Detalle de algunas piezas monitorizadas que se comercializan a través de la red social
Detalle de algunas piezas monitorizadas que se comercializan a través de la red social - ATHAR PROJECT

Terroristas de ISIS venden piezas arqueológicas robadas a través de Facebook

Un informe de expertos antropólogos revela el expolio de reliquias de Oriente Medio

MADRIDActualizado:

Facebook es un submundo en donde, si rebuscas, encuentras lo más nocivo del ser humano. Comentarios plagados de odio, que la red social se niega a retirar. Vídeos en directo de matanzas que lejos de conmocionar se distribuyen. Y también venta de artículos ilegales que, impunemente, se han birlado de su legítimo dueño. Es el salvaje oeste digital.

Campando a sus anchas y sin temor al repudio, grupos de terroristas vinculados a Estado Islámico comercializan antiguas piezas de arqueología y antigüedades de Oriente Medio en Facebook. Desde mosaicos romanos hasta ataúdes faraónicos, según una investigación realizada por Athar Project, un grupo de antropólogos e investigadores estadounidenses bajo el nombre de Proyecto de Investigación de Tráfico de Antigüedades y Antropología del Patrimonio. El informe pone de relieve que los islamistas disponen de al menos unos 93 grupos en la plataforma donde publican sus anuncios en árabe.

En total, más de 3.600 imágenes del reliquias expoliadas y unas 3.500 publicaciones en donde usuarios de zonas de conflicto como Siria, Yemen o Libia. La organización denuncia incluso que hay agentes estadounidenses adquiriendo esos productos. Los investigadores identificaron a grupos extremistas, combatientes en Siria y otras milicias relacionadas con Al Qaeda o ISIS. Grupos que obtienen financiación a través de estas ventas ilegales.

El análisis de esos 95 grupos árabes de Facebook indica -recoge el informe que ha analizado cómo operan esos grupos durante los dos últimos años- que los administradores están «altamente interconectados» y tienen «un alcance global». Se calcula que hay 488 administradores que gestionan un grupo de casi dos millones de miembros. Veintitrés de esos «gestores» están presentes en al menos cuatro grupos. Los extremistas incluyen a personas vinculadas a organizaciones con base en Siria como Hay'at Tahrir Al Sham (HTS), Hurras Al-Din y otros afiliados de Al-Qaeda o Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS) no basados en Siria.

Un estudio de caso sobre grupos de Facebook con sede en Siria revela que las publicaciones que se encuentran en zonas de conflicto constituyen más de un tercio de todos los anuncios. Los investigadores han podido, además, establecer algunas ubicaciones. Entre los usuarios activos, el 36% de las publicaciones que ofrecen piezas arqueológicas se encuentran todavía en zonas de conflicto, mientras que el 44% de las mismas provienen de regiones cercanas.

Incluso determinados administradores piden un impuesto a los usuarios por las ventas generadas. Esa tarifa, «khums», es una práctica tributaria utilizada por ISIS para obtener financiación del tráfico de antigüedades. «Todos estos grupos están utilizando Facebook como plataforma para el tráfico de antigüedades, ya sea a través de la interacción directa con compradores y vendedores o mediante el uso de intermediarios que realizan transacciones entre el público en general y grupos terroristas», denuncian los investigadores. La razón para emplear esta plataforma por parte de estos contrabandistas es simple: la facilidad de uso y su impunidad.

Los grupos de Facebook «proporcionan un entorno perfecto para las interacciones y las redes transfronterizas entre los usuarios interesados en comprar y vender antigüedades, lo que les permite comunicarse de manera eficiente y discreta», añaden. Por esta razón, denuncian que, pese a que la red social dispone de sus propias políticas internas que prohíben la venta de artículos del mercado negro como drogas, los bienes culturales ilícitos no están incluidos entre los intercambios prohibidos.

El FBI, recuerda el medio especializado «Quarz», advirtió en 2015 a los comerciantes de arte que la compra de artefactos saqueados por grupos terroristas podría ser ilegal. El gobierno de los Estados Unidos ha impuesto además restricciones a la importación de antigüedades procedentes de Egipto, Libia, Siria o Irak en los últimos años.