El aeropuerto de Ciudad Real, más cerca de encontrar una salida
Imagen del primer vuelo del aeropuerto, fechado el 19 de diciembre de 2008. Apenas cinco años después, se busca un comprador de la instalación - abc

El aeropuerto de Ciudad Real, más cerca de encontrar una salida

Ya han salido a la luz dos de los interesados en su compra. Su precio de salida: 100 millones de euros. Aunque si no se vende en las próximas semanas, desaparece esa imposición

Actualizado:

Si a los castellano-manchegos les preguntaran por ese proyecto «estrella» que se concibió en plena burbuja inmobiliaria y que ahora sirve como perfecta metáfora de lo que fueron aquellos años, es probable que muchos contestaran: «el aeropuerto de Ciudad Real, sin duda». No es para menos. Costó 1.100 millones de euros –un porcentaje importante de los cuales fueron fondos públicos–, antes de los dos años de su inauguración ya se encontraba en concurso de acreedores y, en la actualidad, se busca desesperadamente un comprador que se haga cargo de él y de la pesada mochila que lleva consigo: unos 500 millones de euros de deuda. No resultó extraño, pues, que el diario francés «Le Monde», le dedicara un reportaje hace unos años, en el que le puso como ejemplo de la «triste desviación de las finanzas públicas» en España.

Pues bien, hace menos de un mes, el 9 de diciembre, la administración concursal del aeropuerto, que se encuentra en fase de liquidación desde julio, abría un plazo de 18 días para su venta. Las condiciones eran claras: no se aceptarían ofertas menores a 100 millones de euros –es decir, menos de un diez por ciento de lo que costó construirlo–, y con ella se debía aportar una fianza del cinco por ciento de su total. Sin embargo, a las tres de la tarde del 27 de diciembre, el aeropuerto de Ciudad Real seguía sin venderse.

¿Qué pasó entonces? Pues que ese plazo se ha ampliado hasta las tres de la tarde del próximo 24 de enero. Por varias razones. Una, que al coincidir con las fechas navideñas el corto período dado se entiende que a posibles inversores no les haya dado tiempo siquiera a preparar una oferta. Y dos, aunque ligado al primer motivo, que si el plazo se amplía es también porque sí existen interesados en su compra.

De momento, han trascendido dos. El primero es Francisco José Ortíz Carrillo, un empresario madrileño, afincado en Antequera, Málaga. Es presidente de WWI Investment Corporation y presentó una oferta de 121 millones de euros. Sin embargo, esa primera puja se desestimó hace unos días, según aseguraron a Efe desde la administración concursal. La razón fue que la oferta no cumplía con la garantía del cinco por ciento de la fianza.

Mientras, el segundo interesado en salir a la luz es el multimillonario suizo Thomas Flohr. Precisamente fue ABC quien desveló su nombre el sábado. Flohr es fundador y dueño de la compañía «VistaJet», líder en alquiler de «jets» privados. De hecho, a principios del año pasado se hizo famoso por haber firmado el mayor contrato de la historia en la industria de la aviación privada: adquirió 56 aviones de la empresa «Bombardier» por 8.000 millones de dólares –unos 5.800 millones de euros–.

Según fuentes cercanas a la subasta, la idea de este multimillonario suizo de comprar el aeropuerto de Ciudad Real sería que muchos de los clientes que alquilan sus «jets» se desplazan cada año hasta tierras castellano-manchegas para cazar en algunas de sus prestigiosas fincas. Entre esos clientes se cuentan el duque de Westminste –a cuya finca «La Garganta», cercana al aeropuerto, han ido a cazar los Príncipes Guillermo y Enrique de Inglaterra–, Emilio Botín, los Abelló, los Cortina o los Alcocer.

Mejor sin oferta fija

Sin embargo, esas mismas fuentes aseguran que el suizo Flohr no presentará antes del 24 de enero una oferta en firme. La razón es que si el aeropuerto no se consigue vender con las primeras condiciones impuestas, saldría a cabo una segunda subasta. En ella bajaría el precio mínimo de los 100 a los 80 millones. Y si tampoco en esa segunda vía se le consiguiera dar salida, la tercera opción sería una venta al mejor postor, es decir, sin precio mínimo.

«Y en esta fase puede ser que Flohr y otros competidores hagan su oferta en firme, por un precio infinitamente más bajo del valor real del aeropuerto», explicaba esa misma fuente hace unos días. Sea como fuere, el futuro de esta instalación en Ciudad Real será muy diferente al que en su día proyectó Barreda. Se pensó como un aeropuerto de carga, que complementara al de Madrid-Barajas. Incluso se planteó ponerle el nombre de Madrid-Sur, lo que motivó un gran enfado de la entonces presidenta de la comunidad madrileña, Esperanza Aguirre.