí esta última me gusta mucho más», explica la crítica de televisión Rosa Belmonte. «Tiene esa parte costumbrista que tanto le gusta al espectador español, pero que se ha ido renovando mucho y además presenta capítulos con tramas muy pegadas a la actualidad», añade Belmonte.

Uno de los que estuvieron desde el principio, aunque detrás de las cámaras, es Julián Sastre, actual productor ejecutivo. En «7 Vidas», Sastre era jefe de guión y explica el origen de la serie: «Teníamos un personaje muy potente. Su barrio, su Jonathan... todo un mundo 'en off' que nos parecía muy rico». Sin embargo, había un reto: «Cada persona había imaginado el mundo de Aída a su manera y nosotros teníamos que cumplir con las expectativas de los espectadores», matiza Sastre.

Guión concienzudo

A la vista está que lo han conseguido tras diez temporadas (por el momento) en antena y unos magníficos índices de audiencia. «Creo que la clave de nuestro éxito está en creernos las tramas y no frivolizar con la actualidad. Además, en el barrio Esperanza Sur intentamos sonreír, tomarnos una caña en el Bar Reinols y aguantar el tirón», aclara Sastre. Algo en lo que coincide otra de las personas que llevan en la serie desde el primer minuto: el actor Pepe Viyuela. «Recuerdo que me llamaron para hacer una prueba y que yo era consciente de que había muchísima gente que se había presentado», recuerda en relación a cómo logró el papel de Chema.

El trabajo de guión es concienzudo: «Mimamos hasta la última coma para que cada capítulo emocione, divierta... y nos hemos acostumbrado a la larga duración de los episodios que exige la televisión española», matiza Sastre. Un trabajo, el de los guionistas, que Viyuela estima «fundamental»: «Cada capítulo cuenta con cuatro o cinco versiones revisadas. Además, tenemos un equipo joven y muy pegado a la calle, capaz de construir personajes muy bien estructurados y elegidos». Aun así, el actor no se aventura a dar la clave del éxito: «Si lo supiera, tendría el secreto para hacer triunfar a todas las series. Al final, parece que es una especie de duende que se instala de pronto en un proyecto pero que no se sabe qué es».

Una barrio de desconocidos

Aunque la imagen de Esperanza Sur es la de un barrio de Madrid con vecinos que se conocen de toda la vida, Viyuela afirma que los actores «no nos conocíamos personalmente». Y ese nivel de complicidad que ha captado el espectador «no ha tenido una técnica», aclara este actor, que destaca «la cercanía» que se percibía desde el primer momento. «Había una sensación de confianza en el compañero, nadie competía sino que nos ayudábamos. Ahora somos una piña y basta mirarnos para saber qué pasa por la cabeza del otro», añade Viyuela.

Claro que no todo han sido mieles. En 2008, Carmen Machi, la actriz que daba vida a Aída, decidió abandonar la serie. «Tuvimos que tomar una decisión: acabar con la aventura o hacerla más coral, y optamos por esto último», señala Sastre. Viyuela también recuerda la crisis que se dio en aquel momento: «Pensábamos que el proyecto se podía hundir. Pero la serie siempre fue muy coral y además teníamos a Paco León, que fue la sorpresa, porque estaba a la altura de la protagonista y entonces todo empezó a girar en torno a él. La sensación del adiós de Machi fue de crisis pero también de seguridad».

Ahora, la serie encara esta temporada con nuevas incorporaciones, como la del humorista Dani Martínez. Éste interpretará a Simón, el hermano caradura de Paz, que regresa al barrio para recuperar el tiempo perdido. Y el pasado domingo, la periodista Raquel Sánchez Silva hizo un cameo como presentadora de una delirante versión del programa «Perdidos en la Tribu». Todo con la intención de seguir haciendo comedia. Como dice Julián Sastre: «El mensaje que lanza Aída es mirar hacia delante y sonreír a pesar de los problemas».