La sentencia del IBI rústico costará 40 millones a las arcas municipales

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El PP de Toledo criticó ayer el «empecinamiento» del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Toledo en no cobrar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) como suelo rústico a los propietarios de terrenos urbanizables pero no urbanizados, que costará a las arcas municipales unos 40 millones de euros. Así lo manifestó la portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Toledo, Claudia Alonso, en relación a la sentencia del Tribunal Supremo (TS) que determina que los suelos urbanizables que no estén en fase de desarrollo mantienen, a efectos impositivos, la condición original de suelos rústicos. Alonso cuestionó al equipo de gobierno del Ayuntamiento del PSOE y al alcalde, Emiliano García-Page, porque no han querido solucionar esta cuestión «única y exclusivamente por empecinamiento político», lo que va a provocar «el mayor desastre económico de la ciudad de Toledo».

Por su parte, el Ayuntamiento de Toledo pedirá al Catastro que determine las consecuencias que tendrá una sentencia del Tribunal Supremo (TS) que sienta jurisprudencia sobre las recalificaciones de suelo rústico, ya que afecta a una normativa estatal que repercutirá en todas las administraciones del Estado. Así lo dijo ayer el portavoz del equipo de gobierno, Rafael Perezagua, que explicó que el Supremo ha querido con esta sentencia «sentar una cierta doctrina uniforme» sobre una materia que está relacionada con una legislación estatal, no con normas locales ni tan siquiera autonómicas. Según Perezagua, el Supremo no aclara en la sentencia cuál es la aplicación concreta y por lo tanto el Catastro deberá reconsiderar sus valoraciones y comunicar que efectos tendrá. Como ya dijo ayer a ABC, corresponde al ministro Montoro, y al presidente Rajoy, determinar el alcance de un asunto «que tiene una dimensión muy importante».

Recordó que la sentencia afectará a más de 900.000 propiedades en España, de las cuales solo menos de un centenar están en Toledo y otro número similar en Talavera de la Reina. «Toledo y Talavera son granitos de un gran granero», dijo.