El prototipo se está probando en el estadio de Nuremberg. ABC

La tecnología, al servicio de los árbitros y entrenadores en los partidos de fútbol

Si algún día se implanta, además de asistir a los árbitros en sus decisiones, el público dispondrá de muchos más datos sobre el rendimiento de los jugadores

MARTA VILLALBA
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MADRID. Año 1986, Mundial de México. España juega su primer partido contra Brasil. Michel dispara el balón desde fuera del área, bota en el larguero, entra en la portería y sale rebotado. El árbitro australiano, Bambridge, no pita gol, no lo ve. Brasil gana 1-0. Un batacazo arbitral, polémico como todos, que podría evitarse con un sistema electrónico de asistencia arbitral como el ideado por la empresa alemana Cairos technologies AG (www.cairos.com), y desarrollado por el Instituto Fraunhofer (www.iis.fraunhofer.de) y la Universidad Politécnica de Munich. Actualmente, se está probando el primer prototipo en el estadio de Nuremberg. «El año que viene se dispondrá del primer producto comercial y la idea es, si lo aprueban los organismos competentes, que empiece a implantarse en la Bundesliga y, en 2006, en la Copa del Mundo de fútbol, en Alemania», apunta Carlos Prieto, ingeniero del Instituto Fraunhofer.

El sistema se basa en la medición de distancias por microondas. En el interior del balón un microsensor registra información como su posición exacta, la aceleración, la presión y la torsión. Los jugadores también llevan, en cada espinillera, un microsensor o miniemisor, que indica la posición y dirección del jugador, si corre hacia delante o hacia atrás, velocidad, potencia de tiro y de salto. Estos microsensores, además, recogen datos sobre la salud del futbolista, que el médico del equipo o el entrenador recibe durante el partido. En los límites del campo, entre seis y diez receptores recogen los datos enviados desde balón y jugadores, y los transmiten en tiempo real al ordenador central a través de fibra óptica. El árbitro lleva en la muñeca un dispositivo con pantalla de cristal líquido, que suena o vibra para avisar al colegiado del dato procesado, al tiempo que aparece en la pantalla un texto explicando qué ha sucedido en el césped (fuera de juego, balón en la portería...).

Mucho por hacer

Este sistema de ayuda para árbitros, quienes deberán interpretar correctamente los datos, que proporcione Cairos, para tomar la decisión final, «funciona bien pero todavía queda mucho por hacer hasta su implantación en las ligas profesionales de fútbol», dice Prieto. Está basado en ondas de radio a una frecuencia de 2,4 Ghz, en la banda ISM (Industrial Scientific Medical), también utilizada por el sistema Bluetooth y las redes inalámbricas Wi-fi. Al no disponer de banda frecuencial ISM para uso propio y privado, «primero nos hemos asegurado de que no interfiera con otros sistemas o los teléfonos móviles». El siguiente paso en este sentido, será «hacerlo seguro frente a manipulaciones intencionadas, que los datos enviados al árbitro sean emitidos de forma segura», añade. Pero el gran reto -apunta Prieto- es la integración del miniemisor en el balón, siempre debe mantener su posición fija, no debe influir lo más mínimo en la trayectoria o el curso del balón.

En fin, si este sistema ve la luz algún día se tendrá mucha más información para valorar a los futbolistas. Los hinchas discutirán pero no por la decisión arbitral y el resultado será más justo.