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Captura de pantalla de savethesounds.info - ABC

Un museo virtual para guardar los sonidos que hicieron historia en internet

Un «geek» recopila los ruidos y sintonías que marcaron los inicios del mundo digital para evitar que desaparezcan

MADRID Actualizado: Guardar
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El sonido de aquel módem con el que los españoles más adelantados accedieron a internet en los años 90 es, probablemente, la referencia acústica más evidente de los primeros pasos de la Red. Otros, ya « millennials», tendrán el recuerdo del audio con el que el Messenger alertaba de que te estaban escribiendo y se cernía la amenaza de recibir un «zumbido» como no respondieras rápido. Son historia sonora de internet. Ruidos «en peligro de extinción» que Brendan Chilcutt, un «geek» de EE.UU., quiere rescatar en un museo virtual para evitar que se extingan para siempre.

«Imagina un mundo en el que nunca pudieras volver a escuchar el sinfónico [sonido] de arranque del Windows 95», escribe en su página web savethesounds.info, donde se pueden escuchar alguna de estas «prehistóricas» melodías. Por este motivo, y para asegurar que la gente siga disfrutando de «beeps» clásicos como los de la Game Boy, este creador diseñó un proyecto en el que la web-museo es la pieza clave para almacenarlos.

Así podemos encontrar –además de la «sinfonía» del Windows 95– el sonido de error de los primeros Mac, el «startup» de un Macintosh, las interferencias de un ZX Spectrum o hasta la sintonía de PacMan. Referencias que todos conocen pero que en este mundo de superabundancia de «smartphones» podrían caer en el olvido.

Por ello Brendan Chilcutt desarrolló en 2012 la idea. Un plan a 10 años vista, donde los primeros pasos servirían para recopilar la mayor cantidad de megabytes musicales cargados de nostalgia. En la segunda fase, en la que debería estar ya trabajando, desarrollará un código con el que reinterpretar estos sonidos como una composición binaria para que queden almacenados para siempre; conservados como lo hace cualquier pieza en un museo.

Analógicos y digitales

No ha reunido sólo sonidos «digitales» de la primera etapa tecnológica: también hay sonidos de aquellos dispositivos que marcaron esa época temprana. Encontramos el tono de llamada del ya histórico Nokia 3310, el crujido extraño de una cinta de vídeo entrando en el aparato reproductor o el de un cassette rebobinándose. Ruidos que en su momento eran una molestia pero que con el tiempo se han convertido en la banda sonora de la nostalgia tecnológica.