Gab, el polémico «Twitter racista», reaparece: «Nunca nos rendiremos»

La polémica red social, que se ha convertido en un refugio para usuarios radicales, tuvo como usuario registrado al asesino de la sinagoga en Pittsburgh en donde murieron 11 personas

MADRIDActualizado:

«Nunca nos rendiremos. La libertad de expresión y la libertad siempre ganarán». Con estas contundentes o amenazantes palabras, Andrew Torba, presidente ejecutivo de Gab, prometía reiniciar la actividad de su polémica red social; acusada de albergar a usuarios de ideología extrema, entre los que se investiga a Robert Bowers, sospechoso de perpetrar la masacre que en una sinagoga de Pittsburgh (EE.UU.) hace dos semanas.

El directivo ha vuelto a levantar el servicio que se quedó temporalmente desconectado durante la última semana tras conocerse que era la plataforma que utilizó el detenido. En su presentación, se define como «una red social que defiende la libertad de expresión, la libertad individual y el libre flujo de información online». La firma ha alcanzado un acuerdo con la compañía registradora de dominios Epik, con sede en Seattle (EE.UU.), para volver a poner en marcha el servicio.

La compañía, que se fundó en 2016, se ha convertido en un refugio para usuarios de ideología extrema y radical que defienden la supremacía blanca en Estados Unidos. Su objetivo es combatir el modelo implantado por las compañía de Silicon Valley, a las que acusa de coartar la libertad de expresión y censurar a los usuarios.

Después de relacionarse con Bowers, el empresario descargó la responsabilidad en el acusado y no en la plataforma. Sin embargo, en los últimos días se ha producido un boicot por parte de otras compañías tecnológicas. La compañía GoDaddy suspendió el dominio después iniciar una investigación en la que concluyó la existencia de «numerosos casos de contenido que promueve y alienta la violencia contra las personas». Otras marcas como PayPay, Microsoft o Medium retiraron también el apoyo comercial.

Robert Bowers se refirió a la Sociedad de Ayuda para Inmigrantes Hebreos (HIAS) como culpable de un supuesto problema social y de seguridad nacional: «A HIAS le gusta atraer invasores para que maten a nuestra gente. No puedo sentarme y ver cómo matan a mi gente. A la mierda vuestra perspectiva, voy a entrar», escribió en su perfil en Gab, supuestamente antes de matar a 11 personas en una sinagoga. Pese a ser considerada responsable, la red social de ultraderecha respondió a las críticas publicando un comunicado en el que decía que «los delincuentes y el comportamiento criminal existen en todas las plataformas de redes sociales».