El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, durante su visita a Francia este viernes
El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, durante su visita a Francia este viernes - EFE/ Yoan Valat

Facebook responde al artículo demoledor de su cofundador, Chris Hughes: «Despedazar una compañía exitosa no es la solución»

«La empresa acepta el hecho de que su éxito va acompañado de una responsabilidad», indica Nick Clegg, jefe de comunicación del grupo, «pero esta responsabilidad no se puede hacer exigiendo el desmantelamiento de una empresa estadounidense exitosa»

MADRIDActualizado:

Sin pelos en la lengua, Chris Hughes, uno de los cofundadores de Facebook, realizó este jueves una gran llamada de atención al mundo entero para alertar del peligro actual y futuro de la compañía que en su día creó junto al que fue su amigo Mark Zuckerberg.

El cofundador de Facebook, a través de un artículo de opinión en el «The New York Times», desmenuza con gran rigurosidad la situación actual de la compañía, su trayectoria y ansia de poder. Y alerta sobre la necesidad de parar los pies al monopolio que ha construido Zuckerberg sin que empresas, gobiernos y mucho menos ciudadanos se hayan dado cuenta.

«El Gobierno de Estados Unidos tiene que hacer dos cosas: romper el monopolio de Facebook y regular la compañía para que sea más responsable ante los estadounidenses», subraya el empresario, que insta a una necesidad urgente de proteger los derechos de los ciudadanos ante «la influencia» de un hombre, Mark Zuckerberg, que califica de «asombrosa» porque va «mucho más allá» de la capacidad de influencia que nadie antes ha tenido.

«Somos una nación que tradicionalmente ha controlado los monopolios. El poder de Mark no tiene precedentes y es antiamericano» asegura. Por eso, «Es hora de romper Facebook», titular del artículo publicado.

«Controla tres plataformas de comunicación clave -Facebook, Instagram y WhatsApp- que miles de millones de personas usan a diario». Sólo Zuckerberg decide cuáles son las reglas sobre privacidad a desarrollar, qué contenidos pueden verse o no y, además, es capaz de acabar con cualquier competidor, ya sea adquiriéndolo, bloqueándolo o copiando su modelo.

Aún así, Hughes defiende al que fue su compañero de universidad: «Es humano. Pero es su misma humanidad la que hace que su poder sin control sea tan problemático». Califica a su amigo de «persona buena y amable» pero reconoce que le «enfada que su hincapié en el crecimiento le llevase a sacrificar seguridad y respeto a cambio de clics». Y añade: «No hay precedente de su capacidad de controlar organizar e incluso censurar las conversaciones de 2.000 millones de personas»

Por eso, aboga porque la FTC y el gobierno de EE.UU. frenen los pies a este «poderoso monopolio que eclipsa a todos sus rivales». Y añade que en caso de no actua, «el monopolio de Facebook solo se afianzará aún más».

En su opinión, los organismos «debe hacer cumplir las leyes antimonopolio, deshaciendo las adquisiciones de Instagram y WhatsApp y prohibiendo futuras adquisiciones durante varios años», de tal manera que Facebook se disgrege en varios compañías.

Esta ruptura, asegura, beneficiaría a todos, «pero los mayores ganadores serían los estadounidenses», apunta, ya que tendrían ante sí «un mercado competitivo en el que podrían elegir».

La postura de Facebook

Tras estas duras palabras, y sobre las que Zuckerberg no se ha pronunciado, Nick Clegg, jefe de comunicación del grupo, emitió un comunicado a la agencia AFP.

«Facebook acepta el hecho de que su éxito va acompañado de una responsabilidad», indica Clegg, «pero esta responsabilidad -continua- no se puede hacer exigiendo el desmantelamiento de una empresa estadounidense exitosa».

El portavoz de Facebook asegura que la exigencia de responsabilidades «solo se puede exigir a través de la meticulosa introducción de nuevas reglas para internet, que es exactamente por lo que Mark Zuckerberg aboga».

En estos días, precisamente, el CEO de la mayor red social del mundo se va a reunir con diferentes políticos. De hecho, este viernes se ha visto con el presidente francés, Emmanuel Macron.

Adam Mosseri, responsable de Instagram, respondió a la carta de Hughes en Twitter: «La regulación es importante y necesaria, pero no estoy convencido de que separarnos sea el camino correcto. Me encantaría hablar sobre este asunto».

Rehacer las reglas de internet

En este contexto, hay que recordar que Zuckerberg solicitó a los gobiernos el pasado mes de abril a establecer una regulación internacional en internet para poder «garantizar el bien». El CEO de Facebook aboga por «rehacer las reglas» para que los países sean quienes lleven la batuta, y no las empresas privadas, en lo relativo a protección de datos, información política y valoración de contenidos. De ahí, su próximas rondas de contactos con mandaterios de diferentes país.

Facebook, que compró Instagram en 2012 y WhatsApp en 2014, cuenta con más de dos mil millones de usuarios mensuales en todas sus plataformas. El grupo registró un 2018 con beneficios de 22.112 millones de dólares (19.266 millones de euros), es decir, obtuvo un 39% más de beneficio con respecto al año anterior pese a los escándalos que protagonizó el pasado año.

Está claro que los escándalos no han pasado factura a la compañía. Los usuarios siguen formando parte de la red social como si nada pasara, teniendo en cuenta que su modelo de negocio se basa en la recopilación de datos para poder mostrar publicidad dirigida a cada uno de sus usuarios.

Aún así, Facebook tiene numerosos frentes abiertos. Se enfrenta a una multa récord en Estados Unidos por el escándalo de Cambridge Analytica y en el último año ha visto cómo los fundadores de WhatsApp y de Instagram han abandonado la compañía, sin olvidar la fuga de datos de 87 millones de usuarios ( Cambridge Analytica), que influyó en favor del Brexit y Donald Trump.