El pedrisco eleva a 300.000 las hectáreas de cultivo siniestradas
Las provincias de Cuenca y Albacete son las más dañadas por el pedrisco - abc
en castilla-la mancha

El pedrisco eleva a 300.000 las hectáreas de cultivo siniestradas

Los agricultores reclaman premura en las peritaciones, pero desde Agroseguro piden que no se tarde tanto en reclamar

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La última semana de la primavera del 2014 ha traído consigo uno de los fenómenos meteorológicos más frecuentes de la época estival, como son las tormentas, y con ellas el pedrisco, que ha supuesto el remate final para muchas zonas agrícolas de Castilla-La Mancha. De hecho, a día de hoy llegan a 31.473 las hectáreas de cultivo siniestradas por el pedrisco que, sumadas a las 269.596 hectáreas afectadas por la sequía, hacen que el campo castellano-manchego mire al verano con cierta incertidumbre.

Al menos 16.000 hectáreas de cultivos en la provincia de Cuenca se han visto afectadas por las tormentas que el pasado lunes azotaron buena parte del territorio y que dejaron granizo del tamaño de «un huevo» en localidades como Sisante, El Picazo o Villanueva de la Jara. En declaraciones a ABC, el secretario provincial de Asaja de Cuenca, Manuel Torrero, indicó que las primeras valoraciones hablan de pérdidas del 100% de los cultivos en localidades como El Picazo, Sisante, Pozoseco, Mariana, Villarejo Seco, El Peral, Jábaga, las pedanías conquenses de Cólliga y La Melgosa y Fuentes, entre otras muchas.

También han sufrido daños importantes, de cerca del 60%, las parcelas ubicadas en los términos municipales de San Lorenzo de la Parrilla o Belmontejo. El cereal, las leguminosas, el viñedo y el girasol, los cultivos más afectados por estas tormentas eléctricas que descargaron en poco más de media hora.

Según los datos facilitados a ABC por Agroseguro, las provincias de Castilla-La Mancha más afectadas son claramente Albacete y Cuenca. En concreto, por lo que se refiere a Cuenca, al tener contratados más cultivos de cereales, hay 110.525 hectáreas siniestradas por la sequía y debido al pedrisco 22.882, y en Albacete hay 82.693 hectáreas por la sequía y 7.516 por el pedrisco. En relación a otras provincias, en Ciudad Real hay siniestradas 19.526 hectáreas por la sequía y 17 por el pedrisco; en Guadalajara 28.366 por la sequía y 374 por el pedrisco, y en Toledo 28.475 por la sequía y 684 por el pedrisco.

Además, tal y como aseguran desde Agroseguro, aún están recibiendo siniestros que hay que peritar y no tienen todos los casos contabilizados, por lo que piden a los agricultores y ganaderos que no esperen tanto para reclamar. Esta agrupación de compañías de seguros cuenta con 150 peritos profesionales en toda Castilla-La Mancha que cada día evalúan unas 15.000 hectáreas. Sin embargo, desde las organizaciones agrarias piden más premura a la hora de realizar las peritaciones.

Todas estas cifras han vuelto a poner de relieve los problemas por los que atraviesa el sector primario de la región, que si las cosas no cambian vivirá un periodo estival difícil. Muestra de ello son las previsiones meteorológicas que ofreció a ABC el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología ( Aemet) en Castilla-La Mancha, Ricardo Torrijo, que avisa de que este verano será «caluroso, seco y, por lo tanto, con pocas lluvias». Esta estación, además, viene precedida de una primavera «más cálida y más seca de lo habitual», señaló.

La primavera en Castilla-La Mancha ha tenido dos o tres grados de temperatura por encima de la media de los últimos años y con menos precipitaciones que en años anteriores. Tal y como informó Torrijo, desde el año 2006 ésta ha sido «la segunda primavera más cálida», según las mediciones realizadas en los observatorios de Cuenca y Los Llanos (Albacete).

Además de cálida, la primavera fue muy seca en general, pues aunque marzo registró alguna precipitación, abril y mayo fueron muy secos. Las precipitaciones registradas en la primera quincena de junio fueron escasas. En Toledo se resgistraron 8.8 litros por metro cuadrado; 3.6 en Ciudad Real; 11.4 en Cuenca; 1.2 en Albacete y 3.4 en Guadalajara. Marzo fue muy húmedo en Toledo, normal en Cuenca y seco en el resto, y abril y mayo fueron meses muy secos en las cinco provincias, con la mitad de precipitaciones respecto a los valores normales.

Torrijo adelantó también que para el verano (julio, agosto y septiembre), hay una mayor probabilidad de que la temperatura alcance valores superiores a los normales, aunque avisa igualmente de la posibilidad de cierta inestabilidad, con tormentas dispersas en el este de Castilla-La Mancha, sobre todo en las zonas de montaña de Guadalajara, Cuenca y Albacete.

Incertidumbre en el campo

Debido a la sequía que se avecina de cara al verano, la presidenta de la organización agraria Asaja en Toledo, Blanca Corroto, afirmó a ABC que «si esta situación continúa así, el sector del campo lo va a pasar muy mal». Así, augura que los niveles de los pantanos seguirán bajando y los ganaderos no tendrán pastos para alimentar a sus animales, además de los daños que pueden sufrir el olivar, la vid y el almendro.

En cuanto a posibles soluciones, Corroto recordó que en la comarca de La Mancha se van a regularizar próximamente los pozos de los Acuíferos 19 y 20, con lo que se podrá hacer un «riego de apoyo» para los viñedos de esa zona. Y por lo que se refiere a los ganaderos, la presidenta de Asaja en Toledo dijo que solo pueden llevar a cabo «medidas de presión para que el precio de los piensos no se dispare».

Desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), su secretario general en Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, lamentó que «la sequía ha provocado ya daños en algunos cultivos que no tienen solución». Así, se refirió a los herbáceos de secano, el cereal y las leguminosas en el sur de la provincia de Albacete, por lo que cree que la cosecha para este año va a ser un 50% inferior a la del 2013.

Si la situación de sequía se mantiene, Julián Morcillo explicó que los daños se pueden extender a los almendros, sobre todo, y habrá que ver los efectos que puede tener en el viñedo y el olivar.