Un miembro del «Teléfono de la Esperanza» ayuda a un usuario
Un miembro del «Teléfono de la Esperanza» ayuda a un usuario - raúl doblado
sucesos

Una llamada en la oscuridad

El «Teléfono de la Esperanza» es un recurso gratuito que ayuda a las personas con algún tipo de problema para encontrar una solución

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la depresión como «un trastorno mental frecuente que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración». En el mundo más de 350 millones de personas padecen este trastorno que, según la misma organización, en 20 años superará al cáncer como enfermedad que más afecte a los seres humanos.

Buscar los motivos por los que una persona sufre depresión puede convertirse en una ardua tarea, más aún si tenemos en cuenta elementos tan desconocidos para la mente humana como la genética o los trastornos de cada individuo. En general, lo cierto es que las enfermedades mentales aislan a los pacientes del mundo. La escritora norteamericana Sylvia Plath lo describía como «una campana de cristal» que nadie salvo el afectado puede sentir e impide su comunicación con el resto del mundo.

Como última alternativa, muchos de los afectados ven el suicidio como la única salida a su sufrimiento. Sin embargo, existen numerosos mecanismos para ayudar a los mismos, como el « Teléfono de la Esperanza», un recurso gratuito y anónimo que permite a cualquier persona expresar sus miedos y preocupaciones a la vez que descubrir un apoyo para encontrar soluciones.

«Intentamos reducir la ansiedad y hablar con el usuario para hacerle ver que puede existir otra salida», explica Cándido Sánchez, responsable de comunicación del «Teléfono de la Esperanza» en Toledo, aunque admite que «este es solo el primer paso». De hecho, en 2014 se incrementarón un seis por ciento las llamadas de personas al límite de la desesperación.

«Lo mismo que si a una persona le duele el estómago debe ir a un especialista, si una persona no sabe afrontar una realidad debe acudir a psicólogos o psiquiatras», denuncia Sánchez respecto al «tabú» que existe en la sociedad con las enfermedades mentales. Además, el hecho de que en el 2013 se registrase el récord de suicidios recalca la necesidad de un cambio en los recursos que el Estado puede ofrecer a los afectados.

El jueves, con motivo de la celebración del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, el «Teléfono de la Esperanza» encenderá 184 velas para conemorar los 184 suicidios que se produjeron en la región durante 2013, de las que 152 fueron hombres y 32 mujeres. Además, se leerá un manifiesto a favor de la prevención del suicidio en Plaza de Zocodover a las 20.30 horas.