Un blog de la Gran Guerra

El blog es como muchos otros en internet. «Acerca de mí», dice un pequeño título, y se listan los datos biográficos básicos de William Henry Bonser Lamin, junto a una fotografía suya. La composición

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El blog es como muchos otros en internet. «Acerca de mí», dice un pequeño título, y se listan los datos biográficos básicos de William Henry Bonser Lamin, junto a una fotografía suya. La composición gráfica de www.wwar1.blospot.com es la típica de esas bitácoras personales ahora tan populares, con sus entradas y sus enlaces. La sorpresa llega cuando uno repara en las fechas: Harry, como así se hace llamar familiarmente el autor, nació en Inglaterra en agosto de 1887, y su último texto colocado en el blog, del 30 de diciembre, no es del año pasado sino de 1917.

Noventa años después de que este soldado del regimiento de Yorkshire y Lancanshire fuera remitiendo cartas a su familia desde el frente en la Gran Guerra, su nieto Bill Lamin, un profesor de informática de 59 años, las va colgando en internet en el mismo día del mes en que fueron escritas.

«Hemos tenido otro momento terrible esta semana», apuntó Harry en su entrada aparecida el pasado 11 de junio, describiendo su participación en la batalla de las lomas de Messinas, ocurrida justo noventa años atrás. «La gente aquí dice que fue peor que el avance del Somme del pasado julio. Perdimos muchos hombres, pero logramos capturar el lugar que se nos pidió tomar. Fue terrible», explica en tonos sombríos pero sin entrar en detalles excesivamente escabrosos. Cuando lo hace, la censura tacha sus palabras, como en una carta de octubre. En la última escrita hasta ahora, de finales de diciembre, Harry agradece a su hermano Jack el envío de una caja de biscuits y desea a su hermana Kate una feliz Navidad y un feliz Año Nuevo.

Varios reportajes en prensa y en la BBC sobre el blog han disparado la audiencia. Más de 20.000 personas están siguiendo la aventura de Harry, através de los campos de batalla europeos, desde su desembarco cruzando el Canal de la Mancha, hasta Italia, donde ahora virtualmente se encuentra. ¿Sobrevivirá a la guerra? ¿Será la última entrada del blog una notificación a la familia de que el soldado ha muerto? Bill Lamin mantiene la incógnita, y deja que los lectores sigan con emoción los acontecimientos. «Están enganchados como si todo esto ocurriera ahora», declaraba ayer a Reuters.

La gente deja sus comentarios. Muchos de ellos llegan desde EE.UU., por tener el mismo idioma y porque la tragedia de la Primera Guerra Mundial también se coló entre miles de familias. «Cuando era un niño me enseñaron que esa guerra fue gloriosa; ahora sé que fue exactamente lo opuesto, y así se lo enseñaré a mis hijos», dice una anotación anónima.

POR EMILI J. BLASCO

REUTERS

Descanso en una trinchera inglesa en Ovillers, y un retrato de W. H. B. Lamin