Microsoft puede haber decantado a su favor la balanza de la Justicia

El futuro de Microsoft quedó ayer visto para sentencia. Los abogados de la mayor empresa informática del mundo aprovecharon el segundo día de la vista ante el tribunal de apelaciones de Washington para cebar el palpable escepticismo entre la mayoría de los siete jueces sobre las supuestas prácticas monopolísticas de la firma creada por Bill Gates. El veredicto puede tardar semanas.

NUEVA YORK. Alfonso Armada, corresponsal
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La batería de preguntas con que los jueces de apelación acribillaron a los abogados que representan al Departamento de Justicia conforman el principal indicio sobre las intenciones del tribunal de echar por tierra o bien respaldar las conclusiones y la sentencia del juez federal de distrito Thomas Penfield Jackson, que en junio concluyó que Microsoft había violado la Ley Sherman contra monopolios y que, por tanto, había que dividirla en dos.

De las inquisiciones de los jueces se deduce que no parecen compartir los hallazgos de Jackson en una cuestión clave: que Microsoft había intentado ampliar su monopolio en sistemas operativos —Windows— intentando garantizarse nuevos campos de expansión.

Los jueces de apelación mostraron también reservas hacia las deducciones de su colega togado: que Microsoft había violado la sección 1 de la citada ley al implantar su navegador Explorer en su sistema operativo para ganarle la mano a Netscape Navigator, la empresa de la competencia.En una línea más general, los jueces incluso tildaron de «confusa» la argumentación general de Jackson y sus comentarios posteriores sobre Bill Gates, al que definió como un «pequeño Napoleón». En cualquier caso, el escepticismo de la mayoría de los jueces no permite concluir con plena certeza que la sentencia de Jackson vaya a ser revocada.

UNA DE CAL Y UNA DE ARENA

Aunque el presidente del tribunal, el juez Harry T. Edwards, calificó gráficamente de «monopolismo paranoico» el comportamiento de Microsoft, también rebajó los quilates a las deducciones de Jackson al decir que no eran hechos, sino meras elucubraciones del juez. «No estoy en el bando de los que dicen que porque un juez de distrito afirma que algo es un hecho, se trata de música celestial», subrayó. 

Entre los ácidos comentarios que Jackson endilgó a Microsoft en la argumentación de su sentencia figuraba su «obstinación» en negar sus prácticas contra el libre mercado y las «actitudes napoleónicas» de Bill Gates, comentarios sobre los que la defensa de Microsoft ha construido sus acusaciones de parcialidad contra el juez federal.

ORDENADORES SIN NAVEGADOR

El abogado del Estado Jeffrey P. Minear, que defendió el punto de vista del Gobierno, partidario de ejecutar —al menos, en la etapa Clinton—  la partición de Microsoft, recalcó que «el comportamiento de la firma de Gates no había constituido una serie de actos aislados, sino que se trató de un plan elaborado y coordinado contra la competencia y encaminado a mantener su posición de poder como monopolio». Aunque la mayor parte de los jueces parecieron «comprar» los argumentos de los abogados de Gates, sobre todo cuando señalaron que el navegador de Internet iba integrado en el sistema operativo porque no hay mercado para los que no lleven incluido el navegador, uno de los jueces más conservadores del tribunal, Douglas Ginsburg, acusó a Microsoft de recurrir a tácticas de «bombardeo por saturación» contra Netscape.

Los expertos legales apuntan que el veredicto será dado a conocer como pronto en el mes de abril.