Jurassic World Evolution: un videojuego para gestionar de verdad un parque de dinosaurios

El jugador debe gestionar en este título los recursos propios para buscar un equilibrio entre ingresos y gastos

MADRIDActualizado:

Cuando en 1990 el escritor Michael Crichton desconocía lo que su obra acerca de la creación de un parque de atracciones con dinosaurios reales iba a tener la trascendencia que ha tenido. Su adaptación cinematográfica, brillantemente escogida y retratada en su primera entrega por Steven Spielberg, fue la primera piedra de no solo una saga sino de un fenómeno que ha traspasado generaciones inoculando en numerosas personas un interés por esos magnánimos seres vivos que pasearon por la Tierra hace millones de años.

Aunque la fidelidad científica que se ha podido ver en el cine no es tal, la pasión por los dinosaurios no ha cesado en ningún momento. Aprovechando los códigos y las ventajas del medio, un videojuego sobre Parque Jurásico lo debería tener fácil, pero hasta el momento nunca había convencido. Además, un juego que nace del éxito de una película no las tiene todas consigo. Las compañías desarrolladoras aprovechan encargos de las productoras para lanzar al mercado algunas propuestas que, por lo general, defraudan más que otra cosa.

Con «Jurassic World Evolution» sucede lo contrario; es el juego que de verdad se merecía esta serie de ficción. Se trata de un título que apuesta por la estrategia para dejar al usuario más o menos a su libre albedrío la construcción y mantenimiento de un parque con dinosaurios. Y decimos «más o menos» porque en muchos apartados, sobre todo al principio, el sistema va teledirigiendo al jugador sobre las actividades que debe poner en marcha.

Al principio, el zoológico ya cuenta con varias edificaciones desde comenzar la andadura. El principal objetivo es gestionar de una manera eficiente (esto es, obtener ingresos) las instalaciones. Es decir, es importante encontrar un equilibrio perfecto entre los gastos y los ingresos, entre lo que hay que tener presente que por ejemplo si nos pasamos con el precio del restaurante puede que no acudan los visitantes. Para ello, es conveniente pensar antes de actuar, buscando las ubicaciones que garanticen un menor consumo energético, planificar las estructuras y, además de todo ello, sin olvidar que se trata de un parque con animales. Es imprescindible hacer expediciones para recoger fósiles desde donde extraer ADN para poder incubar los especímenes, la verdadera y legítima atracción.

Hay varios aspectos que se premian; la variedad de dinosaurios y el número mayor. Ello desemboca en un mayor interés por parte de los visitantes. Y si hay visitantes, ya se sabe: dinero en la cartera. Es capital hacerlo rentable, pero dado que la saga Parque Jurásico se centra en los problemas de una mala gestión, el videojuego añade estas reglas procurando que los dinosaurios se escapen cuando tienen ocasión. Tiende a lo apocalíptico, con lo que el jugador debe anticipar los movimientos que debe realizar: apostar antes por electrificar la zona acotada para albergar los dinosaurios o contratar más personal de guarda para realizar más acciones.

Cuando todo se salga de madre (esto es se escape un espécimen) el jugador puede (y debe) tirar de agentes de la UCA para sedar y transportar a un dinosaurio al interior de la alambrada. Incluso también padecen enfermedades. Y llegan, incluso, a morir si no se les trata o alimenta. Son muchos los elementos que debe tener presente el usuario durante todo su actuación. El juego cuenta con cinco regiones distribuidas entre islas. Todo se controla desde una perspectiva isométrica, aunque es posible manejar la cámara con una subjetividad y pasearse como cualquier visitante para analizar con una mayor proximidad el resultado.

Es conveniente que antes de plantar un edificio se allane el terreno y se intente concentrarse con otras edificaciones para aprovechar el rango de electricidad. No hay que olvidar que, para dotarle de un cierto realismo, el jugador puede tomar el control de helicópteros o el jeep de los guardas en tercera persona, pudiendo circular por todo el parque a sus anchas o disparar los sedantes de manera manual, aunque esta opción revierte muchos problemas y es mejor tirar de los automatismos.

A nivel gráfico, «Jurassic World Evolution» plasma un realismo muy acentuado y se han incorporado elementos sonoros para reforzar el dramatismo cuando, por ejemplo, un dinosaurio rompe una verja y se escapa. Pese a lo interesante de la propuesta, conforme se avanza y se superan retos y misiones el título se atasca dejando entrever algunas de sus carencias como la falta de un árbol mayor de opciones que seguramente los jugadores más experimentados echarán de menos. Aunque en este tipo de juegos su narrativa suele pecar por su ausencia, por fortuna se han incorporado incluso secuencias que narran los propios protagonistas de la película