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Google, acusado de beneficiarse con anuncios falsos de medicación para el alzhéimer

El informe, publicado por el diario «The Times», acusa directamente a la multinacional estadounidense de «beneficiarse» a costa de dar «falsas esperanzas» a enfermos

MADRIDActualizado:

Uno de los negocios principales de Google son los anuncios. Su mayor éxito. La empresa es capaz de segmentar a sus audiencias, dirigir sus impactos publicitarios. Atacar al público objetivo con su potente herramienta. Pero, a veces, se las «cuelan». Una inevestigación ha descubierto pruebas de anuncios medicamentos falsos que aparecen en el motor de búsqueda cuando se introducen unos términos de búsqueda específicos.

El informe, publicado por el diario «The Times», acusa directamente a la multinacional estadounidense de «beneficiarse» a costa de dar «falsas esperanzas» a enfermos de alzhéimer y demencia al ofrecer anuncios de medicamentos sin base científica demostrada. Los analistas creen que la compañía «explota las vulnerabilidades» de los pacientes al promover -dicen- las pseudomedicinas.

Así, el motor de búsqueda más importante del mundo ha estado cobrando entre 1 y 3 dólares por clic por suplementos y píldoras de pseudomedicinas que prometen combatir la enfermedad de Alzheimer, una patología incurable por ningún tratamiento médico en estos momentos.

«Recibir un diagnóstico sobre esta enfermedad puede ser devastador», apunta Fiona Carragher, de la Sociedad de Alzheimer. «Es inaceptable que las empresas exploten a personas que se encuentran en una posición vulnerable al tratar de vender tratamientos no comprobados».

Estas campañas son configuradas por los anunciantes, que son quienes escogen los términos asociados a la campaña. «Si bien es cierto que Google realiza un primer control sobre los anuncios, este es básico y no entra en análisis profundos de temas complejos como son los relacionados con salud y productos de este tipo. De hecho, en otros casos similares así como en este en concreto, Google ha acabado finalmente por no permitir la compra de estos términos como asociados a una campaña de publicidad, con tal de evitar malos usos», apunta por correo electrónico Sergio Carrasco, jurista digital en Fase Consulting.

«Al final controlar campañas de publicidad resulta muy complejo, y requiere que las personas responsables de la revisión humana cuenten con conocimientos que muchas veces van más allá de los que han adquirido durante la preparación para el puesto, y esto no queda plenamente solventado con sistemas basados en Inteligencia Artificial», añade.

Los expertos apuntan a que los resultados de estos anuncios «falsos» aparecen en posiciones superiores en comparación con otras informaciones rigurosas procedente de organizaciones sin ánimo de lucro. Esta revelación se produce, además, en un momento crucial después de la multimillonaria multa impuesta a Google por la Comisión Europa por monopolio con su sistema de publicidad.